Panamá, 17 de agosto de 2003
 
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Kaleidoskopio
Reseña
Sociales
Horóscopo
Mosaico
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
S. Espectacular
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
VISITA
Defensoría del pueblo
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Respuesta a 'El procurador de la impunidad'

Si pretendemos resolver los problemas de la justicia, olvidemos a las personas y veamos los hechos y las instituciones

Rogelio Cruz Ríos

En ejercicio de la libertad ciudadana contesto opinión de I. Roberto Eisenmann Jr. titulada "El procurador de la impunidad". Si cuando como adolescente no dudaba en ligarme hasta a golpes con algún grandulón que a mi juicio incurría en alguna injusticia, aunque fuese en perjuicio de otros, ¿por qué no hacerlo ahora, con mejores medios? Téngase en cuenta que no pretendo defender al licenciado José Antonio Sossa, pero sí al Ministerio Público, tan incomprendido, tan vapuleado, pero tan necesario en una sociedad de derecho.

A propósito del señor Noriega, mencionado por el señor Eisenmann en su artículo y sin pretender hacer comparaciones, recuérdese que todos decíamos al unísono que él era la causa de todos los males de los panameños y que, por eso, debía irse del poder. Se fue, y los males siguen igual o peor. La moraleja es que ninguna persona es la única culpable de todos nuestros males, como parece pensar el señor Eisenmann. Usted ha llegado hasta a afirmar que "cada vez que" el licenciado Sossa "sale de viaje y se encarga la procuradora suplente... todo cambia en el Ministerio Público. Se inician las investigaciones, la gente recobra la confianza en la institución, y las cosas caminan... solo (sic) para volver a paralizarse y parcializarse cuando Ud. retorna al puesto". Creo que ostento la condición de gente y eso, señor Eisenmann, no es lo mismo que pienso al respecto. Decir eso es tanto como afirmar no solo que el licenciado Sossa es un absoluto incompetente, entre otras cosas peores, sino que la señora procuradora suplente (persona a quien admiro y respeto mucho) es el extremo opuesto y que, en pocos días, con todo el mismo equipo humano del procurador Sossa, puede hasta hacer milagros en el cargo.

En su artículo mencionó varios casos de supuestos "delitos públicos y notorios" que "han quedado en la impunidad". Y allí mencionó el caso de Castrillón Henao. Yo pienso distinto. Ni se trata de un delito público y notorio, ni, por tanto, el mismo ha quedado en la impunidad. Castrillón Henao es un ciudadano colombiano acusado de delitos de drogas que sectores de nuestra prensa lo condenaron sin juicio previo, a fin de desacreditar a un presidente de la República que había recibido, supuestamente de él, un aporte económico a su campaña política. Aún no ha sido juzgado, ni en Panamá ni en Estados Unidos, y nadie en su sano juicio podría decir que Sossa es el único culpable de esa insólita realidad.

Coincido con el señor Eisenmann Jr. en que "... solo se conoce a la gente cuando se la pone en posición de poder". Yo quisiera ver a ciertos sempiternos críticos de todos los gobiernos, en las posiciones de presidente, de procurador general o de ministro, para ver los milagros que llevan a cabo esos individuos críticos, puros, honestos, transparentes y eficaces.

Si queremos encontrar soluciones a los males institucionales, no debemos centrar la discusión en la personalidad de quien ocupa, en un momento determinado, una específica posición gubernamental. Nadie es la causa única de todos los males; y nadie es la absoluta solución de todos ellos. Recordemos que cuando ocupé el cargo público más incomprendido y vapuleado del país, el entonces legislador Sossa fue uno de mis más ácidos críticos; y no por ello debería luego hacer yo lo mismo, sin razón ni derecho. Si pretendemos resolver los problemas de la justicia, olvidemos a las personas y veamos los hechos y las instituciones. Si ese fuese el caso, otro día y en mejores circunstancias podríamos dialogar el señor Eisenman y yo acerca de los problemas y soluciones en el Ministerio Público, pero sin insultos, calificativos o descalificaciones.

El autor es abogado y ex procurador general de la Nación

Además en opinión

. Asesinatos y represas: Guillermo Sánchez Borbón
. El sancocho político del centenario: Jorge Eduardo Ritter
. Una política a oscuras: Betty Brannan Jaén
. Respuesta a 'El procurador de la impunidad': Rogelio Cruz Ríos





¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ La Ciudad¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios¦ UH Deportes¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá