‘Pro mundi beneficio’
El paseo peatonal de la Avenida Balboa será afectado
para construir un acceso a Multicentro
LINA VEGA ABAD
lvega@prensa.com
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| El domingo pasado, cuando ninguna institución
pública trabajaba, los constructores de la empresa
Luna Brillante iniciaron las obras de acceso
a Multicentro. |
La vocación panameña de “sacrificarse” en
aras del progreso y cuyo ejemplo más significativo
fue la construcción del Canal, tiene ahora
un nuevo ejemplo en el puente elevado que se pretende
construir en la Avenida Balboa.
Y es que lo que se ha diseñado para resolver
el problema de acceso y salida al nuevo Centro Comercial
Multicentro, tendrá como contrapartida varios
sacrificios para la ciudad de Panamá. Entre
ellos, la pérdida de parte del actual paseo
peatonal frente al mar, la cesión de tierras
públicas para beneficio privado y el deterioro
visual de uno de los pocos paseos hermosos que existen
en Panamá.
Esta es la opinión del director del Colegio
de Arquitectos, Francisco Míguez, y de su
colega Jaime Bermúdez. El Colegio de Arquitectos
forma parte de la Sociedad Panameña de Ingenieros
y Arquitectos de Panamá.
Desde que Multicentro inició su construcción
en el terrero que albergó al Colegio San Agustín,
se especuló mucho sobre los problemas de tráfico
que causaría un centro comercial de tal magnitud,
ubicado justamente en una parte de la Avenida Balboa
ya afectada con la salida del Corredor Sur. Por ello,
se habló de que los constructores estarían
ofreciendo varias opciones de solución, entre
las que se barajaron un paso elevado desde Punta
Paitilla. Además, se decía que el costo
de estas estructuras sería asumido por los
dueños de Multicentro.
Hace tres semanas, La Prensa
estuvo en la Dirección
de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda (MIVI)
y los encargados informaron que hasta ese momento,
la empresa solo había propuesto, a sus costas,
la construcción de dos carriles adicionales
frente al Multicentro, para permitir el fluido de
vehículos.
Al preguntarles sobre las distintas
propuestas para evitar los tranques en la entrada
y salida del centro
comercial, los funcionarios del MIVI mostraron un
estudio elaborado con el Ministerio de Obras Públicas
(MOP), que consistía en varias reformas en
la rotonda del Monumento a la Madre, la continuación
de los dos carriles adicionales hasta la Avenida
Aquilino De La Guardia y un intercambio justo donde
ahora se propone el paso elevado. Todas estas soluciones,
además, encajaban con la propuesta de la cinta
costera planificada por el MIVI.
Los funcionarios explicaron,
sin embargo, que estas propuestas no estaban presupuestadas
por la actual
administración, por lo que su construcción
no se había contemplado aún. A pesar
de ello, había una lógica tranquilidad
en los funcionarios del MIVI, al saber que las alternativas
y soluciones habían sido ya objeto de un riguroso
estudio desde el punto de vista vial, urbano y ambiental.
A pesar de todo lo dicho, la
ciudad se sorprendió el
pasado domingo con el inicio de unas obras que, por
lo pronto, acabaron con una baranda y una acera recientemente
restaurada por la Alcaldía de Panamá.
Además, y antes de que el alcalde Juan Carlos
Navarro ordenara la suspensión de las obras,
ante la imposibilidad de los constructores de enseñar
el permiso de construcción, se lograron vaciar
algunos camiones con material para hacer un relleno.
Para los arquitectos Míguez y Bermúdez,
las obras parecen haberse diseñado con el único
propósito de beneficiar a Multicentro, pero
sin tener en cuenta una solución global para
el complejo problema de tránsito que ya existe
en el área. “Estas obras, solo trasladarán
el actual cuello de botella hasta los locales comerciales
que hay más adelante, afectándolos”,
explicaron.
“Cuando se diseña un proyecto, el arquitecto
tiene, por mandato legal, que contemplar los accesos,
las aceras y todas las servidumbres públicas,
dentro del terreno. En este caso, se ha utilizado
todo el terreno para construir locales y ahora se
pretende usar suelo público para solucionar
el problema de acceso y salida”, explicó indignado
el arquitecto Bermúdez.
La propuesta, que ya cuenta
con la aprobación
del Ministerio de Obras Públicas y con el
visto bueno de la Autoridad Nacional del Ambiente
(ANAM), no es, sin embargo, conocida por la ciudadanía,
que se verá grandemente afectada con su construcción.
Míguez explicó que se trata de una
obra que tendrá un alto nivel de influencia,
por lo que lo lógico es que requiera un estudio
de impacto ambiental tipo 2 (de los que requieren
audiencias públicas antes de ser aprobado).
El arquitecto añadió que nada se conoce
de las medidas de mitigación que tendrían
que ser parte del estudio, porque la afectación
será grande. “Para que se tenga idea
de la magnitud del mamotreto, es importante que la
gente se dé cuenta de que el relleno se extenderá hasta
la mitad del tramo que llega al Hotel Miramar, lo
que significa una enormidad”.
Además, los arquitectos mostraron parte del
diseño de Multicentro para probar que el plan
parece haber sido este desde el principio, “tal
vez por ser el más barato”.
Efectivamente, el diseño del Multicentro
contempla conexiones internas con vías públicas
que no existen en la actualidad, pero que existirán
si el polémico puente se construye. La conclusión
lógica es que los constructores y dueños
de Multicentro contaron siempre con la posibilidad
de la construcción de la obra ahora cuestionada.
Incluso, el hecho de que las
obras se hayan iniciado un domingo, hace crecer
las especulaciones en torno
a las intenciones verdaderas de una obra que debiera
tener un objetivo público, pero que, según
los representantes del Colegio de Arquitectos, “es
una solución privada hecha con bienes públicos”.

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