CARTAS A CARMEN
Estimada Carmen: Mi hijo mayor tiene 14 años de edad y es un joven muy sano y muy educado. Esta semana tuve una discusión muy fuerte con él porque un amiguito de la escuela lo invitó a pasarse las dos semanas de vacaciones en el interior con él, pero yo no conozco ni al niño ni a la familia, y le dije que no podía ir. Por primera vez en la vida mi hijo se puso rebelde y me dijo toda clase de cosas, algunas de ellas bastante ofensivas. Me dijo que yo era una madre sobreprotectora y que él era el único de sus amigos al que nunca lo dejaban hacer nada. Han pasado tres días desde que discutimos y todavía mi hijo se comporta frío y distante conmigo. Yo le expliqué que muchas veces en las semanas de vacaciones ocurren accidentes graves y que mi intención era solo asegurarme de su bienestar. Me dijo también que yo nunca me preocupaba por conocer a sus amigos y que por eso él siempre se quedaba por fuera de todas las actividades de grupo. Quizás en eso tenga algo de razón, pero lo que sucede es que nosotros tenemos una familia muy grande y él tiene varios primos de su edad. Se podrá imaginar que yo prefiero que él ande con la gente que yo conozco. Uno de sus primos también lo invitó a ir al interior y mi hijo me contestó que prefería quedarse en casa, porque el plan que a él le entusiasmaba era el del amigo. ¿Cómo maneja uno este tipo de situación? Gioconda.
Mi estimada Gioconda: En primer lugar me gustaría saber qué opina su esposo de esta situación. Se lo pregunto porque ya su hijo está llegando a la edad en que sus actividades empezarán a ser diferentes de lo que han sido hasta ahora. Los adolescentes, tanto hombres como mujeres, prefieren estar con sus amigos antes que con su familia, y es importante que los padres nos tomemos el trabajo de conocer un poquito a su grupo más cercano. Quizás ahora es muy tarde para reconsiderar su negativa, pues ya entramos en el plano de las palabras ofensivas y otras violaciones al código de conducta que indiscutiblemente deben ser sancionadas, sin embargo, para otra ocasión le aconsejo lo siguiente: cuando su hijo le pida un permiso de ese tipo, lo primero que tiene que hacer es llamar a la mamá o al papá del joven que le extendió la invitación. Compruebe de primera mano cuáles son los planes, qué tipo de reglas se aplican en esa familia y basada en esa información tome entonces su decisión. No tenga pena de preguntar. Por ejemplo, usted puede averiguar hasta qué hora los dejan salir, cuál es la forma de transporte que utilizan los muchachos, quién los lleva y los recoge. Si es playa, puede preguntar quién los acompaña cuando se bañan y así sucesivamente. Es un hecho que cada familia tiene sus reglas y hay que respetarlas. Por otro lado, también le sugiero que de vez en cuando invite a los amigos de su hijo a la casa para que pueda ir conociéndolos mejor. No tiene que organizar actividades muy complicadas, simplemente una ida al cine o pasarse una tarde en casa escuchando música o jugando. De esa forma usted puede conversar con ellos y observar cómo se comportan ante diversas situaciones. Ha llegado la hora de darle a su hijo un poquito más de libertad, pero ésta debe ser controlada. Un saludo, Carmen
Puede enviar sus consultas a cartasacarmen@prensa.com, al fax 221-7684 o a Cartas a Carmen, Apartado 6-4586, El Dorado, Panamá.
Además en revista
.
Un trabajo en conjunto: Fundacáncer y el Oncológico
.
Por el mundo a los 15
.
AL CIERRE
.
SUPISTE...
.
En busca de fondos para el Instituto Oncológico
.
PSICOLOGO EN CASA
.
Una mañana con Cerati
.
CARTAS A CARMEN
.
Muebles de jardín
.
Gloria Estefan en inglés
.
El cuerpo de Celia regresa a Nueva York
.
Penélope a la italiana
.
¿Disney o Europa? Esa es la pregunta
.
Un día como hoy
.
Roban esqueleto de dinosaurio en Australia
|