Derechos del ciudadano hoy
Los recursos ciudadanos para reclamar garantías fundamentales ante la Corte, debieran ser tan simples como el habeas data
Rafael Pérez Jaramillo
rap@sinfo.net
Ahora cuando recordamos otro aniversario de la Revolución Francesa, valdría la pena averiguar si en Panamá algún funcionario judicial decretó la prescripción de los derechos del hombre y del ciudadano, porque ya tienen más de 200 años.
En Panamá, declaración se escribe con "d" de delito, porque defender derechos humanos es un crimen, pero violarlos es garantía de libertad. Aquí se puede desaparecer, torturar y matar a una persona y quedar libre por prescripción. Lo estamos viendo con el caso de Portugal, y si eso es así con el principal de los derechos humanos (el de la vida) ¿qué será de los otros? Insisto: en Panamá ejercer derechos ciudadanos es delito y no estoy exagerando. En 1941 Arnulfo Arias puso en la Constitución que "toda persona" puede poner recursos ante la Corte para defender sus derechos fundamentales; tumbaron a Arnulfo y el asunto quedó en que "toda persona" puede defenderse, sí, pero siempre que sea por medio de un abogado y siempre que se pueda zafar de la maraña de tecnicismos que se han inventado para complicar la vida. En 1995, el hermano de una amiga interpuso un recurso de inconstitucionalidad ante la Corte y lo castigaron con un impedimento de salida del país por ejercer ilegalmente la profesión del derecho, y casi va preso por delincuente. En Panamá no es un crimen que transite un barco con carga radiactiva por el Canal, pero sí lo es que le tomes una foto desde la Calzada de Amador. No exagero, porque eso fue lo que ocurrió hace unas semanas a los activistas de Iniciativa de la Sociedad Civil para el Ambiente (ISCA), a quienes iban a meter presos por tomar esas fotos. En la empresa privada también hay quienes quieren ciudadanos presos; si el Ente Regulador me da información sobre la cantidad de usuarios que tiene Cable & Wireless, le cae el peso de la ley. Hay un fallo de la Corte, por si no me creen. Y hablando de fallos de la Corte, ¿sabían que los panameños no tienen derecho al trabajo? Repetidos fallos de la Corte rechazan el derecho al trabajo porque no es "justiciable" y si un colonense desempleado hace uso de su "resistencia a la opresión", y del "supremo recurso de la rebelión" (que también son derechos humanos), va preso. Pienso que muchas veces el Estado y el mercado desintegran derechos ciudadanos ¿Qué hacer?
Los panameños aseguran que el primer gran problema de Panamá es el desempleo, y el segundo la corrupción. Trabajo y transparencia es lo que quiere la gente. Hay que tomar medidas a largo plazo para remediar eso, pero también medidas a corto plazo. En el caso del desempleo creo que se debe dar una inversión a gran escala en concepto de microcrédito porque allí está la gente de extrema pobreza, y pienso que los empresarios debieran tomar el ejemplo del exitoso caso de Mi Banco. Como política estatal a más largo plazo, yo no descartaría, incluso, el uso derivado del Canal y áreas revertidas, y otros bienes estatales, para lograr empleos que beneficien a los más pobres, sin paternalismo. El otro gran problema que identifican los panameños es el de la corrupción. Hace 200 años la Declaración Francesa decía que "el olvido o el desprecio de los derechos del hombre" son las "únicas causas" de "la corrupción de los gobernantes". Estamos por publicar en la Fundación Libertad Ciudadana, un "Indice de impunidad" donde registramos (cifras preliminares) 110 casos de corrupción "grande" entre 1997 y 2002, sobre los cuales solo ha habido -cuando mucho- tres condenas (y muy tibias), mientras que durante el mismo periodo se ven 383 denuncias "pequeñas" donde la mitad (188) se calificó como irregularidad o se siguió investigando, y la otra mitad (195) se declaró infundada, sin pruebas, o absuelto. Se desconoce el desenlace de muchos casos porque los expedientes se trasladaron a no sé dónde, para que se haga no sé qué, etc. etc. y los pocos castigados son gatitos de corrupción, pero los grandes tigres de Bengala siguen rugiendo. Se tiene que crear una oficina nacional e independiente anticorrupción allanando el camino hacia una fiscalía anticorrupción independiente.
A nivel constitucional tiene que darse un cambio que abra más la participación ciudadana. Un experto en Colombia (la actual) dijo que "el punto en el que más avanzó la Constitución colombiana de 1991 fue en materia de derechos y sus mecanismos de protección". Yo creo, por ejemplo, que los recursos ciudadanos para reclamar garantías fundamentales ante la Corte debieran ser tan simples como el habeas data. Es más, esos recursos deben ampliarse para reclamos ante particulares. Creo que debe estudiarse la "acción de tutela" que permite a cualquier ciudadano (sin abogado que le tumbe un carajal de plata) reclamar derechos humanos de manera individual ante la justicia, y la "acción popular" que permite lo mismo, pero para intereses colectivos. Esto abriría más las puertas para que los ciudadanos participen directamente defendiendo sus derechos, a la vez que hacen sus ingeniosas denuncias. En esto último los panameños son muy creativos. Hace unos días solté la carcajada con la foto publicada por La Prensa donde alguien escribió debajo de una señal de tránsito que prohibía un giro a la izquierda, lo siguiente: "¡Cuidado! Policía rebuscón a la vuelta". Ahora que nos han prohibido (la asamblea delictiva y el que procura impunidades) saber la verdad del CEMIS, me pregunto si alguien pondrá en la Plaza 5 de mayo (llegando a la "Asamblea Ley-Delictiva") un letrero que diga: "¡Cuidado, HL rebuscones a la vuelta!".
El autor es activista de derechos humanos y periodista
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