Hay
equipo
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
Tenemos un seleccionado preolímpico de
fútbol para pensar en grande. Es la sensación que me queda
después de los dos amistosos que se jugaron contra la selección
mayor cubana que se prepara para la Copa de Oro.
Se mejoró mucho con respecto al primer
fogueo que se tuvo frente a los colombianos, con los que
se empató a dos goles. Contra los cubanos se vieron cosas
interesantes y también se dieron algunas situaciones que
son para meditar, corregir y mejorar.
Lo importante es que este equipo tiene
olfato adelante y cuenta con una defensa que por el momento
da seguridad atrás. Son cinco goles anotados en tres partidos
y solo dos recibidos. No está mal para comenzar.
El olfato adelante tiene que ver en
parte con las cualidades que presenta este equipo Sub 23,
que de la media para adelante se caracteriza por tener jugadores
con un don ofensivo. Son más delanteros que defensas. Un
arma que hay que saber calibrar. Allí, pienso, va a estar
la clave de este seleccionado.
Se cuenta con dos delanteros natos.
Un matador y un pistolero. Los dos siempre con el dedo en
el gatillo. Luis Tejada y José Garcés son garantías de gol.
Y hay un reserva de lujo con Alejandro Dawson.
Atrás, Felipe Baloy es el garante en
la defensa. ¡Cómo se nota la experiencia que le dejó la Copa
Libertadores! Es un jugador que da confianza. Es el líder
que va a necesitar el equipo.
En el medio campo, Gabriel Gómez, en
su rol de contención, es el jugador que en un momento puede
ordenar, por la experiencia que trae del fútbol colombiano.
Su visión que tiene en la media cancha va a ayudar mucho.
Los cuatro jugadores son, a mi parecer,
la columna vertebral de este seleccionado Sub 23, que se
prepara para su eliminatoria contra Nicaragua. Una columna
que va a necesitar de un buen cimiento. Si se consigue, este
equipo podrá hacer cosas interesantes.
Baloy junto a Luis Moreno, Víctor Miranda
y el mismo Joel Solanilla, pueden ser garantes atrás, pero
necesitan de una buena cobertura en el medio y por los carriles.
Hay que corregir por el carril derecho.
La presencia de José Justavino es interesante siempre que
se lo explote por la bandas y no como lo hizo ante Cuba,
donde los vimos tratar siempre de meterse en diagonal por
el centro. Y más, abusando de la individual. No tiene sentido.
El carril izquierdo podría ser de Blas
Pérez. Sería uno de los sacrificados por sus características
de delantero. Pero no hay que olvidar que Gary Stempel siempre
lo ha tenido por ese carril cuando lo ha dirigido en otras
selecciones y con el Panamá Viejo.
En la media, Gabriel Gómez no tiene
mayores explicaciones. ¿Quién lo acompañaría en la contención?
Su compañero podría ser Manuel Torres, que no es ningún desconocido
para Stempel. Funcionó contra Cuba.
Ahora, el problema va a ser el jugador
de enganche. Frente a los cubanos lo hizo Roberto Stewart,
que estuvo mejor en el primer partido del viernes. Hay otros
candidatos. Por allí está Jorge Ortega, Rolando Escobar,
podría ser el mismo José Justavino, en fin. Ese va a ser
el dolor de cabeza de Stempel.
Pienso que hay equipo para pensar en
grande, eso sí, siempre y cuando se tenga los pies sobre
la tierra.
Todavía queda bastante por corregir.
Hay que planificarse. Tampoco hay que descuidar la Sub 20.