Panamá, 7 de julio de 2003
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Digno de Ripley

Espero que después de estas líneas, el ministro Delgado y el contralor Weeden se interesen en compartir las informaciones que tengo

Guillermo A. Cochez
gcochez@cableonda.net

Como diría Jorge Ritter ("La cuarta mentira del panameño", La Prensa 29-6-03), el país no resiste un escándalo más. El día 22 de mayo pasado pedí una cita por escrito al ministro de Economía y Finanzas. Ya mi secretaria había llamado más de cuatro veces para indicarle a Norberto Delgado Durán cuál era el propósito de mi insistencia: quería revelarle personalmente el nombre del importante funcionario de este gobierno que se dedica al negocio de las Casas Grandes, o sea al juego clandestino. Siendo el ministro Delgado presidente de la junta directiva de la Lotería Nacional de Beneficencia, era importante compartir con él toda la información que dispongo, ya que siempre la presidenta Moscoso dice que quiere ver las pruebas de la corrupción de sus funcionarios.

En el actual gobierno arnulfista las ventas de la Lotería Nacional han disminuido drásticamente. Según las cifras dadas a mí por la misma directora de la Lotería (del Molirena), en el año 2001 bajaron 45 millones 859 mil balboas y en el año 2002 bajaron, comparadas con el año 2000, 44 millones 658 mil, o sea en dos años, la disminución de las ventas de chances y billetes asciende a más de 90 millones de balboas. En el anterior gobierno, en el 1999 subieron 26 millones 229 mil comparado con el 98, y en el 2000, comparando el año anterior, subieron 22 millones 425 mil. O sea, que de un crecimiento sostenido de ventas entre 7.2% (99) y 5.8% (2000), se ha convertido en una disminución en los dos últimos años que promedia el 11.7%.

Pero al ministro Delgado esto parece que le importó poco, quizás molesto porque le dije en dicha carta que las sumas de disminución en las ventas, producto del aumento de la venta clandestina (hecho aceptado por la directora de la Lotería), "las considero escandalosas, sobre todo en una gestión ministerial que abogó por una reforma tributaria que ha resultado hartamente impopular e injusta", sobre todo, al decir de la directora de la Lotería, que se hacen "operativos y allanamientos a lugares donde se supone que se realizan estas prácticas (venta clandestina), abortando el objetivo por diversas causas y motivos ajenos a nuestra administración". Eso en buen panameño se llama "soplo" de las autoridades que van a investigar, o "complicidad" por algún mono gordo que está en el asunto.

Durante vacaciones que tomé en la provincia de Chiriquí el pasado mes de marzo, me contaron las historias que quiero compartir con el ministro Delgado y que, sin decirle para qué, también quiero hacer con el contralor Weeden, también miembro de la junta directiva de la Lotería Nacional. Estando en el Hotel Panamonte en Boquete, el mismo día que la presidenta Moscoso invitó a cenar allí al actor Sean Connery, le comenté por encima al director del IFARHU los descubrimientos que había hecho ese mismo día durante la visita a varias emisoras en David. Todos hablan que en David, al margen de la lotería oficial, se dan seis sorteos semanales, los tres de Panamá (cuando hay el Gordito) y los tres de Costa Rica. Todos saben dónde está el centro de control de todo ese negocio ilícito, el cual cuenta con computadoras, celulares para todos los vendedores y todo lo propio de ese tamaño de negocio. Y, lo más fácil, todos saben quién es el funcionario que está detrás de todo esto.

Después de esa comunicación en Boquete -que pareciera haber sido hecha a una pared- he escrito tres artículos sobre el tema de la venta de lotería clandestina. Si bien he recibido innumerables informaciones sobre los lugares a lo largo del país en donde la venden y quiénes son los padrinos oficiales que amparan su venta, nadie ha querido averiguar absolutamente nada. Como dirían algunos amigos, 90 millones no se fuman en pipa. Estoy seguro de que Ripley se quedaría con la boca abierta.

Espero que después de estas líneas, el ministro Delgado y el contralor Weeden se interesen en compartir conmigo las informaciones que tengo.

El autor es abogado

Además en opinión

. ¿Cómo salvar al 'inseguro social'?: Xavier Sáez-Llorens
. Digno de Ripley: Guillermo A. Cochez
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. ¿Mi barriga le pertenece al Estado?: Carmina Valdizán
. Fundación Panameña de Etica y Civismo: Diego Domínguez Caballero





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