
Aclaración de Pérez
Pineda
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
Hace algunos días llegó al
periódico el árbitro
Guillermo Pérez Pineda, para explicarnos la postura que
tomó en el combate entre el chiricano Rogineth Caballero
y Armando Rojas.
En esa pelea, celebrada el pasado sábado, Pérez
Pineda le descontó un punto a Caballero en el octavo asalto,
situación que criticamos.
Textualmente indicamos que ‘en el octavo y último
asalto Pineda le quitó un punto a Caballero por botar el
protector bucal, algo que provocó el disgusto general del
público asistente’.
Pineda, en el ejercicio de derecho a réplica, se presentó a
La Prensa con mucho respeto y caballerosidad para explicar su conducta,
la cual fue enmarcada dentro de lo que se estipula en el reglamento
de boxeo profesional.
En su carta señaló que los oficiales deben desatender
circunstancias como: origen de los boxeadores, color, esquina,
simpatía del público o de periodistas que favorecen
a un púgil en particular.
En uno de los párrafos del Artículo 188, que reglamenta
el boxeo se menciona que: cuando por cualquier causa un boxeador
pierda el protector bucal, en el curso de un combate, el árbitro
lo recogerá sin detener el encuentro y sin perder de vista,
en ningún momento, la acción del pleito.
Otro párrafo dice: El boxeador que a juicio del árbitro
deje caer intencionalmente el protector bucal, será amonestado
la primera vez, y si persistiera en esta actitud, el árbitro
podrá sancionarlo con el descuento de puntos a través
de los jueces que ofician el combate.
El árbitro panameño, ciñéndose a las
reglas hizo lo correcto, sin embargo, pese a respetar la opinión
de Pérez Pineda, mantenemos nuestra posición de que
el cansancio de una fragorosa pelea fue el factor principal que
obligó al chiricano Caballero a botar el protector bucal,
y seguramente, en su mente no pasaba violar descaradamente los
reglamentos boxísticos.
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