Panamá, 23 de junio de 2003
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
La Ciudad
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Defensor del lector
Revista
Reseña
Sociales
Horóscopo
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
VISITA
Defensoría del pueblo
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Cuando se suscita una emergencia

Un promedio de 200 emergencias son atendidas todos los meses por el SAMER

ROBERTO LOPEZ DUBOIS
nacionales@prensa.com

LA PRENSA/ R. López Dubois
Edwin Brown conduce la ambulancia, mientras que Luz Santiago se informa sobre el lugar de la emergencia.
Poco antes de las 7:00 p.m., una llamada telefónica al 103 alerta sobre una emergencia. Manuel Molinar, de 27 años, tiene problemas para respirar, su madre y su esposa explican al operador el problema.

Inmediatamente se da la alarma al cuartel de bomberos de Balboa, donde está la ambulancia más cercana. El técnico en urgencias médicas, Edwin Brown, atiende el teléfono y alerta a sus compañeros Luz Santiago y a Manuel Morán sobre la emergencia. A las 19:04, la ambulancia sale con destino a la casa de Manuel Molinar, ubicada en el área de Pedro Miguel.

Dentro del vehículo se escuchaba la sirena y se veían las luces rojas. Brown hacía señas con las luces a los vehículos para que despejaran el camino, algunos automovilistas se quitaban mientras otros hacían caso omiso. Morán y Santiago revisaban los equipos y se preparaban para atender al paciente.

Al llegar a la casa, la esposa de Manuel esperaba afuera. Los paramédicos ingresaron a la residencia, Manuel estaba sentado en el sillón grande de la sala.

El joven de 27 años, vestido con un suéter amarillo y un pantalón jeans azul, estaba sudoroso y se notaba el problema que tenía para respirar, lo que lo tenía muy nervioso.

Su madre y su esposa, visiblemente preocupadas, habían hecho lo correcto: solicitar ayuda al número de emergencias.

El paramédico Manuel Morán se acercó al paciente y le habló. ¿Cómo te sientes?, el joven que trataba de inhalar desesperadamente aire, solo le hizo una seña.

-¿El tomó algo?, preguntaron los paramédicos.

Las llamadas de emergencia son recibidas en el 103, que es atendido por operadores entrenados.

-Sí, respondieron los familiares, "desde el jueves está tomando un medicamento llamado Atenolol, para controlarle la hipertensión, hoy se lo tomó entre las 4:30 y las 5:00 de la tarde".

Morán le explicó que lo trasladarían al hospital, ya que todo indicaba que presentaba una reacción alérgica, y le pidió a los familiares que buscaran los papeles del muchacho para llevarlo al hospital.

Posteriormente, Manuel fue colocado en una camilla y fue llevado a la ambulancia, estaba tan agitado que no pudo acostarse en la camilla, por lo que hubo que sentarlo.

Ya dentro de la ambulancia, Morán le dijo a Brown: "Danos un momento para abrirle una vía (procedimiento mediante el cual se le coloca al paciente un dispositivo en la vena para que puedan pasarle medicamentos con facilidad)".

Luego a Manuel le pusieron una mascarilla con oxígeno, su esposa subió al asiento delantero de la ambulancia y se inició el traslado.

En el camino, los paramédicos Morán y Santiago trataban de recopilar toda información posible, mientras Brown transmitía al SAMER 8, doctor Coglie, quien desde el cuarto de urgencia del Santo Tomás monitoreaba el trabajo de los paramédicos.

A las 19:24 horas, la ambulancia llegó al cuarto de urgencia del Complejo Hospitalario Metropolitano de la CSS, Manuel mucho más repuesto y tranquilo bajó del vehículo con la ayuda de los técnicos de urgencia.

Fue llevado en silla de ruedas hasta el interior de la sala, donde fue recibido por uno de los médicos de turno, ya dentro de la sala, los paramédicos se despidieron de Manuel y su esposa, quienes agradecieron las atenciones de los bomberos.

El sargento Manuel Morán es uno de los paramédicos del Servicio de Atención Médica de Emergencia y Rescate (SAMER), del Cuerpo de Bomberos de Panamá.

En sus 10 años en el SAMER, Manuel dice que ha vivido muchas cosas, recuerda haber traído al mundo por lo menos a cinco niños dentro de su ambulancia.

Dice que una de sus mayores satisfacciones fue haber conocido posteriormente a una de las niñas que trajo al mundo.

Su vida profesional está llena de muchas anécdotas, una buenas, otras con un amargo sabor. Asegura que lo que más le molesta es prepararse y correr hasta donde haya una emergencia que resulte no ser tal emergencia.

"Se pierde tiempo, ponemos en peligro nuestras vidas y le quitamos la posibilidad de atender a alguien que lo necesite realmente". Y lo más gratificante es "servir a alguien que lo necesite".

Los técnicos en urgencias médicas están preparados para dar resucitación cardiopulmonar, atender traumas, emergencias respiratorias y hasta para canalizar una vena.

Además, los técnicos de SAMER tienen entrenamiento como bomberos, por lo que están en capacidad de dar apoyo a sus compañeros en labores de extinción de incendios.

Los paramédicos o técnicos en urgencias médicas son las manos, oídos y vista de los médicos en el lugar.

Ellos observan a los pacientes y pasan toda la información a uno de los médicos del sistema, que evalúa el caso y da la instrucciones a los paramédicos de cómo actuar.

Durante todo el tiempo, los técnicos están en comunicación con los cuartos de urgencia, donde el personal se prepara para recibir al paciente que es transportado, especialmente en los casos más graves.

La mayor cantidad de casos que se atienden son de heridos en accidentes automovilísticos. Para Morán es impresionante la cantidad de personas que sufren accidentes bajo efectos del alcohol, sobre todo los fines de semana, "gente de todas la clases sociales, sexo y edades, que no toman precauciones y manejan sin estar en sus cinco sentidos, hasta que tienen un accidente".

En segundo lugar están las emergencia cardiovasculares; en tercero las heridas con arma blanca.

El SAMER tiene un personal compuesto por 28 unidades, de los cuales siete son médicos, 17 técnicos de urgencias médicas, tres asistentes técnicos y una asistente de la jefatura.

Actualmente, el SAMER es dirigido por el doctor Calino Gustavo Oglivie, quien se siente complacido de ver la transformación de bomberos de la Guardia Permanente, humildes y sencillos, en profesionales de atención médica prehospitalarias.

El servicio que brinda el SAMER es totalmente gratuito, solo tiene que llamar al 103 y notificar al operador de turno el tipo de emergencia médica.

SAMER cumple 10 años

El Servicio de Atención Médica de Emergencia y Rescate (SAMER) fue fundado en el año 1993, por la inquietud del Comandante del Cuerpo de Bomberos de Panamá Luis E. Castillo (q.e.p.d.), para suplir la necesidad de atención inmediata de las personas heridas en los incendios, quienes muchas veces morían por falta de apoyo técnico y de ambulancia.

Este cuerpo fue formado por bomberos de la Guardia Permanente deseosos de ayudar a los lesionados.

Con el paso de los años, este servicio se ha ido fortaleciendo a través de la adquisición de nuevos equipos y la capacitación de su personal.

Su principal función es brindar atención médica al personal del Cuerpo de Bomberos de Panamá que en el ejercicio de sus funciones resulte herido.

Además, brindan atención médica a la población que resulte herida producto de colisiones vehiculares, emergencias y desastres.


Además en nacionales

. Cuando se suscita una emergencia
. Doble homicidio en la Comarca Ngöbe Buglé
. Gobernador de la Comarca Ngöbe Buglé asegura que habrá hambruna
. Aumenta tráfico de drogas en Coclé





¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ La Ciudad¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios¦ UH Deportes¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá