Panamá, 8 de junio de 2003
 
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Kaleidoskopio
Reseña
Sociales
Horóscopo
Mosaico
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
VISITA
Defensoría del pueblo
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Cuando fallan los riñones

Rafael Pérez G.
rperez@prensa.com

Cuando a un paciente le detectan que sus riñones no cumplen con su función de purificar la sangre se produce un cambio radical en su vida. Y el paso a seguir es absolver una interrogante que no se puede evitar: ¿por cuál de los tratamientos disponibles se decide?

Las opciones son: hemodiálisis, diálisis peritonial y trasplante renal. Pero, ¿en qué consiste cada uno de ellos?

La hemodiálisis es un procedimiento en el que se purifica y filtra la sangre por medio de una máquina que libra al organismo temporalmente de desechos nocivos, de sal y agua en exceso. Ayuda, igualmente, a controlar la tensión arterial y a que el organismo mantenga un balance adecuado de sustancias importantes como el potasio, el sodio, el calcio y el bicarbonato.

Si el paciente elige la hemodiálisis habrá que establecer una vía de acceso a la corriente sanguínea varios meses antes de que reciba el tratamiento. Este acceso, a juicio de médicos consultados, constituye una eficaz forma de sacar la sangre del cuerpo hacia la máquina de diálisis y devolverla al paciente sin causar molestia. Las dos principales clases de acceso son la fístula y el injerto. Entre los problemas más frecuentes están las infecciones, la obstrucción por coágulos y el mal flujo sanguíneo.

Otro de los procedimientos utilizados, que permite el retiro del exceso de agua, desechos y sustancias químicas del cuerpo, es la diálisis peritoneal. Esta clase de diálisis usa la membrana interna que reviste el abdomen para filtrar la sangre. Esta membrana, llamada peritoneo, actúa como el riñón artificial.

Antes del primer tratamiento, un tubo pequeño y blando llamado catéter se le coloca al paciente dentro del abdomen. Fuentes médicas estiman que el tubo funciona mejor si el lugar de inserción ha tenido suficiente tiempo para sanar. Esto sucede de 10 días a tres semanas, aproximadamente.

El catéter se deja allí de manera permanente para llevar la solución de diálisis dentro y fuera del abdomen.

Aunque hay tres tipos de diálisis, la más común es la ambulatoria continua, que no requiere máquina y puede llevarse a cabo en cualquier lugar limpio y bien iluminado.

La solución de diálisis sale de una bolsa plástica a través del catéter y entra al abdomen, en donde permanece por varias horas con el tubo sellado. Esto tiene un período estimado entre cuatro a seis horas, aunque en algunos casos dura más.

Al terminar el paciente, sale la solución de diálisis de nuevo a la bolsa para desecharla. Tras emplear el mismo catéter se vuelve a llenar el abdomen con nueva solución de diálisis para que el proceso comience otra vez.

La mayoría de las personas, advierten los médicos consultados, cambia la solución de diálisis por lo menos cuatro veces al día y duermen con el abdomen lleno de solución en horas de la noche. En este procedimiento ambulatorio continuo no es necesario despertarse para realizar tareas de diálisis durante la noche.

Menos común se encuentra la diálisis peritoneal cíclica continua, que utiliza un aparato llamado ciclador, que llena y vacía el abdomen de tres a cinco veces durante la noche, mientras el paciente duerme. Por la mañana el paciente inicia un intercambio con un tiempo de permanente (período en el que la solución dialítica está dentro del abdomen) que dura todo el día.

Un tercer tipo de diálisis consiste en la combinación de las dos primeras. Si la persona pesa más de 175 libras o si el peritoneo filtra los desechos lentamente es posible que se necesite la referida combinación. Todo ello con la finalidad de alcanzar el nivel adecuado de diálisis.

Una de las complicaciones más frecuentes con la diálisis peritonial es la peritonitis, que es una infección abdominal grave, explicaron las fuentes consultadas.

La tercera opción es el trasplante renal. Un cirujano coloca el nuevo riñón en el interior de la parte del abdomen del paciente y conecta la arteria y la vena renal del paciente con las del nuevo riñón. El nuevo riñón puede comenzar a funcionar inmediatamente o demorar unas pocas semanas antes de comenzar a producir orina.

Según las fuentes médicas, los riñones del paciente se dejan en su lugar a menos que estén provocando infecciones o hipertensión.

Pero antes de someter a una persona a cirugía, el equipo de trasplante toma en consideración importantes factores, principalmente si el grupo sanguíneo al cual pertenece es compatible con el del donante, y si sus células poseen seis importantes antígenos de leucocitos humanos.

Aunque los familiares tienen mayor probabilidad de tener antígenos compatibles, es posible, según médicos consultados, que pueda recibir un riñón aun cuando la compatibilidad no sea total. Todo ello dependerá, advierten, si su grupo sanguíneo sea compatible con el del donante, y las demás pruebas sean negativas.

La última prueba antes de implantar un órgano es la de compatibilidad, que consiste en tomar una muestra de sangre del receptor y se mezcla con una pequeña cantidad del donante en un tubo con la finalidad de observar si ocurre alguna reacción.

Si ello no es así, se considera que la prueba de compatibilidad es negativa y la cirugía de trasplante se puede realizar.

El trasplante, estiman las fuentes consultadas, es lo más cercano a la cura de la enfermedad, aunque advierten que si no es compatible, su cuerpo puede rechazar el riñón nuevo.


Además en portada

. Hallan culpable a colaborador de Alemán
. Deniegan medicamento a pacientes con trasplantes
. Se postulan dos aspirantes arnulfistas
. ¡Esa presa es mía!
. Verificarán avances en navegación aérea
. Personaje de la semana: Una dominicana 'caché bombita'
. Rosas pide a Lewis Galindo que se disculpe
. Restos de Colón podrían estar en España y Rep. Dominicana
. Cancilleres de 33 países inician reunión de la OEA
. Los límites de la ciencia
. Defensoría nombra delegada de la niñez
. Detectan tráfico de drogas fronterizo
. Miles de jóvenes quieren trabajar
. Se ofrecen solteritos
. Brunch dominical
. Aclaración
. Nuevo caso de SARS en Pekín
. Rabanes piden sustituir arresto
. Código no limita formación de partidos
. Rastafaris en la Peatonal
. Quintero critica al Tribunal Electoral
. Entre burocracia y enfermedad
. Cuando la vida depende de una máquina
. Cuando fallan los riñones
. Alternativas de diálisis





¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ La Ciudad¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios¦ UH Deportes¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá