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Cartas y Comentarios
Mileika Bernal
mbernal@prensa.com
La jugada del día
Un lector de La Prensa tomó esta fotografía, con el propósito
de denunciar a los conductores de buses de la ciudad capital, que manejan de
manera desordenada y sin el mínimo respeto por los otros conductores y
de los mismos pasajeros. El hecho ocurrió en el corregimiento de Juan
Díaz, a la altura del hipódromo y la fábrica Pascual. Se
ve claramente que los conductores de buses no respetan las señales de
tránsito. Parece que lo importante es quitarle los pasajeros al bus que
viene atrás, aunque tengan que rebasa hasta dos paños de la carretera,
sin la menor precaución y causando los terribles tranques, que finalmente
afectan a todos.
Coiba y su desarrollo
27 de mayo del 2003
El interés del Gobierno en nombrar una directiva conformada únicamente
por políticos para decidir el futuro del tesoro ecológico
de Panamá, la isla de Coiba, es una tragedia ecológica.
El Parque de Coiba en muchos aspectos es similar
a la Isla Galápagos,
de Ecuador. Esta isla ha sido parte de Ecuador desde 1832, y permaneció como
colonia penal por casi un siglo, cerrando en 1959, año en
que también se convirtió en Parque Nacional. Pero
sus gobernantes sí decidieron poner límites al desarrollo
de actividades humanas, creando leyes que limitan la construcción,
las actividades comerciales y hasta al número de personas
que lo visitan y las áreas que pueden recorrer. Todos los
visitantes están obligados a estar acompañados por
un guía certificado como “guía naturalista”,
entrenado por el personal del Parque Nacional. La isla recibe un
promedio de 60,000 visitantes anuales, que pagan 100 dólares
en efectivo al ingresar.
Estas leyes existen desde hace casi 40 años y han demostrado
que funcionan, ya que las Galápagos durante décadas
han sido la meta de miles de turistas, que pagan grandes cifras
por visitarlas. El dinero que este turismo genera se utiliza para
el mantenimiento del parque y del ecosistema.
¿Por qué será que nuestros gobernantes para
decidir el futuro de la Isla de Coiba, quieren “inventar
la rueda”, y para colmo cuando la inventan, la hacen cuadrada?
La presidenta debería viajar menos a cortes de cintas y
congresos lujosos, y más a Parques Nacionales que han logrado
un desarrollo turístico sostenible sin perjudicar al entorno
natural, y con poca competencia a nivel regional e incluso global.
En temas de desarrollo turístico y su mercadeo, nuestro
gobierno ha probado que cuenta con una visión a muy corto
plazo y poco. En el continente hay playas, pero santuarios ecológicos
como Coiba y con sus características, no hay uno solo y
atrae a turistas, científicos, universidades y asociaciones
prestigiosas que contribuirían con la publicidad de nuestro
país.
Gabriel Henríquez
Por lo nuestro
26 de mayo del 2003
Como asiduo lector de La Prensa vi con desencanto
que no apareció ninguna
fotografía del “Desfile de las mil polleras”,
en primera plana. Solo apareció una foto poco motivadora
en la parte interior de la página 2. Considero que este
evento fue para resaltar nuestras raíces y nuestra nacionalidad,
dedicado a los panameños y a los turistas que nos visitan.
Creo que fue la actividad más destacada de la semana y
por ende mereció estar en primera plana y acompañado
de una noticia. Además de que se debió publicar varias
fotos, en las páginas interiores del periódico. Creo
que divorciar esta realidad de nuestro día a día
es lamentable.
Enrique Pesántez J.
Mala imagen
27 de mayo del 2003
Quiero referirme a varios puntos que tienen
que ver con el concurso de Miss Universo que se celebra en nuestro
país. En primer
lugar, ¿cómo es posible que haya delincuentes (menores
de edad) especialistas en asaltar turistas, cuando se supone que
lo que se quiere es atraer a los turistas, pero no se les brinda
la seguridad?
Por otra parte, no me pareció una buena decisión
que la presidenta de la República se haya ocupado de resolver
el problema de miss Venezuela. Aunque la haya movido un buen sentimiento.
Me pregunto qué opinan los asesores de la presidenta.
También me molestó lo que dijo un ministro. Entre
millones y lindas misses, ¿quien no es feliz..? Yo también
quiero ser ministro.
Eric Aragón
'Miss' Panamá
27 de mayo del 2003
He escuchado al público mencionar a las favoritas para
la corona de Mikimoto. Lo que considero normal. Lo que no comprendo
es por qué los panameños no mencionan a nuestra representante,
miss Panamá, que tiene porte de ganadora. Algunos se han
inclinado por la representante de Colombia, simplemente es roba
cámara (en reemplazo de la miss Venezuela 2002).
Haciendo una correlación con el mundial de fútbol
2002, en donde Brasil consiguió su quinto título
mundial, le preguntaban los periodista a Carlos Alberto Parreira,
el nuevo entrenador del pentacampeón: ¿cuál
es su favorito para el 2006, Alemania?, a lo que contestó:
no señores, ¡el favorito sigue siendo Brasil, nosotros
somos los campeones!
Moraleja para todos los panameños: la favorita sigue siendo
miss Panamá.
Felicitaciones a nuestra miss campeona: Justine
y a nuestra nueva miss, que estoy seguro revalidará el título: Stephanie. ¡Qué viva
Panamá!
David R. Fuentes S.
Comentan noticias
10 de mayo del 2003
Al igual que miles de lectores, he sido fanático del diario
La Prensa y colaborador desde el primer día, en diversas
secciones. Pero veo fallas, prueba de ello lo constituye el que
en esta misma sección del lector, algunos han reaccionado
y aclarado situaciones con argumentos sólidos que el propio
diario no ha intentado refutar.
Siento que los que hoy dirigen La Prensa,
mantienen una “obsesiva” campaña
contra el actual régimen y sus principales funcionarios,
pero el mayor daño no se lo hacen al gobierno, sino al país.
El más reciente cuestionable reportaje es el que, se publicó el
9 de mayo del 2003: “Los títulos de la presidenta”,
donde se cuestionaba el diploma que obtuvo la presidenta Mireya
Moscoso, en el Miami Dade Commnunity Collage (MDCC). La hoja de
vida de la presidenta aparece en el sitio web de la Presidencia
de la República, y allí no hay nada que indique que
la mandataria está presumiendo de títulos que no
tenga.
A más de otras, esta es una temática supera reiterada
comentada con dualidades interpretativas, lo que da la impresión
de que no existen muchos temas que cuestionarle a la presidenta.
Los periodistas autores del reportaje, tienen una trayectoria,
incluso en periodismo investigativo, que hacen suponer una amplio
margen de verdadera investigación y por ende de veracidad
lo que implicaría respeto y no sugerencias de dudosa intención,
desplegadas quizás no con mala fe, sino con la intención
de darle “algo de salsa” al reportaje. Pregúntense
ustedes si una situación así les agradaría
si no fueran ustedes los autores del reportaje, si no los “objetivos” del
mismo.
Quiero recomendar respetuosamente que enfoquen
el peculiar y contrastante rumbo que ha tomado el diario en general,
lo que desvirtúa
sus antecedentes iniciales. Las quejas no vienen solo desde afuera,
también vienen de adentro, como la expresada por Juan David
Morgan, en la columna titulada apropiadamente: “Periodismo
de mala fe”. Considero que aun existe la opción de
tomar iniciativas tendientes a elevar a La Prensa al sitial que
sus administradores, comunicadores y lectores lo elevaron. De no
hacerlo así hoy, estoy seguro que ustedes mismos lo lamentaran
mañana.
Juan Ramón Martínez
Hay que denunciar
26 de mayo del 2003
En relación a la denuncia de la Caja de Seguro Social,
donde una señora pasó muchos inconvenientes al tramitar
su licencia por maternidad, quiero señalar que hay funcionarios
de toda clase en la CSS. Los hay amables y hay groseros, los hay
conocedores y los hay ignorantes, los hay políticos y los
hay funcionarios públicos, los hay eficientes y los hay
ineficientes y los hay de toda clase porque todo depende de a quién
y en qué circunstancias se contrate.
No obstante, estos funcionarios administrativos
merecen ser denunciados con nombre propio para que los que nos
ayudan no salgan maltrechos.
Yo también me he encontrado con buenos y malos funcionarios,
por eso es fundamental tomar el nombre aunque no surta ningún
efecto denunciarlos, porque como contribuyente merecemos respeto.
Y porque como ciudadanos debemos velar por el buen uso de los recursos
tributarios.
Espero que para ahora los trámites estén concluidos
y pueda gozar para su salud y la de su bebé de un merecido
descanso previo al alumbramiento.
Lelia Lombardo
El diario que siempre leo
26 de mayo de 2003
Tengo por obligación leer el diario La Prensa todos los
días, pues lo considero un periódico serio, con artículos
que llaman la atención de los lectores, porque están
apegados a la verdad, con reportajes, reseñas pulcramente
elaboradas, pero últimamente he podido observar cómo
el diario ha estado sometido a críticas constantes sobre
la veracidad de lo que allí se publica. ¡Ojalá que
esto no siga así!
Yo deseo mantener mi creencia y fe en el diario
y tener confianza en que lo publicado es corroborado previamente
por los periodistas.
Sin embargo, tengo que confesar que ocasionalmente he leído
noticias que me han dejado en un desconcierto y que impelen a dar
una opinión.
Hay un hecho que me llama la atención particularmente y
es ver que los periodistas o reporteros, un día escriben
sobre un tema específico (por ejemplo: accidentes sobre
el medio ambiente) y luego escriben sobre economía, política,
salud, o sobre guerras.
Siento que no terminan con un tema, cuando
de repente están
en otra asignación diferente.
Sería injusto criticarlos, pues comprendo perfectamente
que ellos tienen que cumplir con las misiones encomendadas. No
conozco de la mecánica de lo que es ser periodista o reportero
(cuál es la diferencia). Me imagino que deben ser personas
que manejan muy bien el idioma: su sintaxis, gramática,
redacción, etc. y que además deben dominar todos
los temas. Quizás los constantes cambios de temas, es lo
que está provocando este malestar, entre los lectores.
Quisiera sugerirles muy respetuosamente a
los altos directivos del diario La Prensa que a su personal de
noticias y reportajes
se les incluyera en programas de seminarios, charlas, becas en
el exterior, para que refuercen sus conocimientos o se especialicen
en el tema de su preferencia o por el que más se inclinan
de manera que cuando trabajen en ese tema tengan los conocimientos
y las herramientas para hacer una buena entrevista y un buen texto.
Brenda I. Cuevas C.
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