Un
rompecabezas
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
Esperaba más del seleccionado preolímpico panameño,
aunque tenía mis sospechas de que no pudieran brindarse
en un ciento por ciento de su capacidad, porque era apenas su
primer partido internacional. Colombia, en ese sentido, la superaba
por uno, que no es mucho, pero sirve a la hora de sacar cuentas.
No cabe dudas de que Gary Stempel cuenta con un buen equipo
en esta categoría, que tira a equipazo. Sin embargo,
el miércoles no lo pudimos ver en todo su esplendor,
en parte, porque al técnico no le resultó jugar
con tres delanteros, aunque uno de ellos haya marcado un gol.
Stempel no quiso tomarse riesgos en el segundo tiempo y prefirió jugar
con dos delanteros en punta.
Era obvio, en la complementaria
tuvo que jugar con un jugador menos por expulsión, al
filo del primer tiempo, del volante Juan Ramón Solís,
un buen chico que ya nos tiene acostumbrado a verlo solo por
unos minutos antes de que le saquen la segunda cartulina amarilla.
Me parece que Solís ha tomado muy a pecho la frase de
que a él y a Gabriel Gómez les toca hacer el
trabajo sucio en la selección. Es una pena, porque el
jugador de la Sub 20 fue incluido a última ahora, en
un fogueo con el San Francisco, prácticamente en vísperas
de su partido del miércoles.
No sé si la exclusión de Solís trastocó su
planteamiento del 3-4-3 y Stempel prefirió sacrificar
a un delantero para llenar el hueco en el medio. O si se hubiese
mantenido con los tres adelante de no haber salido el jugador
de la Sub 20. Una incógnita.
Me parece, y es bien obvio, que Stempel quisiera hacer magia
con la calidad de delanteros con que cuenta en el seleccionado
(Garcés, Tejada, Blas Pérez y Dawson), pero en
su primer experimento Tejada poco se vio. Ahora, no es un pecado
que Stempel quisiera de repente poner a jugar a los cuatro
artilleros, no sería nuevo, ya nos pasó una vez
en el equipo mayor en una eliminatoria cuando el uruguayo Gustavo
De Simone puso en San José a jugar contra Costa Rica
a Mendieta, Jorge y Julio Dely y el hoy difunto Rommel Fernández.
Ese día nos golearon.
Es claro que a Stempel no le resultó jugar con tres
delanteros, mientras los tuvo no se marcó la diferencia.
Panamá no fue una fiera. Y no por los jugadores, sino
porque el sistema no los ayuda. Jugando con tres en la delantera
no hay un jugador de enganche, en la media, y sin él
no llegan las ideas. Quedan a expensa de lo que hagan los dos
carrileros, que no se ven. Por ahora es uno de los puntos neurálgicos
en el seleccionado. Stempel experimentó con José Justavino
por los dos lados, pero no fue la solución.
Se vio claro que jugando con ese sistema de tres adelante
(3-4-3), el trabajo se le recarga a los dos volantes de marca,
de allí la expulsión de Solís. Y permite
que sorprendan a la última línea, como se evidenció en
los dos goles de los colombianos.
Por ahora no están las condiciones dadas para jugar
con tres delanteros, hay que tratar de sacarles provecho, pero
con otro estilo. Para eso se necesita más amistosos
de esta índole.