El ministerio del fútbol
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
-Papi, resulta que ahora la ministra de
Educación y su cuerpo de asesores vienen como los salvadores
a resolver el problema de las elecciones de fútbol-, le dice,
un tanto intrigado, Pepito a su padre.
—Sí, Pepito. La señora Doris Rosas de
Mata y su asesores van poner orden y a ubicar en su lugar
a todos los tramposos que se tomaron la federación.
—¿Sabes, papi?, cuando escuchamos la
noticia en mi colegio todos nos echamos a reír, hasta mi
profesor de educación física.
—¿Y eso, Pepito?, el tema es delicado,
no le veo ningún chiste.
—Papi, resulta que la ministra y sus
asesores no han podido con su ministerio, menos van a poder
mejorar al fútbol de sus dolencias actuales.
—Pepito, la ministra y su asesor legal
tienen poder y vas a ver que dentro de poquito vamos a sacar
a todo esos tramposos de la federación.
—Papi, mira a tu alrededor, hay dos
colegios en paro por falta de laboratorios, hay colegios
técnicos sin equipo de trabajo. Y eso sin mencionar los problemas
de infraestructura que tienen la mayoría de las escuelas
y colegios del país.
—Pero ese es otro tema, Pepito, riposta
su padre.
—No, papi, para no ir tan lejos miremos
el caso de mi colegio, allí todos estamos rezando para que
no llueva porque nos vamos a mojar todos. El techo está que
se cae. Mis profesores dicen que a este ministerio le queda
poco para terminar su gestión y no van a poder resolver ni
el 50% del problema de la infraestructura de las escuelas.
También he escuchado que no se ha podido nombrar a todo el
personal de docentes que se requiere. El tema de la educación
es bien crudo, papi.
—Pepito, pero es que te estás yendo
por otro lado.
—No papi, es que me cuesta pensar en
que la ministra y su asesor vayan a resolver un problema
legal tan grave en el fútbol cuando en su casa todo es un
desorden. ¿Qué moral tienen?
Pepito, Alvarado, su comitiva y el director
del INDE violaron la ley y tienen que pagar su precio.
—¿La ley? Papi, no comprendo. Porque
ahora el Ministerio de Educación quiere ver si la actual
federación es legal o ilegal, si el director del INDE avaló las
elecciones y la FIFA ya les dio el visto bueno.
—Pepito, las elecciones fueron un mamotreto
y le toca ahora al Ministerio de Educación poner su mano
transparente.
—Pero, ¿dónde estaban la ministra y
su asesor cuando fueron las elecciones en el mes de febrero?,
mi profesor de educación física me dijo que la ministra es
la presidenta de la junta directiva del INDE y apenas ahora
vino a aparecerse.
—Bueno, Pepito, todo esto se debe a
la burocracia para este tipo de apelaciones.
—Papi, mi profe me dijo que el actual
asesor del ministerio, de apellido Batista, fue presidente
de la Federación, que como presidente no trascendió, no hizo
nada. Y es amigazo de Samaniego, que fue el que propuso la
demanda.
—Pepito, así pasa, ¿acaso Alvarado y
el director del INDE, Roberto Arango, no son amigazos?
—¿Sabes papi?, me hubiese gustado ver
a la ministra de Educación pronunciándose cuando el gobierno
decidió no hacer los juegos estudiantiles de la CODICADER,
y cómo un país tan pobre como El Salvador sí los hizo. Nunca
la escuché. Ahora la veo metida en camisa de once varas,
preocupada por el fútbol cuando es poco o nada lo que hace
su ministerio por el deporte nacional.
—Hijo, el fútbol necesita de gente honesta
que le devuelva su honra.
—Honestos como los que adversan a la
actual federación de fútbol.
—Hijo, con toda esta gente que adversa
a Alvarado las empresas y el dinero se van a multiplicar,
el fútbol se va a profesionalizar, los jugadores van a vivir
de este deporte y, porqué no, tal vez hasta nos clasifiquemos
por primera vez a un mundial de fútbol en la categoría mayor.
—Mi profe dice que el problema es el
dinero y que si los actuales dirigentes son malos los que
lo adversan son requetemalos. Lo que se está buscando es
que la FIFA nos vuelva a desafiliar y lo poquito bueno que
se ha hecho lo echemos a perder.
—Pepito, te lo dije, este Alvarado y
su comitiva no se van a salir con las suyas.
—No sé papi, pero como están las cosas,
el que va a salir perjudicado será el fútbol y lo que va
a ocasionar es que las pocas empresas comprometidas se aparten
del fútbol.
¡Bueno, bueno, bueno, Pepito!, vete
para la escuela y no me jorobes más.
—Pepito salió cabizbajo, nunca coinciden
en nada con su padre. Mientras caminaba pensaba el por qué este
lo contradecía en todo, de repente se paró y exclamó: “tan
pendejo, si mi papá es miembro del comité olímpico”.