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Cartas y Comentarios
Herasto Reyes
hreyes@prensa.com
Del ja ja já al llanto…
17 de abril del 2003
Hoy escuché en un programa radial los comentarios sobre
un artículo publicado en las páginas de Opinión
de La Prensa escrito por Rolando Rangel, médico salubrista,
titulado: “Ja ja ja”.
Lo que oí, en vez de darme ganas de reír, me dio
ganas de llorar. Efectivamente, en La Prensa del 6 de abril , Rangel
ejerce su derecho a emitir su opinión, así como lo
hago yo hoy. Su escrito trata sobre un proyecto de ley promovido
por la Asociación Amigos de los Animales y la Naturaleza
y presentado a la Asamblea Legislativa por el legislador Francisco
Reyes, quien es un conocido defensor de los animales.
En países en vías de desarrollo, como el nuestro,
es común que las personas crean que las plantas y los animales
solo existen, por designio divino, para su beneficio propio. De
aquí que las iniciativas de protección de bosques,
cuencas hidrográficas y animales no reflejan el sentir de
la mayoría. La naturaleza ha demostrado lo devastador que
puede ser la pérdida de la flora y la fauna de un país.
Volviendo al tema del mismo artículo, Rangel, como médico,
debe saber que es costumbre, gracias a Dios no generalizada, de
la gente del campo, que hombres y mujeres utilicen animales para
su placer sexual. Esto en la medicina psiquiátrica tiene
el nombre de zoofilia o bestialismo y es considerado como un desorden
sexual, igual que la necrofilia y la paidofilia
La Ley que se propuso tiene varios puntos,
entre ellos: la protección
para los animales y el abuso sexual contra animales. Me parece
que tomarse el tiempo para escribir, en mi opinión y la
de muchos, tanta tontería, significa que el tema le tocó a
este señor en lo profundo de su ser.
Si bien es cierto que Panamá tiene necesidad de leyes más
estrictas, como contra el abuso a menores y la violencia intrafamiliar,
es cierto también que se necesitan leyes de protección
para los animales, y que a Rangel le incomoden no significa que
la Ley de Protección a los animales sea del todo mala.
Sibila Ortiz Perigault
Aclaración
22 de abril de 2003
Luego de haber leído la carta publicada en la edición
del lunes, 21 de abril, en Cartas al editor, en la que la señora
Gisela Balmaceda de Aguilar manifestó su repudio contra
el periodista Diómedes Sánchez por una publicación
sobre la Semana Santa, le recordaré algunas cosas:
1. Diómedes Sánchez es el único periodista
con idoneidad en Colón y su trabajo es excelente;
2. durante la Semana Santa en Colón, los actos alusivos
fueron escasos, mientras que en otras provincias se realizan el
vía crucis y procesiones y disminuyen los actos delictivos;
3. si los ciudadanos colonenses se comportaran
de una mejor manera, no habría noticias policivas;
4. existen otros dos tabloides de crónica roja que publican
noticias policivas de Colón ¿Por qué entonces
Gisela no les envía a ellos una crítica?;
5. cuando Diómedes Sánchez publique algún
reportaje positivo, me gustaría leer también los
elogios de Gisela.
Atentamente,
Oscar Romeo Morais Jaén
Un chiste de mal gusto
9 abril de 2003
Estuve leyendo el artículo Ja, Ja, Ja, del médico
salubrista Rolando Rangel y quiero manifestar que me resultó un
chiste de mal gusto.
Realmente creo que la única razón por la que la
persona encargada de seleccionar los artículos le haya dado
cabida a un escrito de esta naturaleza, que retrata de cuerpo entero
a una persona desnaturalizada con los animales, es porque en Semana
Santa los verdaderos articulistas serios y decentes de este país
estaban reflexionando y meditando junto a sus familiares.
Para nadie es un secreto que en este pequeño terruño,
al igual que en el resto del mundo, haya personas que tienen la
costumbre de mantener relaciones sexuales con animales, por lo
que el anteproyecto de Ley que propone el legislador Francisco
Reyes no tiene nada de pecaminoso ni morboso, sino por el contrario
busca defender y proteger los animales que no pueden defenderse
de individuos degenerados que en muchos casos terminan haciéndoles
daño.
Ojalá que Rangel, en vez de congraciarse con Jorge Ritter
escribiendo este tipo de escrito, utilice su tiempo libre y se
dedique a escribir temas enfocados a su profesión, que bien
que lo necesita este país.
Sebastían Nieto
Operativos de tránsito
21 de abril del 2003
Durante la Semana Santa viajé al distrito de Pesé,
provincia de Herrera; y entre Río Hato y Pesé, a
la ida, me detuvieron y pidieron la licencia en 15 retenes del
tránsito, y de regreso, 14, es decir 29 veces en dos días. ¡Qué abuso!
Esta es una práctica que se estableció en Panamá hace
varias décadas y que pareciera ir aumentando, en lugar de
eliminarse, por costosa, injusta y absurda.
Costosa por el tiempo perdido de los viajeros
y de los policías,
cuyos servicios podrían ser utilizados en forma inteligente,
eficiente y productiva.
Injusta para con los ciudadanos afectados,
y para con la policía
y el Gobierno, por el antagonismo que les crea.
Absurda, porque hay muchas otras maneras de
hacer más seguras
las carreteras, sin afectar a todos los conductores y sus acompañantes.
La Policía de Tránsito está llamada a promover
la fluidez ordenada y segura del tráfico, no a entorpecerlo.
Una manera de verificar las licencias sin
perjudicar a todo el mundo, es cuando hay una infracción de tránsito,
o sacar, en alguna parte ancha de la carretera o calles, de la
vía uno que otro carro o varios, sin estorbar el libre tránsito
de los demás. Los conductores irresponsables, los corredores,
los de manejo desordenado y los que no tienen licencia o placa
vigente merecen una buena multa.
Verificar si las placas de los vehículos están al
día se puede hacer cuando están parados en alguna
luz roja, o cuando están estacionados. No podemos decir
que pedir licencias en retenes absurdos sirve para detener delincuentes,
pues la licencia no dice si su dueño y sus acompañantes
lo son o no, y las apariencias engañan; y ni así se
evitan los accidentes, porque desde lejos se ve el tranque y los
corredores tienen tiempo para disminuir la velocidad sin ser vistos.
La sola presencia al costado de las carreteras,
avenidas y calles de los policías, y si tienen radar, mejor todavía,
hace que los conductores moderen sus espíritus aventureros.
Cuántas veces no ve usted un autobús que corre por
el tercero y hasta el cuarto carril de la vía España
o la Calle 50, o un taxi que deja o toma pasajeros en media calle,
o conductores que cruzan la doble línea amarilla, o algún
juega vivo o distraído que se pasa una luz roja, sin que
ningún policía los vea porque están ocupados
en operativos costosos, injustos y absurdos.
Víctor J. Fábrega V.
Ingeniero
Consulta a las fuentes
4 de abril de 2003
La Asociación Nacional de Técnicos Forestales de
Panamá (ANTEFORP) exige una disculpa por escrito por haberse
publicado en la plana del 4 de abril lo siguiente:
1. Declaraciones, que no corresponden al gremio,
sin que haya mediado una autorización por escrito de parte
del gremio;
2. el titular “Campaña contra”, ya que semejante
titular riñe con nuestra cultura gremial, lo que ha ocasionado
inconformidad con los más de 80 miembros de nuestro gremio;
3. el nombre de la señora Zamora como
presidenta, cuando en realidad es contribuyente de nuestro gremio.
Nuestro gremio
lo dirige el secretario general Sabastian Sutherland;
4. nuestro nombre en conjunto con la posición de ANCON,
ya que nuestro gremio no mantiene este tema con la citada Asociación,
cuya cultura gremial no nos pertenece;
5. que coincidimos con ANCON cuando aún nuestra declaración
a la comunidad no había sido transmitida oficialmente tal
cual lo habíamos acordado con el señor Juan Luis
Batista, por escrito y vía fax.
Siempre hemos considerado La Prensa un medio
serio, por lo que exigimos una disculpa por escrito, ya que nuestro
gremio jamás
emite criterios oficiales sin que medie el acuerdo de todos sus
miembros y por escrito.
Esperamos que en lo sucesivo tomen en cuenta que una frase no
autorizada para ser publicada puede afectar a cualquier gremio
y en muchas formas.
Aracelly Zamora
Asociación de Técnicos Forestales
¿
Quien limpia después de las ferias libres?
Me dirijo a usted con el propósito de enviarle nuestra inquietud
sobre la última feria libre que se realizó en el área
de Juan Díaz.
Como es de todos conocido, actualmente se
lleva a cabo una “guerra” de
ferias libres. Por un lado, el alcalde Juan Carlos Navarro y por
otro, el legislador Sergio Gálvez. Sin entrar a polemizar
sobre el origen de los productos vendidos o la indumentaria de
trabajo de uno u otro, estoy convencido de que en estas ferias
libres es el pueblo el que se beneficia, por los precio de venta
de los artículos, así como también se deben
beneficiar los productores que participan en ellas.
Sin embargo, en la última feria que realizó el legislador
Gálvez el fin de semana previo a la Semana Santa en los
estacionamientos del estadio Romel Fernández, dejó mucho
qué decir. Una vez terminada dicha feria, desmanteladas
las toldas y marchado los camiones, solo quedó la basura
acumulada como mudo testigo de lo que sucedió en este lugar.
Lamentablemente, este testigo silencioso permaneció en este
lugar. En vista de que esta no es la primera vez que se lleva a
cabo esta feria, ha de suponerse que la logística de organizar,
montar y desmantelar un evento como este debe incluir la limpieza
del área después de realizado el mismo.
Mas esto no fue lo que sucedió. Por el contrario, hasta
el sábado de Santo los estacionamientos del Rommel parecían
una sucursal de Cerro Patacón. La basura desperdigada, sin
bolsas o tanques en los que depositarla, se encontraba acumulada
en el área donde se había realizado la feria. Tampoco
observamos personal de limpieza en el lugar. Cabe señalar
que afortunadamente no llovió esos días, ya que toda
esta basura hubiera contaminado aún más nuestra malograda
bahía.
No creo que haya sido la intención de Gálvez dejar
los desechos al municipio (las hormiguitas del municipio fueron
las que al final limpiaron el área), mas por ser él
quien organiza y lideriza estas ferias, es a quien debemos solicitarle
mayor responsabilidad al momento de finalizar las mismas.
Aplaudo la realización de las ferias, sea quien sea el
que las organice, más lo que sí critico es la actitud
irresponsable de no tomar en cuenta la limpieza del área
una vez finalizado el evento, así como tampoco acepto que
este posible “desliz” lo tenga un aspirante a la alcaldía
capitalina, ya es él quien debe dar el ejemplo ante sus
conciudadanos.
Guillermo LeBlanc G.
Comerciante
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