
Una
lamentable situación
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
EEl boxeo es, sin duda, uno de los deportes
que más gloria le ha dado a nuestro país.
Boxeadores de la talla de Roberto Durán,
Ismael Laguna, Eusebio Pedroza, para mencionar algunos, son verdaderos
íconos en el boxeo panameño, latinoamericano y mundial.
Sin embargo, el gobierno y la empresa privada
parecen olvidar esos grandes momentos que nos dieron estos y otros
púgiles.
Les explico la razón de mi disgusto: ayer
estaba en el gimnasio Pedro Rockero Alcázar, de Curundú, viendo
los entrenamientos de Santiago Samaniego, Celestino Caballero, Jairo
Arango y el campeón mundial mínimo de la OMB, el nicaragüense Eduardo
Ray Márquez.
Sin embargo, pude observar cómo los boxeadores
entrenan en un lugar que no cuenta con las menores medidas higiénicas.
Las duchas están en estado crítico y ni hablar de los baños, son
una verdadera porquería. Así no podemos honrar la memoria de uno
de nuestros campeones mundiales, es denigrante.
De igual forma piensan todos los entrenadores
y púgiles que realizan sus entrenamientos en ese lugar. Todos, al
unísono, me explican que entrenar en esas condiciones es muy difícil,
y les aseguro que tienen toda la razón.
Celestino Caballero, clasificado mundial
supergallo en la AMB y OMB, estaba saltando soga y lo tenía que
hacer con mucho cuidado, ya que el tablón en el que hacen estos
ejercicios, está lleno de huecos que pueden producir una lesión.
Pienso que el Instituto Nacional de Deportes
(INDE), la representante de Curundú, la Alcaldía de Panamá y por
qué no decirlo, la empresa privada, deben ayudar a remodelar este
gimnasio, que ha sido testigo silencioso del trabajo de varios campeones
mundiales.
Estoy completamente seguro de que si los
boxeadores y entrenadores tuvieran un mejor lugar para entrenar,
tendríamos mayor opción de ganar campeonatos mundiales.
Si uno trabaja en una oficina que no tiene
sillas, computadoras, máquinas, o lápices, la labor no saldrá como
se espera.
No obstante, si se tiene a mano todo lo necesario
para hacer un buen trabajo, los resultados serán positivos, eso
no hay ni que dudarlo.
Hay que meterle la mano al gimnasio Pedro
Rockero Alcázar, que es cuna de nuevos y viejos boxeadores.
De allí comienza el apoyo para el deporte
del boxeo; es muy fácil recibir a los campeones mundiales en el
aeropuerto cuando llegan, pero muy difícil llegar a un gimnasio
y preguntar: ¿en qué podemos ayudar?
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