Darién: ñamerías, claridades y preocupaciones
RECOM representa chocarse
con el mismo tronco otra vez. Es la semilla de la militarización
que ningún panameño quiere
I. Roberto Eisenmann, Jr.
La situación de panameños residentes en la
provincia de Darién es de angustia permanente. Los recientes y horribles
asesinatos de dirigentes de la comunidad indígena panameña a manos
de las Autodefensas Colombianas de Carlos Castaño, han provocado
una vuelta a declaraciones ñames por parte de militares frustrados
de aquí y de allá, de los del vergonzoso grupo de panameños dedicado
al gemido “gringos, please come back” y hasta de precandidatos presidenciales,
uno de los cuales vio como “positivo” un programa “Nuevos Horizontes”
para Darién, tildando la postura de los que nos oponemos al retorno
de una presencia militar en nuestro territorio como “mezquindad
de algunos sectores con ideologías desteñidas por el tiempo”. Olvida
que el asunto ya no es de “ideologías”, sino de lo que dice nuestra
Constitución. Panamá es un país desmilitarizado por Constitución,
mi apreciado precandidato. Los “desteñidos” son aquellos cuyos cerebros
se quedaron en la Guerra Fría y el combate entre ideologías. Y,
para adicionar a las ñamerías, nos visitó el general James Hill
del Comando Sur e hizo lo que deben evitar hacer los militares:
habló y metió los cascos...para luego tener que sacarlos en afortunadas
declaraciones al Congreso.
Por suerte, dos mujeres actuaron con claridad:
la presidenta reaccionó bien. Visitó inmediatamente las comunidades,
apoyó a los indígenas y los hizo sentirse panameños; asimismo envió
más unidades de policía, se comunicó con el presidente de Colombia,
logrando su compromiso de unidades de vigilancia del lado colombiano,
y sirvió de anfitriona a una cumbre presidencial sobre el tema (donde
el tráfico de armas seguramente fue importante tema de la agenda).
Pidió dos helicópteros más para el trabajo fronterizo y dijo con
claridad meridiana que no habrá militares foráneos en la frontera.
Por otra parte, la embajadora de EU, Linda Watt, salió al paso a
las declaraciones del general del Comando Sur y aclaró: “Al Gobierno
de Estados Unidos no se le ha solicitado, ni está considerando,
un nuevo programa de Nuevos Horizontes en Darién. “Ningún funcionario
del Gobierno estadounidense ha sugerido que Panamá debe militarizar
su frontera con Colombia”. Más claro no canta un gallo... y es la
primera embajadora de EU en Panamá que se planta ante la intromisión
de sus propios militares del Comando Sur, acostumbrados a una época
superada cuando los uniformados dominaban las relaciones EU-Panamá.
Hasta aquí las ñamerías y aclaraciones; ahora expresaré
una seria preocupación: a través de toda la retórica salió a relucir
una sorpresa hasta ahora desconocida por muchos de nosotros. Resulta
que en la policía civil nuestra hay una unidad elite de nombre RECOM
(Reconocimiento y Combate), copiada de un modelo español, aquél
que metió en líos tremendos a Felipe González. Son una especie de
“paras panameños”. El ministro Escalona habló de 150 hombres, pero
son 240. En Colombia se entrenan en Magdalena y los estadounidenses
los entrenan aquí. El jefe es el capitán Jaime Ruiz y es una unidad
militar. Toda policía civil necesita de un grupo tipo swat con entrenamiento
distinto, más riguroso y semi-militar, pero son grupos formados
por policías corrientes que ante un llamado de urgencia se juntan
para hacer un trabajo específico y luego regresan a sus labores
corrientes para que, precisamente, no constituyan un peligro para
la sociedad.
Yo he ido a Darién y sé que allá no se puede tener
policías de pito y tolete, pero también sé que donde hay presencia
de nuestra policía no hay incursiones, y que hay que hacer todo
lo posible por no “traerse para Panamá la guerra colombiana”. Richard
Millet (el experto militar) lo ha llamado cínicamente “evasión estratégica”,
a lo que yo le respondo que lo que hemos tenido ahí durante 40 años
ha tenido éxito, además de que if it ain’t broke, don’t fix it.
Militarizar la frontera, entrar en “combate”, traer soldados gringos
a la frontera, sería “muy macho” pero invitaría la guerra a Panamá.
Ya se ha dicho que la frontera colombiana más complicada es la ecuatoriana,
precisamente la única que tiene una base militar estadounidense.
¿Que si nuestro Panamá desmilitarizado no puede contener la frontera?
Una Costa Rica desmilitarizada lo hizo, teniendo a Noriega en una
frontera y a Daniel Ortega en la otra.
RECOM representa chocarse con el mismo tronco otra
vez. Es la semilla de la militarización que ningún panameño quiere.
Sé que la presidenta tiene convicciones muy profundas sobre el tema
y ojalá no se deje embullar por los ñames que no ven más allá de
sus narices. Rotación con los de RECOM y no aumento de unidades;
hay que ir disminuyéndolas. Unidad policial tipo swat, sí; unidad
elite militar, no. Todo presidente que ha jugado con unidades “para”
ha terminado mal...y el país también. Ojalá la presidenta vuelva
a sus instintos primarios; de hacerlo, no se equivocaría.
El autor es presidente de la Fundación para
el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
Además en opinión
•
Darién: ñamerías, claridades y preocupaciones:
I. Roberto Eisenmann, Jr.
• Entre la guerra y la
paz: Carlos M . Arango Jr.
• Cuenca del Chagres,
crónica de una muerte anunciada: Eduardo A. Esquivel Ríos
• Preguntas sobre la
‘Casa grande’: Guillermo A. Cochez
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