Orgullo colonense
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
El colonense festejó el domingo a su manera
la victoria del Arabe Unido sobre el Columbus Crew en los octavos
de final de la Copa de Campeones de la CONCACAF. Sin haber abarrotado
el estadio Armando Dely Valdés como se esperaba, alentaron a
su equipo en todo momento, como solo suele hacerlo el colonense,
con esa particularidad única y el picante especial que le ponen
a las graderías cuando asisten a ver un partido de fútbol.
Bajo un sol inclemente, que cubrió a
todos los presentes durante gran parte del partido, el colonense
exteriorizó su orgullo por el equipo que los representa en el
torneo de clubes de la CONCACAF.
El ejemplo más claro, que pude palpar
ayer como un parroquiano más en las graderías, en medio del
jolgorio colonense, fue cómo exteriorizaban el resentimiento
que aún guardan consigo por la manera como excluyeron del seleccionado
nacional que participó de la pasada Copa de Naciones a su mediocampista
Julio Medina III. Como es usual en la afición colonense, ya
sea de espaldas a la cancha o de pies, como suelen ver los partidos,
señalaban en repetidas ocasiones al Puchito cada vez que este
diminuto jugador ponía un pase como si fuera con la mano.
Puchito le regaló una bonita faena al
colonense de cómo se juega al fútbol y tienen razón los fanáticos
del Arabe cuando gritaban que allí estaba el mejor volante de
Panamá. Lástima que los asesores de Daluz no lo hubiesen visto
de esta manera.
Arabe Unido nos volvió a regalar una
sonrisa en término internacional con el triunfo del domingo,
que es inobjetable, por la manera como se jugó después del descalabro
de Panamá en la Copa de Naciones. Faltó un poco más de tino
para que pudieran viajar con más comodidad a su partido de vuelta,
pero dejaron una buena sensación, con la cual el colonense gozó
al final del encuentro.
En ese sentido, los directivos del Arabe
Unido deben sentirse también orgullosos por el cariño que le
profesan los aficionados, que se sienten parte del plantel que
dirige el colombiano Richard Parra.
Sin embargo, es una lástima ver el recinto
del estadio Armando Dely de la localidad de Arco Iris. Con escasos
dos meses de haberse utilizado para la eliminatoria Sub 17,
la cancha es pésima, no se sabe si tiene más arena o más césped.
Le falta mucho para ser huésped de un evento internacional.
No se concibe un estadio en su actual
estado después de todo lo que el colonense pataleó para que
su provincia, que es tierra de tres leyendas del fútbol nacional,
se encuentre sin un acabado de lujo. Me dicen que ahora todo
está en manos de lo que pueda hacer el patronato del estadio.
Estos dos ejemplos son una muestra más,
que en parte coincide con lo que dicen muchos colonenses, cuando
hablan de marginación.
Por ahora solo queda concentrarnos en
el partido de vuelta del Arabe Unido, esperar que los jugadores
no vayan a tener mayores problemas con sus visas para viajar
a los Estados Unidos, y que Parra y sus jugadores le regalen
una sonrisa más al fanático del fútbol.