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Cartas y Comentarios
Herasto Reyes
hreyes@prensa.com
Sánchez Borbón aclara al estudiante
Pineda
17 de marzo del 2003
Anoche un amigo me entregó fotocopia de un
artículo firmado por un tal Bernardo Pineda, que apareció
en la página de cartas. No acostumbro a comentar nada de
lo que se escribe contra (ni sobre) mí. Pero hoy haré
una excepción, porque el tema tiene cierto interés
público. Mi nota, un tanto críptica para los lectores
corrientes, tenía un único propósito: proponer
a los magistrados, escogidos en la forma que todos sabemos, el caso
de Becket, y aconsejarles que siguieran su ejemplo. Escogí
el Becket de Anouilh, porque él les devolvió la vida
a personajes convertidos en figuras de cera por los historiadores
de profesión. Los ejemplos que puse no están tomados
de la historia, sino de la literatura, y en la mayoría de
los casos de una película que muchas personas vieron en Panamá.
Así lo hice constar. Y así lo entendieron los lectores
inteligentes. Yo sería incapaz de usurpar las sagradas funciones
de historiador, haciéndome pasar por uno de ellos.
Ahora veamos las objeciones de Pineda: “en
el párrafo tercero de su crónica, Guillermo Sánchez
escribe: ‘Thomas Becket fue un sacerdote inglés que
vivió y murió en el siglo XII’. Esto no es cierto:
Becket nunca fue sacerdote. Fue arzobispo, pero nunca sacerdote”.
Todas las obras de historia consultadas me dan la razón.
Para no recargar de citas eruditas esta réplica, voy a limitarme
a lo que sobre el particular dice la Enciclopedia Encarta —el
vendedor la dejó como rehén en mi computadora—,
que cualquiera puede consultar:
“Thomas fue destinado por sus padres al servicio
de la Iglesia y fue educado en el priorirato de Merton (Surrey),
por entonces una de las principales escuelas de Londres, y posteriormente
en París”. Prior, según el Diccionario de la
Real Academia (DRA) es “en algunos obispados, párroco
o cura”. El Diccionario de Historia de España, en su
tercer tomo trae la siguiente definición de priorirato: “nombre
dado a cierto monasterios o casas conventuales de determinadas Ordenes
religiosas (agustinos, dominicos, carmelitas, cartujos, etc.)”.
Becket fue, además, secretario del arzobispo de Canterbury,
a quien “acompañó —dice la Encarta—
a un cónclave papal que tuvo lugar en Reims en 1148”.
Si a usted y a mí se nos ocurriera presentarnos sin llave
a un cónclave papal, seríamos expulsados violentamente
por los bouncers del Vaticano.
No voy a disputar sobre fechas (siempre tan problemáticas
y aburridas) a las que se aferran como lapas los historiadores que
no tienen nada que aportar. ¿Qué más da si
lo nombraron arzobispo de Canterbury en 1154 o en 1163? Según
mi impugnador, fue en 1154. Acepto la fecha, así como la
de su muerte: no fue en 1170, sino en 1173”. ¿So what?
Yo estaba comentando una obra de Anouilh. Seguramente sus profesores
de historia no le han explicado (tal vez porque ellos mismos lo
ignoran) que es el dramaturgo francés más importante
del siglo XX. No voy, a estas alturas del partido, a ponderar los
méritos de T.S.Eliot. Es falso que yo haya citado “contextualmente”
las dos obras sin antes advertir a los lectores que no eran tratados
de historia, sino obras literarias. Precisamente porque la muerte
de Thomas Becket fue un episodio tan oscuro, es que ha servido a
dos grandes escritores para redactar dos obras maestras tan distintas.
Ambos nos han legado una imagen más vívida de Becket
y de su época que los adictos a las fechas.
Cuando Pineda habla de canciller, piensa en la concepción
moderna del término y en hombres como Tayllerand y José
Miguel Alemán. Canciller en el siglo XII equivale vagamente
al privado de la tradición española. En ese sentido,
Becket fue canciller de Henry II antes y durante el arzobispado
del primero. Hasta que sobrevino la pelea.
Lo más cómico de la carta de Pineda
es esta perla: “Por último, Guillermo Sánchez
se refiere a Enrique como a ‘el borrachín y mujeriego
de Henry’ . [Recuérdese que yo estaba hablando de una
película]. Déjeme recordarle que Enrique no fue más
bebedor ni más faldero que el promedio de la realeza y la
nobleza europea de aquellos días, y de mucho después.
En tiempos en los que los matrimonios reales se celebraban por conveniencia,
y cuando la mayoría de la reinas no eran más que figuras
decorativas, Enrique y Eleanor (quien era 11 años mayor que
él) tuvieron ocho hijos, de los cuales sobrevivieron cuatro.
Un modelo de fidelidad para los tiempos, diría yo”.
Yo no. ¿Nadie le ha explicado al pichón de historiador
que se puede estar casado sin dejar, por eso, de corretear faldas
que no están colgadas en el guardarropa de la propia esposa?
Decir que el brumoso monarca era un modelo de fidelidad, a más
de falso es una tontería. ¿Cómo lo sabe Pineda?
Estoy seguro de que Henry II quiso mucho a su mujer y a sus hijos,
lo cual no le impidió entregarse en cuerpo y alma al “mejor
deporte bajo techo”.
Guillermo Sánchez Borbón
Difiere de editorial de La Prensa
19 de marzo del 2003
Quisiera expresar mi más profunda decepción
al leer el editorial de La Prensa de hoy miércoles [19 de
marzo]. En un momento en el cual, la mayoría de la ciudadanía
panameña y de la población mundial se opone a la inminente
invasión de IraK por parte de Estados Unidos (unilateralmente),
en una intervención que ha sido criticada hasta por el papa
Juan Pablo II, en lugar de condenar enérgicamente esta acción
que llenará de luto a miles de personas en Irak, y que indudablemente
resultará en un aumento en el espiral de violencia, La Prensa
se dedicó a puntualizar “el fracaso de la ONU”.
La única razón por la que la ONU no
logró su cometido, fue porque a Bush “se le acabó
la paciencia”.
Finalmente, es vergonzoso ver cómo La Prensa,
otrora bastión de la lucha contra la dictadura militar, ahora
protagoniza un silencio (¿cómplice?) ante semejante
atrocidad. Al igual que la Presidenta, que ha avergonzado a los
panameños brindando respaldo a Estados Unidos.
A pesar de haber sido lector de La Prensa desde Estados
Unidos por varios años, vía su página web,
he decidido dejar de leerlo a partir de hoy. Ojalá recapaciten
y objetivicen su cobertura del problema.
Carlos A. Morales Mateluna
Incompleta información sobre la triatlón de
Portobelo
17 de marzo del 2003
Acabo de leer en La Prensa el artículo sobre
el Triatlón Internacional de Portobelo 2003, que describe
lo exigente de la prueba, comentarios de atletas profesionales internacionales
así lo confirman.
Lo que me sorprendió mucho es la omisión
de los atletas panameños que participaron. Nuestros atletas,
sin ser profesionales, le ganaron a atletas internacionales y no
fueron mencionados siquiera a excepción de Pablo Testa, que
fue mencionado fríamente en la rama masculina. En la rama
femenina no mencionó la ganadora nacional. ¿Es que
no hubo participantes?
Por si no tienen la información, la ganadora
nacional fue Marisa Díaz con un tiempo de 3 horas y 28 minutos.
Por tres años consecutivos ha sido ganadora de este evento.
53 minutos más tarde llegó su colega
Gladys Munar y el tercer puesto lo ocupó Patricia Quijano.
Maridel Fábrega
Desplazados colombianos, el rostro desconocido
19 de marzo del 2003
Ellos
no solo debieron abandonar su tierra. Ahora los miles de colombianos
que huyen de ese país por motivos de persecución,
respiran otro aire, se enfrentan a otra cultura, a otro mundo, a
otros retos. Atrás quedaron su terruño, su trabajo
y, en muchos casos, su familia. No se sabe a ciencia cierta cuántos
son, cómo se llaman, dónde viven, qué necesidades
tienen, y más aún, cómo subsisten.
Precisamente por esto, la Fundación para la
Paz y la Democracia (FUNPADEM) a petición de la Oficina de
la Región Andina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Refugiados (ACNUR) ejecuta el proyecto “El desplazamiento
forzado de colombianos hacia Ecuador, Panamá y Venezuela:
un modelo para su descripción y diagnóstico”.
En este marco, se trabaja en la identificación
de la población colombiana desplazada y, con el apoyo de
varias organizaciones en las zonas fronterizas, se implementan diversas
iniciativas comunitarias en esos sitios. Se trata de “Proyectos
de impacto rápido” (PIR) que buscan mejorar y ampliar
los servicios de protección humanitaria a favor de las comunidades
fronterizas, por lo tanto, los residentes locales también
están recibiendo los beneficios.
Estas iniciativas comunitarias permitirán
dibujar el rostro aún desconocido de las víctimas
que, en muchas formas, escapan al perfil tradicional de los grupos
que ACNUR atiende en el mundo, por cuanto muchas de ellas, no se
registran con las autoridades nacionales y prefieren permanecer
de manera discreta, en el anonimato.
Elizabeth Badilla, (Unidad de Relaciones Externas de FUNPADEM).
Réplica al sacerdote Teófilo
Rodríguez
18 de marzo del 2003
Cuando un individuo adversa pensamientos o instituciones
tradicionales, se somete rápidamente al ataque personal de
quien se siente afectado. Aunque lo considero una actitud normal,
el problema es que se recurre a falsas interpretaciones y estériles
análisis de las razones que motivan a escribir opiniones
polémicas. Reitero nuevamente lo ya expresado previamente
en varias ocasiones: no tengo ningún resentimiento ni he
sufrido trauma sicológico alguno con personal clerical. Tengo
amigos sacerdotes y reconozco la altruista y sacrificada labor que
muchos sacerdotes y misioneros realizan en todo el mundo. Teófilo
Rodríguez debe conocer que soy un crítico opositor
a toda actividad que atente contra el bienestar, integridad y libertad
mental del ser humano. La manipulación acomodaticia de la
fe, la corrupción y deshonesta demagogia de la política
y la utilización de la medicina para provecho comercial son
mis áreas preferidas de agitación y crítica
literaria. Créame que tampoco he padecido experiencias tristes
o inolvidables con políticos o médicos para justificar
mis antagónicos escritos hacia estos sectores de la sociedad.
Le aclaro, además, que existen numerosas evidencias
(puedo sugerir la lectura de varios libros) que indican que la Iglesia
se ha hecho de la "vista gorda" con múltiples acusaciones
de inmoralidad y pederastia por parte de sus representantes. En
todo caso, creo que Teófilo es quien debe informarse mejor.
También le sugiero no partir de lo anecdótico para
refutar generalizaciones. Seguramente muchas personas pueden contar
bellezas de la suerte que han experimentado niños abandonados
que iban a ser abortados pero, si apelamos a estadísticas
mundiales, la abrumadora mayoría de ellos les ha tocado vivir
en condiciones paupérrimas y denigrantes.
Por último, el tema del arrepentimiento antes
de morir se esgrime en todo momento para confirmar la presencia
inequívoca de un ser supremo. Más en desacuerdo no
podría estar. Primero porque muchos de los ejemplos citados
comúnmente de hombres de ciencia convertidos en el ocaso
de sus vidas son falsos y tergiversados a conveniencia (basta mencionar
a Charles Darwin) y segundo porque en los casos reales esa actitud
obedece a un instinto biológico innato del ser humano ante
su inminente extinción del planeta. Por tanto, no tiene que
pedirme ningún perdón, me basta con su aprecio.
Xavier Sáez-Llorens
Aclara confusión de nombres parecidos
11 de febrero de 2003
El motivo de la presente nota radica en nuestra consternación
por la correcta identificación de la compañía
Aéreo Express Intercontinental, S.A. que en fechas recientes
ha sido vinculada a actividades de narcotráfico, acontecimientos
que han sido publicados en diversos medios de comunicación,
incluyendo el diario La Prensa.
En artículo publicado en su diario con fecha
de 11 de febrero de 2003, en la Plana 2, de autoría de José
Otero, se hace alusión a la compañía Aéreo
Express, es decir, se ha divulgado la razón social incompleta
de la compañía objeto de investigación y se
propicia su confusión con nuestra compañía
Aero Express, S.A., la cual goza de una sana reputación internacional
por manejarse bajo los más altos estándares de legalidad
y transparencia.
Considerando que dicha omisión consecuentemente
puede resultar en serios daños y perjuicios para nuestras
operaciones, debemos solicitar enfáticamente que en adelante
la empresa objeto de investigaciones por supuesta comisión
de delitos sea identificada en sus publicaciones por su razón
social completa: Aéreo Express Intercontinental, S.A. y de
tal manera se evite la confusión del público y se
cumpla con la correcta observancia de los propósitos de las
leyes que regulan el uso de nombres comerciales y registrables
José Antonio Paredes (Vicepresidente de Aero Express,
S.A.)
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