
Mensaje a la Coordinadora
Este gobierno no es negociador,
sino confrontador. No quiere ganar elecciones ni relegitimarse por
esa vía
Oswaldo Alvarez Paz
Caracas. -Al hablar de la Coordinadora Democrática
(CD) me refiero exclusivamente a los partidos y a las ONG que la
integran. Lo hago con reconocimiento y preocupación. Lo primero
porque estos han jugado un papel fundamental en la búsqueda de alternativas
pacíficas para salir de Chávez. El trabajo ha sido intenso y peligroso.
El pueblo respondió a sus llamados unitarios, desde una perspectiva
plural y hasta contradictoria, esencia misma de cualquier estructura
verdaderamente democrática. Lo segundo –la preocupación– porque
lo hecho no ha sido suficiente para triunfar. Gracias a la habilidad
comunicacional del Gobierno, al desconcierto en las áreas políticas
opositoras y al juego oportunista de quienes se prestan a las maniobras
divisionistas del oficialismo, se abre paso la incertidumbre sobre
la utilidad de lo hecho y sobre la capacidad del liderazgo partidista
para dirigir la lucha por cualquier vía legítima.
Para vencer el desconcierto, los voceros
de la CD, especialmente los partidos tradicionales, se aferran a
la posibilidad de negociar una salida electoral que, al menos en
lo inmediato, no se ve por ninguna parte. No existe. Este gobierno
no es negociador, sino confrontador. No quiere ganar elecciones
ni relegitimarse por esa vía. Lucha para concertar el poder, retener
el gobierno aun al costo de asumir la dictadura abiertamente. Para
lograrlo sabe que tiene que demoler las estructuras de poder, privadas
y públicas, opositoras. Con liderazgo fuerte y objetivo bien definido,
aun en medio de graves errores y torpezas, avanza hacia su objetivo.
Mientras tanto, la Coordinadora cae en todas las
trampas. El electoralismo infantil que demuestra cuando la verdadera
naturaleza del problema es de todo menos electoral, aunque este
sea un instrumento para canalizar la voluntad popular en su momento,
refleja la enorme miseria de un liderazgo calculador, cerrado sobre
sí mismo y alejado dramáticamente del sentimiento de la calle. Cálculos
sobre las posibilidades individuales o de grupo, del tiempo que
se necesita para colocarse en posición de ventaja y conseguir financiamiento
y cuotas de poder para tal fin, sustituyen el objetivo supremo de
concentrar todos los esfuerzos, recursos, músculo y cerebro, en
la única posibilidad de construir un mejor futuro: el derrocamiento
de Chávez, la liquidación del régimen y la constitución de un gobierno
de unidad nacional para una transición reinstitucionalizadora que
conduzca a unas elecciones generales en condiciones radicalmente
diferentes. Si los partidos no lo ven quedarán al margen. La lucha
será encabezada por la Central de Trabajadores Venezolanos (CTV)
y Fedecámaras por un lado, el mundo de los trabajadores del petróleo
en sus varias instancias, la Marina Mercante, los militares de Altamira
y el pueblo de a pie. En ellos encontrarán tanto los medios de comunicación
como los militares no comprometidos con el régimen, razones de fondo
para radicalizar la lucha. Nunca para negociarla. (Firmas Press)
El autor es abogado y político venezolano.
Ex gobernador del estado de Zulia
Además en mundo
• De las cenizas de
la guerra entre EU e Irak emerge un nuevo orden internacional
• Mensaje a la Coordinadora
• ONU retira personal
de la frontera entre Irak y Kuwait
• Asesinan al primer
ministro de Serbia
• Las FARC tienen bases
‘estables’ en Venezuela
• Arrestan a Gilberto
Rodríguez Orejuela por narcotráfico
• Serpa pide a la OEA
que concrete ayuda a su país
• Operación a
Fox causa polémica
• Mueren 11 militares
de EU al estrellarse helicóptero en NY
• El PRI intenta bloquear
multa millonaria que le impusieron
• Norcorea critica despliegue
de portaaviones de EU
• Irak entrena a voluntarios
árabes
• El Pentágono
convoca a otros 12 mil reservistas
• Bagdad muestra el polémico
avión
|