Al oído de Wever
HARMODIO ARROCHA JR.
harrocha@prensa.com
Cuando el receptor coclesano David Rivas
conectó su histórico imparable número 500, en el 2001, el juego
fue detenido momentáneamente, mientras los fanáticos en el Remón
Cantera bajaban al terreno a felicitarlo.
Ese momento especial en la carrera del
diminuto máscara se esfumó rápidamente en cuestión de horas,
pues al día siguiente la historia tomó otro giro y hubo que
rectificar un error histórico.
Hubiera sido lo ideal que Rivas registrara
esa hazaña en su propio patio, pero no fue así y, lo que es
peor, no se ha hecho nada para que eso se resuelva.
Lamentable, después de seis décadas de
béisbol nuestra dirigencia no cuenta con un registro oficial
que sirva de marco de referencia sobre los números y los récords
de los peloteros más destacados.
Al menos, creo que en el caso de Darío
Agrazal las dudas que había quedaron aclaradas y puede registrarse
de manera oficial su marca de 900 ponches de por vida, una hazaña
que inmortaliza al izquierdo coclesano en el libro de oro de
la pelota criolla.
Hablé con el propio Darío en el Remón
Cantera, dos días antes de su proeza realizada el domingo en
el Rico Cedeño frente al bateador veragüense David González.
Algo molesto -con justificada razón-, el izquierdo rumbo a los
36 años, reclamaba un registro oficial por parte de la FEDEBEIS.
No es posible que con todos los adelantos
técnicos a mano y con gente dedicada por toda una vida a llevar
estadísticas en el béisbol, no exista una página web donde estén
recopiladas las estadísticas del pasatiempo favorito de los
panameños.
“El año pasado, antes de iniciarse la
temporada, necesitaba siete ponches y en el transcurso del torneo
resulta que me hacía falta nueve, todos los años esto es un
problema”, reclamó Agrazal, apenas unas horas antes de que el
destino le hiciera llegar ese gran momento histórico.
Lo ideal sería que uno entrara a una
página internet (FEDEBEIS.COM) y se encontrara con las estadísticas
de ilustres peloteros panameños de décadas anteriores y de ahora,
tal como se hace con otras ligas en el exterior o en las grandes
ligas.
Un primer gran aporte del sheriff Franz
Wever sin duda alguna, pero antes debe reunirse con gente dedicada
a este oficio (estadísticos de béisbol) para hacer una sola
recopilación y meter todos esos números en computadora, y lo
que es mejor, elaborar una página web.
Hacer las consultas con gente como Alfredo
Franceschi, Ricardo Ito Real, Pipa Quezada, Arturo Céspedes,
José Otero, Darío Rodríguez y Glen Díaz, para comenzar a pulir
este importante trabajo desde ya.
No creo que haya problema en eso y así
nos evitamos otro laberinto como el que sucedió con Rivas.
RADARES.... Caso Emilio Salcedo.....
Una papa caliente tiene Franz Wever en sus manos con el caso
del acto de indisciplina en el que está involucrado el pelotero
chiricano Emilio Salcedo, quien agredió a un fanático durante
un partido escenificado este fin de semana en el Kenny Serracín.