Una
Copa de altura
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
Guatemala y El Salvador fueron los protagonistas
en los primeros partidos jugados de la VII Copa de Naciones.
Costa Rica no ha sido aún la fiera que muchos pintaban; Honduras
poco se mostró en su partido del martes; Nicaragua mostró esfuerzo
nada más y Panamá defraudó como anfitrión en su primera salida.
Los salvadoreños llegaron al torneo con
el equipo que ganó los Juegos Deportivos Centroamericanos y
del Caribe. Es un equipo joven, voluntarioso, ambicioso y muy
disciplinado en la cancha, no tiene jugadores de renombre, pero
a la hora de jugar, se aplica y complica al rival. Fruto de
esa aplicación fue que consiguió la victoria en su primer partido
contra Panamá; frente a Costa Rica perdieron por la mínima diferencia,
pero mostraron más agallas que en su debut e incluso tuvieron
para empatar. Ya el jueves ante Nicaragua se contagiaron del
desorden de los coleros del torneo.
En sus filas tienen jugadores que apuntan
a aspirar a ser los mejores del torneo. Tal es el caso del portero
Juan José Gómez, José Alexander del Cid y Rudis Alberto Corrales.
Guatemala se estrenó el jueves con un
empate frente a los costarricenses. Impresionó por su juego
bonito, pero les faltó dar la estocada final. Dio gusto verlos
jugar por la manera como se manejaron como conjunto. Fue una
sinfónica, lo único que les faltó fue el gol de la victoria
para que hubiesen redondeado su actuación. Fredy García, que
marcó un golazo de tiro libre, comenzó a meter puntos para consagrarse
como uno de los grandes del torneo.
Costa Rica no ha podido desarrollar aún
su fútbol. Corrijo, no lo han dejado jugar. El Salvador y Guatemala
le cortaron las salidas, pero con todo sigue siendo uno de los
candidatos para llevarse el torneo.
Sus mundialistas no se han podido abrir
paso. En el primer partido, por allí de pronto, Walter Centeno
trató de impresionar, pero en su compromiso del jueves contra
los chapines estuvieron desconectados. Su goleador histórico
Rolando Fonseca no ha aparecido, pero contra El Salvador sirvió
el gol de la victoria.
Honduras está en deuda. Solo marcó dos
goles a Nicaragua en su único compromiso. Todavía nos falta
por ver a Amado Guevara, que no estuvo en su primer partido.
Hoy se despejarán algunas dudas en su compromiso con los salvadoreños.
Panamá defraudó en su primer cotejo.
Perdió contra El Salvador. Mañana tendrá la oportunidad de reivindicarse
frente a una Guatemala que no viene con buenas intenciones.
Por lo regular se dice que un partido
no se parece a otro, esperemos que ante Panamá, Guatemala no
juegue como lo hizo frente a los costarricenses.
Nicaragua, por su parte, solo ha mostrado
voluntad y muchas ganas de hacer las cosas bien.
Estos primeros resultados son una evidencia
de lo parejo y competitivo que se presenta el torneo. Panamá,
como anfitrión, está urgido de una victoria que le haga dar
un traspiés a Guatemala, para que el brindis no se acabe antes
de la hora. Va a ser un rival dificilísimo que no es invencible.
Panamá necesita ganar o ganar, para salir
de una semana de cuidados intensivos.