Una escritora joven, con más de
70 años
Roberto Quintero rquintero@prensa.com
Así se describe Rosa Regás. Nació en Barcelona en el año
de 1933. Su vocación de escritora es primeriza, mas su explosión,
tardía. Como autora debutó tarde, pasada ya la cincuentena. Comprendió
que la literatura había de formar parte fundamental de su vida cuando,
a los 22 años (y con dos hijos), se matriculó furtivamente en Filosofía
y Letras.
Acciones como esta no fueron bien vistas en los
ambientes de la burguesía católica en la que se movía, estrellándose
sistemáticamente contra los convencionalismos de la época.
En 1964, con tres hijos más y la licenciatura bajo
el brazo, empezó a trabajar en la editorial Seix y Barral, por sugerencia
de Luis Goytisolo. Allí encontraría al que en diversas ocasiones
ha considerado como su auténtico maestro: Carles Barral.
En 1970 fundó la editorial La Gaya Ciencia (publicaciones
en literatura, política, economía, filosofía, poesía, arquitectura)
y Ediciones Bausán dedicada a literatura infantil. Dirigió ambas
hasta 1983. Posteriormente, fundó y dirigió la revista Arquitecturas
Bis y la revista Cuadernos de la Gaya Ciencia. De 1983 a 1994 trabajó
como traductora free lance en las Organizaciones de las Naciones
Unidas en Ginebra, Nueva York, Nairobi, Washington y París. Luego
fue nombrada directora del Ateneo Americano de la Casa de América
de Madrid, cargo del que dimitió en mayo de 1998.
Entre sus publicaciones se encuentra: Ginebra, Memoria
de Almator, Azul (premio Nadal 1994), Canciones de amor y de batalla
(artículos), Viaje a la luz del Cham (libro de viajes) Pobre corazón,
Desde el mar, Más canciones (artículos), Sangre de mi sangre, Luna
lunera (premio Ciudad de Barcelona 1999), y La canción de Dorotea
(premio Planeta 2001). Ha publicado, además, cuentos en antologías
y libros de varios autores como Cuentos de cine, Cuentos de fútbol,
El peor viaje de nuestras vidas, Mujeres al alba, Vidas de mujer,
Heroínas de ficción, entre otros.
En Sangre de mi sangre, un apasionado alegato a
favor de la maternidad, describió con una fuerte carga irónica el
momento en que decidió torcer su destino de madre de familia al
uso. Fue mientras paseaba a sus bebés por un parque de Barcelona.
Mientras uno lloraba sin consuelo y el otro retozaba en el barro,
ella se juró que la familia no constituiría su dedicación exclusiva.
El Planeta
La canción de Dorotea nos habla de Aurelia Fontana,
una mujer de 47 años y una vida sin sobresaltos. Inusitadamente,
se detiene a reflexionar y se da cuenta de que ha llegado el momento
de cantar su propia canción.
Su aspecto dinámico y sus pecas en el rostro la
proyectan con infantil picardía. Pero su temple a la hora de responder,
así como su cortesía a la hora de escuchar, hacen de esta barcelonesa
una mujer que gana a sus contertulios con la seriedad que imprimen
las palabras directas y certeras. Sobre la procedencia de Aurelia,
cuenta Rosa que todos queremos ser un poco distintos de lo que somos,
aspirando a cosas con tal de ser admirado y querido. Describe a
su protagonista como dueña de una vida monótona, imbuída en su responsabilidad
de profesora de virología, incapaz de pensar o reflexionar sobre
sus deseos o anhelos.
El Premio Planeta, distinción que recibió Regás
por La canción de Dorotea, es el galardón literario de mayor cuantía
de los que se entregan en España. Fue creado por el editor José
Manuel Lara en 1952, animado por el deseo de promocionar a los autores
españoles.
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