
¿Qué
pasó, Wilmer Gómez?
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
Mañana sábado la actividad del boxeo arranca
en la capital, con una cartilla de lujo.
Hay cinco peleas de carácter internacional,
y en dos de ellas se disputarán títulos regionales, lo que le pone
un toque exquisito a esta velada organizada por las empresas Promociones
y Eventos del Istmo y Ring Promotions.
Sin embargo, no todo es color de rosa, y
la irresponsabilidad del boxeador Wilmer Gómez me ha dejado con
un sabor amargo en la boca.
Gómez, clasificado mundial por la Organización
Mundial de Boxeo (OMB), tenía programado pelear ante el colombiano
Jefferson Auraad, quien llegó con muchas ganas de fajarse ante el
ranqueado mundial.
Para no cansarlos, respetados lectores, Wilmer
Gómez se ha desaparecido y no asistió al examen médico ni tampoco
a la última conferencia de prensa celebrada esta semana.
Todo parece indicar que el púgil panameño
está planeando hacer una campaña en Costa Rica, algo que no tiene
justificación.
El [Gómez] tenía un compromiso con la empresa
promotora de la velada, además que tiene un contrato de trabajo
con Rogelio Espiño, quien precisamente es el organizador principal
de la cartilla de mañana.
Escuchando ayer el programa Explosión del
Box, de La Exitosa, el colega Félix Piñango indicó que la acción
de Gómez será castigada severamente, y estoy de acuerdo.
No se puede apadrinar una actitud como esta
por varios motivos: el primero y más importante, la falta de respeto
para el público que asiste al evento, que fue alentado por los medios
para presenciar excelentes combates, incluyendo el de Gómez, que
era uno de los estelares.
El segundo, el irrespeto para la prensa local,
que durante meses está publicando la pelea entre Gómez y Auraad.
Eso no es justo para nadie. Y el tercero, el engaño que hasta el
propio Espiño fue víctima por parte del púgil.
Yo pienso que uno debe recibir lo que merece,
y para Wilmer Gómez una sanción es algo inevitable.
Ojalá que la empresa Promociones y Eventos
del Istmo tomé las medidas necesarias, ya que de no hacerlo, recibirá
una crítica por parte de esta columna. No se puede permitir que
los boxeadores hagan lo que les da la gana.
Si Wilmer Gómez tenía un motivo de peso para
no presentarse al examen médico y a la última conferencia de prensa,
debió informarle primero a su promotor, y este a la prensa local,
para no publicar o mencionar un nombre de un púgil que no actuará.
Creo, sin lugar a dudas, que la cartilla
de mañana quedará excelente, ya que hay pleitos muy parejos y naturales,
además de la presencia de boxeadores internacionales que siempre
le ponen un toque diferente a estos eventos.
Wilmer Gómez siempre ha dicho que tiene todo
lo necesario para ser campeón del mundo, pero con su irresponsabilidad
no llegará a ningún lado.
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