Para el catorce, ese menú especial
Aristóloga
Especial para La Prensa
Para
el Día de la Amistad y el Amor, he decidido compartir con ustedes
los menús de algunos de los mejores restaurantes de Panamá. Estos
no son todos los restaurantes a los que les pregunté, pero al cierre,
estos son los que habían contestado, y más importante, aquellos
donde me gusta ir, donde dejo mi propio dólar y en los que tengo
fe ciega, ya que en algunos casos no he probado el menú, pero puedo
confiar en los altos estándares de los chefs, como por ejemplo el
caso de Lourdes o de Cuquita.
En otros casos, ejercí mis poderes de persuasión
para probar el menú antes de tiempo. Por ejemplo, fui presa de una
enorme curiosidad cuando Fabien Migny (de Eurasia) me dijo que iba
a hacer un Menu Chocolat para San Valentín: es que un menú todo
a punta de cacao, de cabo a rabo, puede ser fastidioso en manos
de un chef de menor calibre, pero Migny no solo ofrece un menú de
cinco platos, sino que dispensa vinos especialmente elegidos para
ir con cada plato, que se pueden comprar aparte y por copa. Comienza
con un tagliatelle de cacao con pechugas de pato y salsa de frambuesas,
que acompaña con un Penfolds Cabernet Sauvignon-Shiraz. El vino
australiano hace perfecto eco con las notas de chocolate y frambuesa
del pato; sigue con un corazón de milhojas de cacao y gorgonzola
sobre ensaladilla de arúgula y reducción de oporto, que acompaña
con un Bertani Secco Valpantena, un vino italiano de cosecha tardía,
perfecto maridaje con el oporto de la reducción y el gorgonzola.
Luego ofrece un filete de pescado en costra de cacao con compota
de tomates, que aparea con un vino californiano La Crema, que es
uno de los Pinot Noir más sexy que yo he probado recientemente.
Finalmente, ofrece un filete de pollo relleno de mozarella sobre
mantequilla de mole oaxaqueño, donde increíblemente, un Banfi Cum
Laude, recio y lleno de estructura, hace frente al mole, tan difícil
de aparear es este plato azteca. De postre ofrece una b'stilla de
chocolate, una exquisita crema de chocolate, nueces y albaricoques
envueltos en filo, con sorbeto de chocolate y que brinda con un
Banfi Brachetto d'Acqui, dulzón, burbujeante, sensual, que recuerda
a las fresas y moras y que cierra con broche de oro la oferta del
maestro.
Cuquita Arias, con su afición por los corazoncitos
y cositas tiernas, es perfecta proponente de un menú a todo meter
en uno de los restaurantes más elegantes de la ciudad: Barandas,
en el Hotel Bristol, ofrece unos buñuelos de frijoles de cabecita
negra con langostinos servidos con salsa de ají chombo; luego una
ensalada de lechugas y mango acaramelado; sigue una gallinita de
Cornualles en salsa de mandarina servida con arroz silvestre y acompañada
de ñajú en cubierta de almendras, y finalmente una "Copa de Cupido"
que es helado con malvas de rosa hecha en casa y corazones de chocolate
flechados.
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