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Cartas y Comentarios
Herasto Reyes
hreyes@prensa.com
Las triquiñuelas de Cable and Wireless
17 de enero del 2003
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| La telefonía privada cambió algunas tradiciones |
Este mensaje es para informar al público,
por si existieran más casos como el que se explica, que al
recibir la factura de teléfono del mes de diciembre, vi que
nos facturaban por el Plan Premium Plus residencial, con cargo fijo
mensual de 39.95, cuando nosotros estabamos suscritos, desde hace
varios años, al Plan Standard de 11.95.
Al llamar al 123 de la empresa telefónica
para pedir explicaciones, me indicaron que alguien había
cambiado dicho plan en fecha 3 de noviembre de 2002, mediante llamada
telefónica a ellos, a las 9:40 de la mañana y que
el nuevo plan, por tanto, entró en vigor 24 horas después.
Les solicitamos que revisaran esto pues era falso que hubiéramos
cambiado el plan, y nos contestaron que cualquiera que llame, desde
cualquier teléfono, y dé el nombre, número
de teléfono y el número de cédula de cualquier
persona puede cambiar de plan. Fue inútil explicarles que
nosotros no habíamos cambiado el plan porque era más
caro y que revisaran esa llamada, que según dicen, queda
registrada. Imposible. Toda la respuesta fue que se había
realizado el cambio porque se había efectuado esa llamada.
Y punto. Y nosotros estamos seguros de que no fue así, de
que la misma compañía lo cambió, supuestamente
por error . Imposible dialogar.
Como estaba claro que no había forma
de que reconocieran el error ni de que nos regresaran la plata que
han facturado por dos meses por medio de una supuesta autorización,
entonces les solicité que por favor regresaran el contrato
al plan standard anterior, y me contestaron que obviamente como
yo no era varón (por mi voz) estaba claro que no era el titular
del contrato, y por tanto no podía cambiarlo, pero si llamaba
mi esposo, y por ende, cualquier otra persona con voz de varón,
y desde cualquier teléfono, sí podían hacerlo
si tenían los datos. Así lo hicimos, y se cambió
al Plan standard.
¡La sorpresa es que el cambio de plan
más caro al más barato no entra en vigor a las 24
horas como hicieron anteriormente, sino cuando se llega al día
del calendario en que supuestamente se contrató,
es decir el 4 de febrero del 2003! ¡Qué descaro!
¿El Ente Regulador tendrá conocimiento
de esto? ¿y la CLICAC? ¿Hay más usuarios a
los que les haya pasado esto? Al final, aunque haya vuelto al plan
anterior, me han facturado dos meses a un plan superior no solicitado
por el titular.
Opino que hay dos cosas por investigar:
a) La forma de cambiar el plan por vía
telefónica es totalmente insegura jurídicamente.
b) La demora en ejecutarlo cuando se va a un
plan inferior, en contra de la rapidez de 24 horas cuando se va
a un plan superior, es un fraude al consumidor.
Marina M.Loreto
Malos presentimientos
20 de enero del 2003
Hay ocasiones en que vemos lo invisible
en la realidad de lo visible...y nos aterra.
Algunos lo llaman intuición o presentimiento
pero, cuando se nos presenta, muchas veces deseamos que no suceda.
Con el inusitado interés porque se aprobara
la ley que obliga al aprendizaje del idioma inglés, sin considerar
que nuestra Constitución señala específicamente
el español como nuestro idioma oficial y que fue precisamente
Arnulfo Arias Madrid quien nos permitió soñar con
un país en que se hablara español y se contara en
balboas, son ahora los arnulfistas los que nos imponen
hablar en inglés y contar en dólares.
Conste, no estamos en desacuerdo que quien
lo desee hable uno, dos, o muchos idiomas, pero ese debe ser esfuerzo
de cada quien por acrecentar su bagaje cultural.
Por otra parte, la llegada de miles de civiles
norteamericanos para realizar obras que este y otros gobiernos no
han podido o no han querido hacer, preocupa.
Un contingente de civiles norteamericanos
en regiones apartadas del país puede hacer mucho más
que escuelas, carreteras o centros de salud.
Si consideramos, por experiencia, que los norteamericanos
lo que dan, lo dan a cambio de algo, no nos parecen infundados nuestros
temores.
En fin, nos aterra pensar el que volvamos a
perder la soberanía que recuperamos con la devolución
del Canal y sus territorios adyacentes.
Jorge E. Ruiz A. (Periodista).
No se usa el inglés en un país
turístico
19 de enero del 2003
Soy un extranjero que llegó a Panamá
hace casi 40 años, cuando todavía se hablaba inglés
por todos lados, llegar ahora al aeropuerto (puerta de entrada a
Panamá) y escuchar al anunciador de vuelos en inglés
tratar de anunciar un vuelo, en un país que supuestamente
es para servicio y turismo, hay mucha dificultad de entender lo
que quiere decir, encima con alguna clase de modismo panameño,
el inglés en todo caso es el idioma más usado cuando
se viaja y de negocios.
Es triste además ver que se perdieron
600 oportunidades de trabajo por no poder encontrar gente que dominara
el inglés hablado, y cuántas otras oportunidades habrán
pasado a otros lugares por la misma razón. Eso no hubiera
pasado antes.
> Espero que de aquí a 40 años
otra vez se pueda entender con el inglés en Panamá.
Martin Seiplax
¿100 años de qué?
21 de enero del 2003
¿Cómo es posible que en 100 años
de vida republicana no se haya podido enseñar a la población
a no botar basura por doquier?
Los avisos de multas hasta de 5 mil balboas
es lo más absurdo que he visto en mi vida, por dos razones:
1. Por la enormidad de la multa, y 2. Porque no hay autoridad que
las haga efectivas. Por lo tanto son una estupidez y no son efectivas.
La solución: mejor educación. ¿Se celebran
100 años de basurero?
Pablo J. Espinosa(Turista)
En contra de la xenofobia
22 de enero del 2003
Con respecto al artículo Alas
de la xenofobia apoyo vehementemente que se eliminen, de una
vez por todas, los artículos xenófobos (como los de
exclusión por nacionalidad) en la legislación panameña.
Cada nueva ley de los profesionales panameños que se ha estado
aprobando, incluye este tipo de artículos. Creo que es inconstitucional
y totalmente aberrante, dado un mundo de aperturas y dado que somos
una aldea que no es autosuficiente en nada.
El problema es que casi es un principio cultural
de nuestro pueblo y de los profesionales panameños el de
intentar protegerse laboralmente con este tipo de iniciativas.
Lamentablemente tampoco abrigo muchas esperanzas
de lucidez de parte de nuestros legisladores, que son nacidos de
este pueblo, lleno de virtudes, pero también de muchos defectos,
entre ellos, la xenofobia laboral.
Bajo esta perspectiva de xenofobia profesional,
los panameños no deberíamos utilizar ninguna herramienta
ni tecnología que no fuera producto de nuestra gente.
¡Qué poca amplitud y visión
tenemos ante nuestro pequeño universo de lisonjas!
Ariel Rodríguez-Vargas (Presidente
de la Alianza para la Conservación y el Desarrollo de la
Universidad de Panamá).
Honestamente alarmada
25 de enero del 2002
Soy una panameña que reside en el extranjero
y recientemente hice un viaje de vacaciones a Panamá y para
ser honesta regresé alarmada de la situación en la
que encontré a mi país, ¡estancado! No quiero
sonar racista, ya que a este país llegué de inmigrante
como muchas personas que viven actualmente en Panamá, pero
el alto grado de violencia y robo de niños realmente no creo
que sea producto de panameños, sino más bien de muchos
colombianos que actualmente residen en nuestra tierra istmeña;
digo colombianos ya que cuando comenzaron a llegar los cubanos ellos
nos enseñaron a vender verduras y otras cosas en las calles
y no a pedir dinero en los semáforos. Los chinos, si bien
es cierto que no le dan trabajo a los panameños, generan
con sus tiendas, lavamáticos y restaurantes ingresos al país,
los dominicanos que entraron vendían verduras de barrio en
barrio o trabajaban de empleadas en casa de familia o de estilistas
en los salones de belleza; cosa que sé ya que, gracias a
Dios, tengo la posibilidad de viajar seguido a Panamá.
Ahora díganme ¿qué está
haciendo la mayoría de colombianos? Si el gobierno sigue
como está, dormido en sus laureles convertirán
a nuestra Panamá en una segunda Colombia, con coches bomba
y todo.
Pido mis disculpas al colombiano que reside
en Panamá con ansias de trabajar y mejorar su estatus, pero
la mayoría han llegado a matar, a robarse a nuestros niños
sin distinción de clase social, cosa que en Panamá
no recuerdo que ocurriera y que sin embargo ocurre a diario en Colombia.
Vuelvo y pido disculpas a quien mi humilde opinión haya ofendido,
pero es lo que vi y viví durante mi estadía en mi
tierra que inclusive me hizo recordar aquella frase celebre el
que quiere conocer a Panamá que venga porque se acaba.
Leticia Marín
Simplemente menos riesgo
20 de enero del 2003
Resido en Estados Unidos y estoy de vacaciones
en Panamá, y he tenido una grata sorpresa al leer el artículo,
¿Es el condón sexo seguro?, de Gloria
Grifo de Rodríguez. Hasta que al fin leo un artículo
valiente, aquí en Panamá, que diga la verdad sobre
el condón. En Estados Unidos ya se está exigiendo
que se diga que el condón es sexo con menos riesgo,
que es muy diferente a decir sexo seguro.
Se espera que con el condón va a suceder
lo mismo que sucedió con el cigarrillo, que las evidencias
del cáncer por causa del cigarrillo obligaron a las tabacaleras
a poner el aviso del peligro del cigarrillo.
Cuando tomen cuerpo las demandas contra los
fabricantes de condones, por las personas contagiadas por culpa
del condón, entonces se verán todos obligados a publicar
en el producto los riesgos que llevan con su uso.
En Estados Unidos se está promoviendo
más, cada día, el mensaje de la castidad para minimizar
el contagio del sida como debe darse.
Ojalá que el artículo de Gloria
Grifo motive a que la educación sexual a los jóvenes
aquí en Panamá sea dirigida a promover la castidad
y presentarles, a la vez, los peligros que ocasiona la promiscuidad
sexual incentivada por presentar el condón como sexo seguro
. Y a los promotores del uso del condón como sexo seguro,
que se sientan responsables por el daño que le causan a nuestra
juventud por medio de la desinformación. Estoy segura de
que en la vida real todo padre sensato da la alerta a sus hijos,
aunque crea que el condón algo protege.
Geny Augdahl
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