Amor y Frotes afectivos
El contacto físico entre
dos personas puede crear una conexión física y emocional muy fuerte
Karla Jiménez Comrie kjimenez@prensa.com
En
la antigüedad, ya el Kama Sutra hacía referencia de las bondades
del masaje en pareja. Si bien muchos estaban destinados a suscitar
el acercamiento sexual, también había una variedad destinada a despertar
la sensualidad de los amantes.
La preparación de aceites perfumados, ambientación
escénica y hasta las destrezas con las manos se han complementado
como una maestría supervalorada en el arte de la conquista.
Dicen que el contacto físico entre dos personas
puede crear una conexión física y emocional bastante fuerte. En
ese sentido, el masaje sensual de pareja enfoca sus esfuerzos en
sentir la figura del ser querido.
“El masaje en pareja resulta muy beneficioso, porque
ayuda a mejorar la comunicación”, señala la terapista Ivette Orozco.
Según explicó, la comunicación se entabla porque
ambas partes deben ser capaces de informarse su sentir durante el
acto de frotación.
Algunos especialistas aseguran que no es necesario
conocer una técnica especial para impartir masajes a su otra mitad.
“Nunca debe ser duro, más bien manipulaciones profundas que ayuden
a relajar los músculos”, señala Orozco.
Hay guías especiales que recomiendan estimular la
relajación de la pareja por medio del juego de caricias en lugares
específicos, estimulantes.
Las maravillas del tacto
Para Indra y Esteban, los masajes de pareja son
parte de su rutina de conquista. Aunque apenas llevan unos cuatro
años de casados, es una forma cariñosa —según explican— de mantener
la llama del amor encendida.
“No es una actividad de todas las semanas, más bien
nos lo reservamos para ocasiones especiales, muchas de ellas no
planificadas”, cuentan.
Aunque algunos piscólogos concuerdan en que esta
actividad nada tiene que ver con una culminación sexual, es una
buena forma para incitar el sexo en aquellos que así lo prefieran.
El libro The Massage Manual (Mark Evans, Suzanne
Franzen, Rosalind Oxenford) dice que las caricias y frotes efectuados
sirven como una excelente fuente para revitalizar la intimidad de
la pareja.
Para comenzar, necesitará crear un ambiente que
sea agradable y cómodo para ambos: Puede ayudarse con algo de música,
velas o incienso.
La terapista Ivette Orozco también sugiere hacerlo
en un ambiente un poco más tibio o bien forrarlo con toallas, ya
que el cuerpo tiende a descender su temperatura durante la fricción.
Para tal efecto, puede valerse de algunos aceites
—Orozco recomienda no utilizar mucho, para así proporcionar una
fricción más profunda— de lavanda o de árbol de té.
Según Orozco, otras esencias como el sándalo, el
aceite de rosas, el ylang ylang, y el jazmín sirven de afrodisíacos
y calmantes del sistema nervioso para complementar la sesión.
Una vez terminado el escenario, lo siguiente en
lista es conocer qué tipo de caricias le gusta a la pareja.
“De allí el próximo paso a seguir es ponerle mucho
amor al ser querido”, recomendó.
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