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Cartas y Comentarios
Herasto Reyes
hreyes@prensa.com
Marco Ameglio responde a Mónica Palm
3 de febrero del 2003
De Panamá a David no hay una sola
valla publicitaria de Bonlac. Pero de la precandidatura de Marco
Ameglio, hay muchísimas. La inversión propagandística
contrasta mucho con las ejecutorias de Ameglio como legislador en
este último periodo. [Glosa de la columna Brunch
dominical de La Prensa del pasado domingo, 2 de febrero. Escrita
por Mónica Palm).
No conozco a Mónica Palm, pero me gustaría
hacerlo, pues considero lo más conveniente antes de que me
forme una mala impresión de su calidad profesional como periodista,
generada por lo que a todas luces en otro sentido parece ser una
equivocación de su parte, que es lo que prefiero pensar.
Quizás así podría ofrecerle detalles sobre
las distintas estrategias publicitarias de Bonlac y de mi candidatura,
que no responden obviamente al mismo criterio... Por ejemplo, Bonlac
prefiere invertir parte de su presupuesto en publicidad impresa,
entre otros, en el suplemento Ellas, publicado semanalmente por
La Prensa. Yo, como candidato, no utilizo ese medio para publicitarme
(a no ser por las Flores marchitas, injusta y subjetivamente
otorgadas, como las recientemente dirigidas a mi persona, al tiempo
que se le ofrecían las frescas a Pedro Miguel
González, Miguel Bush). Por otra parte, en mi campaña,
que tanto molesta a El Siglo, a La Crónica y veo que ahora
también a La Prensa, he iniciado con invertir también
algo en prensa (incluyendo La Prensa y principalmente en publicidad
de carreteras, a través de vallas. En todo caso, son dos
productos distintos y dos estrategias diferentes...
Ahora, la glosa citada, que por su contenido casi que hubiera parecido
sacada de alguna página de publicaciones del tipo de periodismo
amarillista y sin objetividad alguna, que caracteriza a tabloides
y pasquines de poco prestigio, también pretende confundir
a la opinión pública con la insinuación de
cuestionar mis ejecutorias en el último período legislativo
en ejercicio del cargo para el cual he sido electo cuatro veces,
superando en votos cada vez más a la anterior.
Como quiera que Palm no me ha preguntado ni
me ha entrevistado al respecto y que evidentemente no parece haber
realizado una investigación eficaz y objetiva antes de hacer
dicha publicación, lo cual es lo único que se espera
de un periodismo serio y sobre todo veraz, paso a detallarle seguido
las iniciativas legislativas que he presentado y he logrado su aprobación
en el último periódo legislativo:
Ley 43 de 2001, que define y regula
los documentos y firmas electrónicas y las entidades de certificación
en el comercio electrónico, y el intercambio de documentos
electrónicos;
Ley 12 de 2002, que incentiva la
oferta de un primer empleo para jóvenes en el sector privado;
Ley 58 de 2002, que establece medidas
de retorsión en caso de restricciones discriminatorias extranjeras
contra de la República de Panamá;
Ley que ordena la preservación
como bienes de uso público de los bienes revertidos producto
de la ejecución del Tratado del Canal de Panamá de
1977, bajo custodia y administración de la Autoridad de la
Región Interoceánica, usados para actividades educativas,
recreativas, culturales y/o deportivas; asigna áreas adicionales
para el establecimiento de nuevas instalaciones con fines similares;
crea patronatos para su desarrollo y regulación y dicta otras
disposiciones. (Pendiente de sanción).
Marco Ameglio (Legislador).
Aclaración de noticias de La Prensa
4 de febrero del 2003
El periodista Julio César Aizprúa
no adivina una. Digo esto porque me ha nombrado en casi todas las
Direcciones del MIDA, me ha botado en más de cuatro veces
(La Prensa días 10 y 17 de enero-Plana 4, pág. 45A),
La Prensa 2 de febrero y otras anteriores. O tiene un interés
especial en distinguirme o sencillamente no hace el menor esfuerzo
por investigar, por llamar o por preguntar a fuentes de entero crédito
cuál es nuestra situación.
Por nuestra parte, estamos conscientes de que
estas posiciones no se heredan ni son eternas, que cuando hay cambios
de gobiernos, hay cambios en el personal de las instituciones estatales.
Pero en estos momentos, con la ayuda de Aizprúa todo indica
que pronto estaremos recogiendo maletas para estar de regreso en
nuestro pueblo de Ocú.
Hasta el momento no tenemos ningún documento
que asegure tal definición y menos se nos ha llamado para
comunicación alguna sobre este tema. No quisiera que de tanto
mencionarme, se pudiera pensar que estamos proponiendo una candidatura
personal a puesto de elección, lo cual no es así.
Espero que con la misma prominencia que se
nos menciona es este diario, de igual manera se nos brinde la oportunidad
de aclarar tal situación que día tras día nos
involucra. Cada viernes que regresamos a nuestro pueblo hay personas
preocupadas que me preguntan si ya llegó la carta de despido;
No, les digo, pero si lo mencionó La Prensa, pero no es cierto,
les replico, esperemos la próxima semana.
Rigoberto E. González
Iglesias (Director General Plan Panamá Rural / Ministerio
de Desarrollo Agropecuario).
Falta información de las ligas europeas
de fútbol
21 de enero del 2003
Hace varios meses me acerqué al colega
Campo Elías Estrada para expresarle mi inconformidad por
la forma cómo la sección deportiva de La Prensa estaba
cubriendo las dos principales ligas de fútbol del mundo:
la española y la italiana, ya que había notado que,
a pesar de la expectativa que despiertan estos dos torneos en Panamá,
La Prensa se daba el lujo de no publicar los resultados de los partidos
(domingo y lunes).
Bueno, para muestra un botón: para La
Prensa, un fin de semana reciente no hubo fútbol en Italia
ni en España; es más, ni siquiera registran los resultados
del Sudamericano Juvenil que se jugaba en Uruguay (algo que sí
hicieron los otros diarios, que publicaron los resultados de las
victorias de Argentina y Brasil, los equipos con más seguidores
en Panamá).
No obstante, fue notorio un gran despliegue
de las semifinales del fútbol americano en Estados Unidos;
deporte que si bien tiene seguidores en Panamá, dudo que
se compare al fútbol, ni siquiera a otros menos populares,
como el béisbol o el baloncesto.
En las ligas italiana y española se
destacan futbolistas de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Uruguay
y Panamá, y sus nombres (Valdéz, Ronaldo, Batistuta,
Crespo, Rivaldo, Salas y Córdoba, entre otros) son familiares
a los lectores panameños. Creo que cuando uno compra un periódico
es para recibir, a cambio de su dinero, un producto que satisfaga
las necesidades informativas. Lamentablemente, en materia deportiva,
desde hace tiempo La Prensa está fallando.
Carlos Camarena Medina
Apoya lucha contra la polución
21 de enero del 2003
Dentro de la actividad sobre una exposición
de yates que se dio recientemente en la Calzada de Amador, pude
apreciar una empresa, la OPC, S.A. (Ocean Pollution Control), que
se dedica a la limpieza de derrames altamente contaminantes, como
los hidrocarburos, desechos flotantes (latas, plásticos,
papeles, madera, etc.,) basura, dentro de las aguas territoriales
de la República de Panamá y en especial en el área
de los puertos. Cuenta con ingenieros y especialistas en estos asuntos
que mantienen un programa de alerta a cualquier situación
que en su momento sea riesgo de contaminación, junto a una
variedad de equipos de trabajo altamente especializados.
Es la única empresa de este tipo en
América Latina actualmente, y la verdad es que ya era hora
de que en nuestro país se estableciera algo de esta naturaleza,
tomando en cuenta la cantidad de barcos o navíos que con
sus diferentes cargas atraviesan nuestro Canal. Esperamos que en
un futuro cercano esta empresa considere el tratamiento de material
altamente radioactivo en caso de una eventualidad.
La verdad es que quedé muy complacida,
pues de esta manera estamos protegiendo nuestro ambiente, y ojalá
que nunca ocurra lo de Alaska (Exxon Valdés) o lo de España
(Prestige) y otros casos que escapan de la memoria.
Brenda I.Cuevas C.
Muerte y circo en Darién
22 de enero del 2003
El
asesinato el pasado domingo en Darién de cuatro líderes
indígenas a manos de irregulares colombianos resulta particularmente
irónico y doloroso en este año en que celebramos el
centenario de nuestra separación de Colombia. Las interminables
y legendarias incursiones de grupos armados colombianos en los pueblos
fronterizos panameños nos recuerdan cada día que Darién
está bajo control de las guerrillas y de los paramilitares
colombianos.
Girando en su propia órbita, la presidenta
Mireya Moscoso aseguró que no pedirá apoyo internacional
para resguardar la frontera con Colombia, pues la Policía
panameña está capacitada para efectuar esta labor.
Sin embargo, todos hemos visto que no la efectúa. Como botón
de muestra van estos asesinatos, que no son los primeros. De hecho,
el día de los ataques no había unidades policiales
en los pueblos fronterizos, y no llegaron al sitio hasta dos días
después.
La posición del legislador kuna Enrique
Garrido, quien pidió que Panamá rompa relaciones diplomáticas
con Colombia y que los cascos azules de la ONU patrullen la frontera
colombo-panameña, parece digna de tomarse en cuenta, pues
la pasividad de las autoridades colombianas los convierte, al menos
indirectamente, en responsables de los asesinatos y violaciones
de nuestra soberanía. Lo mismo puede decirse de la mano blanda
de nuestro Gobierno.
Al asegurar que están dispuestos a liberar
a tres ciudadanos estadounidenses retenidos durante el asalto, las
Autodefensas Unidas de Colombia han confesado, tácitamente,
que son responsables de los asesinatos. Carlos Castaño, líder
máximo de los paramilitares, dio a entender que ellos nunca
pretendieron secuestrar a los extranjeros. Como los tres gringos
tuvieron la mala suerte de estar en medio del conflicto, la patrulla
paramilitar decidió tomarlos en custodia para protegerlos
y entregarlos de manera oficial en un lugar seguro ante autoridades
humanitarias o eclesiásticas, para evitar poner en riesgo
sus vidas.
Aprovechando la coyuntura, Castaño quiere
robarse el show haciendo gala de su humanismo y respeto por la vida.
Pero después del brutal asesinato de los cuatro líderes
indígenas, resulta imposible que esta artimaña publicitaria
de ademanes tiernos pueda conmover a alguien. Con su crueldad, las
Autodefensas Unidas de Colombia (AUC/paramilitares) han mostrado
ante los ojos del mundo que no les importan los derechos humanos
y que no reconocen la santidad de la vida.
Nuestros pobres indígenas también
tienen, al igual que los gringos capturados, la mala suerte de estar
en medio de un conflicto ajeno que les ha costado más sangre
y dolor que a ningún otro grupo panameño. Pero como
son indígenas, nadie hace nada. Si los muertos fuesen gringos,
hoy Darién estaría ardiendo.
Roberto Pérez-Franco
(Ingeniero)
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