
Otro aniversario más de frustración
e injusticia
No dejo de pensar con enorme
tristeza en la inmensa soledad en que está el cadáver de mi adorado
hijo Jorge
Elías Falconet
Este 30 de enero de 2003 se cumplieron 27
años del asesinato y desaparición de los jóvenes Jorge Enrique Falconett
y Betzy Marlene Mendizábal. Son 27 largos años transcurridos llenos
de luto, dolor y desesperación para los padres, familiares y amigos
de los infortunados jóvenes.
Como es de conocimiento de toda la ciudadanía,
mi hijo Jorge Falconett y su novia Marlene fueron asesinados y desaparecidos
el 30 de enero de 1976 durante la dictadura de Torrijos, en Mariato,
Veraguas.
No dejo de pensar con enorme tristeza en la inmensa
soledad en que está el cadáver de mi adorado hijo Jorge. Todos los
días de mi existencia, después de su desaparición, y habiendo sido
asesinado y sepultado por sus asesinos en sabe Dios qué apartado
lugar, no dejo de recordarlo, cuán jovial, inteligente y amoroso
era.
Ahora que nuevamente se está hablando de los asesinados
y desaparecidos, y que se excava buscando sus restos, sufro inmensamente
porque no hay quien me ayude a buscar a mi hijo. Maldigo todos los
días a sus asesinos, encubridores y funcionarios del Ministerio
Público y del poder judicial que cooperaron para que ese horrendo
crimen quedara impune. De nada valió el apoyo que nos dieron todos
los medios radiales, escritos y televisivos, especialmente el diario
La Prensa, desde su director Dr. Winston Robles y varios de sus
reporteros. Entre los que más trabajaron en ese caso estaban José
Otero y Nubia Aparicio. El trabajo de investigación de esta gran
periodista, merece el más alto elogio. Ella no escatimó en gastos
y esfuerzos para acompañarme por las montañas de Mariato recabando
información y pruebas, las cuales fueron publicadas en un suplemento
especial de La Prensa titulado “Crímenes sin castigo”. Todo eso
de nada valió. La consigna era que el crimen Falconett-Mendizábal
nunca fuera esclarecido.
También conservo la publicación de La Prensa de
la entrevista que le hizo Nubia Aparicio a la magistrada Aura Emérita
Guerra de Villalaz, a raíz de la culminación de su trabajo en la
Corte Suprema. La periodista le preguntó que durante su gestión
en la Corte cuáles eran los casos que le habían sido más difíciles,
y ella responde que el caso del procurador Rogelio Cruz, el caso
Spadafora, y que el de Falconett-Mendizábal era el que le había
dejado un sabor muy amargo de insatisfacción en su vida por la decisión
final que tuvo. Dijo que pensaba en la parte humana, “y en la lucha
de esos dos padres por tantos años”.
También tengo la carta que la actual presidenta,
Mireya Moscoso, le envió a Carlos Mendizábal el 22 de julio de 1997
en la cual le dice que “es lamentable el fallo equivocado que han
dado en el caso Falconett-Mendizábal, pues todos los panameños recordamos
el horrible crimen y cómo fueron los hechos. Hay una justicia divina
a la cual estoy segura tendrán que enfrentarse los asesinos. Cuente
con nuestro apoyo”. La carta está firmada por Mireya Moscoso, presidenta
del Partido Arnulfista. Ella se encargó de la Presidencia y jamás
se acordó de su promesa ni de nuestro caso.
El autor es ciudadano panameño
Además en in memoriam
• Del amor y el dolor
a la admiración: Beatriz Valdés •
Marcos Alarcón, prototipo de la humildad
arnulfista: Víctor N. Juliao Gelonch •
Otro aniversario más de frustración
e injusticia: Elías Falconet
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