Recordando al ‘Presidente de la
Dignidad’
Casi al final de su mandato
y a escasos meses de nuevas elecciones (en Panamá en mayo y en EU
en noviembre), se enfrenta al conflicto del 9 de enero, y rompe
relaciones con el país norteño
Ventura Vega O.
Para la gran mayoría de los que habitamos
esta tierra istmeña, el nombre de don Nino Chiari no es desconocido;
se le recuerda como el “Presidente de la Dignidad”, por los sucesos
de enero de 1964 y su valiente posición en dicho conflicto mientras
era presidente de la República, pero tendríamos que conocer un poquito
de su historia como empresario, como político, como patriota que
antepuso los intereses de la nación por encima de sus intereses
personales y políticos, para darnos cuenta de que siempre fue ejemplo
de dignidad, de honestidad, de sencillez y de una extraordinaria
calidez humana.
1. Si lo relacionamos con la industria y
la empresa privada, encontraremos millares de familias de nuestra
campiña para quienes su relación con las empresas de “los Chiari”,
como se les ha denominado siempre, va más allá de la relación laboral
y se ha mantenido hasta nuestros días.
2. Si lo relacionamos con la política partidista,
nos encontraremos con el hijo de un gran caudillo liberal que asumió
el mando de la República en tres ocasiones –don Rodolfo Chiari.
3. Si lo relacionamos con su propia carrera política,
que la inició muy joven, tendremos a un Nino Chiari, edecán de su
padre (1924-1928) y luego diputado en la Asamblea Nacional (1940-1944),
donde luchó porque no se siguiera gravando al campesino con el denominado
“trabajo personal”; en la cartera de Salubridad y Obras Públicas,
en representación del Partido Liberal Nacional en el Gabinete del
presidente Ricardo Adolfo de la Guardia.
4. Elegido como segundo vicepresidente de la República
por el Partido Liberal Nacional en 1948, asumió el mando en noviembre
de 1949, después de la muerte del presidente Domingo Díaz Arosemena;
y cuando la Guardia Nacional desconoció el mandato del Dr. Daniel
Chanis, el primer vicepresidente de la República, Nino Chiari, consultó
a la Corte Suprema de Justicia sobre la legitimidad de su mandato
y, al no ser la respuesta claramente a su favor, en un gesto de
dignidad y desprendimiento sin precedentes, se retiró del Palacio
de las Garzas el 24 de noviembre, solo cuatro días después de haber
asumido el mando, perdiendo el Partido Liberal Nacional la hegemonía
que venía disfrutando desde 1910, cuando se inició el gobierno del
caudillo liberal Dr. Carlos A. Mendoza.
5. Cuando tomó posesión como presidente de la República
en 1960, propuso una reestructuración profunda de la administración
del Estado con el fin de llevar adelante una gigantesca e impopular
tarea, para lo cual formó un equipo de compatriotas con voluntad
para triunfar en el desarrollo de los proyectos y programas que
necesitaba la nación para modernizarse y desarrollarse, como en
efecto lo logró pese a la difícil situación económica; tanto así
que manifestó con gran dignidad ante la Asamblea Nacional, en su
primer mensaje en el año 61: “Con sinceridad expreso mi honda preocupación
por el estado financiero que he presentado, toda vez que era mi
más ferviente anhelo mantener un nivel rígido entre las entradas
y salidas fiscales”.
6. No obstante las dificultades económicas, su gobierno
se destacó porque inició importantes procesos en beneficio de los
campesinos, con la implementación de la reforma agraria, y se facilitó
el traspaso de tierras incultas a los agricultores humildes, se
desarrolló un agresivo plan vial que significó miles de kilómetros
en toda la República, así como la respectiva construcción de puentes,
mejoramiento y construcción de terminales aéreas, cuarteles para
la Guardia Nacional, miles de unidades de vivienda, se pusieron
en vigor las recomendaciones de la Comisión de Salario Mínimo y
en el campo de la salud es innegable el éxito de la campaña de vacunación
masiva contra la poliomielitis y la tuberculosis, sin contar con
la construcción de muchos centros de salud en toda la República
y la importantísima “siembra de escuelas” que se dio durante su
mandato, por el crecimiento de la matrícula escolar en todo el territorio
nacional.
Todos los esfuerzos de su gobierno siempre estuvieron
encaminados a darles a sus compatriotas una forma más digna de vivir.
Desarrolló, junto con su equipo, un gobierno dirigido al desarrollo
social del país.
7. Casi al final de su mandato y a escasos meses
de nuevas elecciones (en Panamá en mayo y en Estados Unidos en noviembre),
se enfrenta al conflicto del 9 de enero con valentía y dignidad,
y rompe relaciones con Estados Unidos tras pocas horas de iniciados
los sucesos. En el plano internacional su posición nacionalista
frente a las injusticias del Tratado de 1903 ya era conocida. Tanto
es así, que en un histórico viaje se entrevistó con el presidente
Kennedy en enero de 1963, con quien acordó que a partir de enero
de 1964 la bandera panameña ondearía con la de Estados Unidos, promesa
incumplida que originó el conflicto.
8. El presidente Chiari logró el apoyo inmediato
y espontáneo de todos los panameños, sin distingos políticos, gremiales,
religiosos, ni de clase, a quienes se sumaron rápidamente casi todos
los países del mundo, cuyos medios de comunicación escribieron a
favor de la causa panameña, según consta en los periódicos de la
época.
En un medio de la capital española publicaron el
12 de enero de 1964 las siguientes frases, que a manera de ilustración
transcribo, y que luego de 39 años todavía nos hacen vibrar de emoción:
“...el sentimiento nacional hierve fuertemente en
las almas de los pueblos americanos. Quienes no entienden eso no
están preparados para mejorar sus relaciones con pueblos que tienen
tan vigorosa personalidad”.
“...a los panameños que cayeron en estos días en
defensa de la integridad de su país, los lloramos nosotros”.
El 3 de abril de 1964, a poco más de un mes para
celebrar las elecciones en Panamá, se firmó en Washington la Declaración
Moreno-Bunker que definiría las relaciones de Panamá con Estados
Unidos por razón del Canal interoceánico y daría inicio a las negociaciones
de otro pacto bajo condiciones más justas y equitativas, cuya ratificación
dependería de los procedimientos constitucionales de cada país.
Debemos reconocer entonces, en el año de nuestro
centenario, que gracias a ese pro hombre, Roberto F. Chiari, y a
todos los panameños de la dignidad que ofrendaron sus vidas, a quienes
le acompañaron en su gestión gubernamental, a quienes con su presencia,
su trabajo y oraciones, sostuvieron a la patria en aquellos aciagos
días, a sus familiares, amigos y copartidarios, a todos ellos les
debemos el perfeccionamiento de nuestra soberanía y la devolución
del Canal.
Nunca será suficiente el agradecimiento que la patria
ofrece a aquellos que, en todos los tiempos, luchen porque sus días
estén llenos de comprensión y paz entre sus hijos. ¡Eso se lo debemos
a Panamá!
Don Roberto F. Chiari, nos sentimos orgullosos y
lo recordaremos por siempre.
El autor es tesorero municipal
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