Para recordar
Bernardo Núñez deportes@prensa.com
El 25 de agosto de 1952 se produjo uno de los
acontecimientos más interesantes en la historia de las Grandes Ligas
y tuvo como escenario el famoso y legendario coliseo Yankee Stadium.
El equipo visitante era el Detroit, que usó
como su lanzador abridor al derecho Virgil Truck, quien el 15 de
mayo había lanzado un No-Hitter contra los Senadores de Washington.
En el tercer episodio, Phil Rizzuto bateó
una roleta hacia el campo corto y el defensor de esa área, Johnny
Pesky, quien a mediados de esta temporada había sido canjeado de
los Medias Rojas de Boston, malabareó con la pelota al llegar ésta
a su guante, la que luego cayó al terreno permitiendo que el bateador
llegara salvo a la inicial.
De inmediato el anotador oficial, John Drebinger,
registró la jugada como un error. Drebinger era un connotado periodista
de deportes de la ciudad de Nueva York.
Otro reputado periodista neoyorkino, de nombre
Dan Daniel, convenció a Drebinger de que la pelota se había hincado
en el tejido de la manilla de Pesky que une los dedos de la misma
y aquel cambió su decisión concediendo un incogible a Rizzutto,
pero luego de reflexionar decidió llamar por teléfono desde el palco
de prensa al 'dogout' de los Tigres para pedir una explicación a
Pesky, quien le manifestó que la jugada debería ser anotada como
error porque no había razón para que él no lo hubiera “fildeado”
limpiamente.
De inmediato, Drebinger hizo el anuncio por
los altoparlantes del estadio de que había cambiado su decisión
nuevamente y que la jugada se mantendría como un error.
Esta práctica es muy común entre los anotadores
oficiales que deben realizar un trabajo eficiente y que para despejar
alguna duda optan por hacer lo que hizo Dribinger.
Para Virgil Trucks fue su segundo No-Hitter
de la temporada, quien a pesar de esta hazaña terminó con el pobre
récord de 5-19.
Tanto Dribinger como Dan Daniel fueron elegidos
muchos años después al Templo de la Fama, en el capítulo de periodistas.
Hazañas sismilares habían realizado 14 años
antes. El lanzador izquierdo Johnny Vender Meer, de los Rojos de
Cincinnati, cuando lanzó el primero de dos No-Hitter seguido contra
los Bravos de Boston el 11 de junio de 1938.
Cuatro noches después, el 15 del mismo mes,
Vender Meer lanzó otra joya similar contra los Dodgers de Brooklyn,
en Ebbestts Field, que en esa fecha celebraron su primer juego nocturno.
Treinta y ocho mil 748 espectadores, incluyendo el famoso Babe Ruth,
fueron testigos de semejante hazaña.
Vender Meer estuvo a punto de malograrla
en varios episodios por su descontrol, especialmente en el noveno,
cuando llenó las bases por pasaportes gratuitos con un out, pero
afortunadamente logró recuperarse completando los dos últimos outs
por una roleta a tercera base y un elevado al jardín central.
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