Un
año Mundial
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
El año 2002 le dejó un buen recuerdo al
fútbol panameño con su histórica clasificación al Mundial del
2003 de la categoría Sub 20, en Emiratos Arabes. Un sueño que
tardó años en hacerse realidad y que muchos esperaron que fuera
una selección mayor la que lo hiciera real, pero cuesta mucho.
Afortunadamente los chicos de Gary Stempel lo hicieron y en
marzo del próximo año se conocerá algo del fútbol nuestro a
nivel mundial. ¡Qué vitrina!
La clasificación de la Sub 20 fue la
mejor noticia que le dio el fútbol al deporte panameño, lo mejor
del 2002. En ese sentido, todos sus integrantes fueron escogidos
por este diario como el atleta del año, diferente al de otros
años cuando la designación recaía en un atleta individual. No
era para menos.
Tampoco podemos dejar de mencionar la
actuación internacional que tuvo en el 2002 el equipo colonense
Arabe Unido, que terminó entre los dos mejores de la UNCAF después
de sus participaciones en dos torneos regionales, clasificando
en el segundo a mediados de este mes, para un panamericano que
por lo visto no va a darse, con el que dejó en alto el nombre
de Panamá, tal como lo hizo en su primer torneo cuando le propinaron
una goleada de 19-0 al Jalapa de Nicaragua, en lo que fue considerada
la mayor paliza que se haya dado en un torneo internacional
a nivel de clubes.
Otra de las buenas noticias que le dio
el fútbol al deporte panameño en este año tuvo que ver con el
surgimiento de las chicas de la selección femenina, que tuvieron
una aceptable presentación apenas en su primer año de vida con
jugadores en su mayoría menores de 20 años.
El 2002 fue el año del nacimiento del
fútbol femenino en lo que se refiere a selecciones, una modalidad
que ya a nivel de equipos se practica desde hace unos cinco
años gracias a la perseverancia del colega Carlos Martínez quien
fue el hombre que dio y dio hasta que aquí se popularizara este
deporte para las mujeres.
Las tres fueron las mejores noticias
que tuvo el fútbol en el 2002.
Gary Stempel, por su parte, fue el personaje
del año en el fútbol. Su perseverancia al frente de las selecciones
juveniles dio sus frutos después de cinco años de trabajo.
A nivel internacional, Julio Dely Valdés
con sus goles mantuvo en los medios el nombre de Panamá. Otros
jugadores, como Donaldo González, campeón con el Olimpia de
Honduras; Ricardo James y Anthony Torres, con el Platense, fueron
protagonistas al jugar los tres en la final del campeonato hondureño.
En ANAPROF, Plaza Amador cortó una racha
de triunfos al Arabe Unido y se coronó campeón de la XV temporada
apoyado por una legión de argentinos y con jugadores nacionales
de un buen nivel como lo fueron Joel Solanilla, José Justavino
y Alejandro Dawson. Un premio para una dirigencia que apostó
por volver a darle el sitial que se merece el llamado equipo
del pueblo.
La cuestionada Comisión Normalizadora
en su rol de rectora del fútbol panameño hizo lo suyo, no hay
que desmeritar que parte de la clasificación de la Sub 20 se
dio gracias a la gestión de su presidente, Ariel Alvarado, por
haber conseguido que a Panamá le dieran la sede del Premundial.
Ariel hizo su parte, aunque sus detractores digan que le ha
hecho daño al fútbol por la manera como ha manejado la parte
legal de los estatutos. Lo que se ha alcanzado es obra suya,
no hay que quitarle los méritos. Aclaro: él no es lo mejor,
pero, como lo he dicho en otras ocasiones: al César lo que es
del César.
Un buen año para el Fútbol.