|
Cartas y Comentarios
Herasto Reyes
hreyes@prensa.com
Informar de todo acontecimiento
importante
20 de noviembre del 2002
El pasado lunes, 11 de noviembre, leí
en La Prensa los comentarios de quien deseaba solo noticias
positivas. Al respecto deseo señalar, que a los medios
les corresponde divulgar sin excepción, aquellos acontecimientos
importantes y veraces, para que sean éstos y no los medios
los que determinen el programa del público.
Si restamos la importancia a la divulgación
de acontecimientos negativos, como fue sugerido, limitaremos las
posibilidades de reflexión, y de generación de ideas
y soluciones a los problemas existentes. Por otro lado, resultaría
estimulante al desarrollo del país y al mejoramiento de su
imagen, adoptar mayores niveles de tolerancia y de respeto hacia
puntos de vista opuestos y/o conflictivos; y empezar a ejercitar
la capacidad para admitir errores.
Laura A. de Kindle
El ciclismo huérfano y los atardeceres
encantadores
22 de noviembre de 2002
Sé que esto no es lo corriente en los
temas a los que el defensor del lector les presta espacio, pero
me ha llamado la atención que en estos momentos el canal
de deporte SPN esté informando al mundo sobre el acontecimiento
del ciclismo de la provincia chiricana. La publicidad para el país
no tiene comparación con el nulo apoyo que el Estado (si
no me equivoco ) le ha brindado este año a esta actividad
deportiva.
Otro tema, no sé si a Karla Jiménez
le llegó un correo que le enviara sobre los atardeceres en
San Juan, Puerto Rico. Le decía que no hay que ir tan lejos,
aquí en Playa Hermosa, Horconcitos, hay excelentes atardeceres
y que lo único malo es que solo se requiere asfaltar 13 kilómetros
de tan pésima carretera.
Se hacen planes sobre turismo, pero tengo la
impresión de que hay solo el interés en brindar los
recursos basados en el eterno centralismo de la cuidad capital.
Ricardo J. Blas A. (Ingeniero
agrónomo).
¿A dónde van las cédulas
anuladas?
20 de noviembre del 2002
A principios de año, envié una
nota por mi preocupación sobre mi cédula, que renové
en el año 2001. Cuando me hicieron la primera, esta salió
errada y luego cuando busqué la corregida, en ningún
momento vi la errada perforada, pues me informaron que esas quedaban
en la oficina de avenida Perú.
De allí mi preocupación, ahora
que pasa este incidente con los plásticos, se confirma que
hay que tener mucho celo con este documento, ya que es muy delicado
y las personas que tienen que manejarlos deben tener mucha precaución
y seguimiento. Todo documento inservible, dañado, etc. se
debe perforar y frente al indicado.
Sonia de Chang
Entre la heroicidad y la negligencia
20 de noviembre del 2002
 |
| La actuación pronta en un siniestro
marca la diferencia. Los bomberos no pueden dormirse en sus
cuarteles. |
En la ciudad de Santiago hay un departamento
de bomberos, donde muchas veces se comportan como los héroes
más grandes del pueblo, al acudir a las llamadas de 911 para
emergencias y rescatar así a gente en peligro de muerte por
razones de accidentes de tránsito o simplemente por algún
incidente menor por el cual ellos asisten a la comunidad.
En otras ocasiones, los bomberos de Santiago
no han sido precisamente elogiados, justamente por asumir una actitud
de poco me importa con algunos casos que ellos consideran
que no son de su incumbencia. Este comentario va sin el ánimo
de ofenderlos y sin el ánimo de quitarles méritos
ganados con su esfuerzo.
Señores bomberos, se les pasó
la manita. Hace una semana se les llamó a la línea
de emergencia, ya que un cable del tendido eléctrico estaba
envuelto en llamas. Esto ponía en peligro no solamente a
los transeúntes, sino a todas las casas que estaban cerca
de ese tendido eléctrico. Este hecho ocurrió en la
barriada Urracá, Calle 11, y especialmente afectaba la casa
de la familia Morales, donde se inició el fuego. Cuando llamaron
a los bomberos, ellos dijeron que no era su problema y que llamaran
a la compañía de electricidad.
Al ver que el cable se prendía más
y más, y se iba corriendo cerca de otras viviendas, cundió
el pánico en esa comunidad, los gritos aterrorizados de los
allí presentes llamaron la atención de los adultos
y allí fue donde el residente Ramón Monchi Vargas,
a punta de manguera, apagó el fuego. Puso en peligro su vida,
ya que se pudo haber quedado electrocutado en el intento de apagar
el fuego; evitó una tragedia que pudo acabar peor, si este
héroe de Urracá no actúa a tiempo. Vargas,
en otra ocasión, muchos años atrás, al ver
que los bomberos no llegaban a apagar el fuego en casa de la familia
Alvarez, se metió a la casa en medio del fuego y a punta
de cubetazos y manguerazos apagó el fuego que amenazaba con
consumir toda la residencia de los Alvarez.
Vargas debe de ser miembro honorario de los
bomberos de Santiago o tal vez el alcalde de Santiago lo debe declarar
hijo meritorio de la comunidad por la ayuda prestada a sus vecinos.
Flor Fina León
Colombianos laboriosos
22 de noviembre del 2002
Mi nombre es Ricardo Carreño Mendoza,
tengo 33 años, soy colombiano (Bogotá), resido en
la hermosa ciudad de Chitré, provincia de Herrera, en la
actualidad llevo dos años y medio en su país, al cual
llegué en busca de nuevas oportunidades. Somos un grupo de
más o menos 30 colombianos que vemos con tristeza cómo
día a día nos tildan más de gente mala,
es por esto que me gustaría, de ser posible, que se publicara
esta pequeña nota para expresar una opinión en la
página del defensor del lector, ya que nos interesa mucho
la opinión de la gente en general.
Resido, como dije, en la ciudad de Chitré
(donde nadie es forastero), y veo cómo día a día,
a los colombianos en general nos miran como si fuéramos gente
mala; cada vez que leo un titular en el periódico,
o veo una noticia en la televisión y ha pasado algún
suceso de drogas, prostitución o muerte, pido a Dios que
no haya ningún colombiano involucrado, lamentablemente casi
siempre estoy equivocado, y si hay alguien a quien le duele, es
a nosotros los colombianos trabajadores, los que queremos cambiar
esa imagen negativa de nuestro país, razón por la
cual es justo que les caiga todo el peso de la justicia.
La gente que nos hace sentir mal por estar
en Panamá, solo póngase un minuto a pensar, si un
familiar, hijo, cónyuge, tuviera que ausentarse del país
en contra de su voluntad y llorar a diario y extrañar lo
que más se quiere, y solo poder escuchar la voz del ser amado
a través de un teléfono.
Soy consciente de que hay gente mala, pero
hay mucha más gente buena, que deseamos que nos miren y nos
traten como a hermanos que somos, ya que todos somos hijos de un
solo padre que es Dios.
A los que lean esta nota les pido un poco de
análisis para juzgar a una persona por su nacionalidad.
Ricardo Carreño Mendoza
Comparte criterio de Cohen sobre los colombianos
21 de noviembre del 2002
Qué bueno es ver que algunos panameños
están conscientes y preocupados por la desordenada entrada
de colombianos al país. Comparto el pensamiento con Gisela
Cohen, no es por ser intolerante o sufrir de xenofobia, pero la
realidad es que hay demasiados panameños desempleados para
darnos el lujo de emplear extranjeros. Eso sin contar los noticieros
que muestran a muchos de estos ciudadanos involucrados en tráfico
de drogas y armas, estafas, hurtos, secuestros, etc.
Urge ponerle visa a los colombianos de inmediato,
ya que si bien es cierto no es garantía de que células
negativas ingresen al país, este requisito permite tener
un mayor control a las autoridades y regular la migración
desmedida, que ya es un problema.
Lo más irónico es que todo lo
que nuestros próceres lucharon para separarnos de la Gran
Colombia y, sin embargo, a un año de la celebración
del sonado centenario de esta separación, la República
de Panamá se encuentra invadida de quienes históricamente
fueron nuestros verdugos.
Andrea Gómez
Presencia de colombianos en Panamá
21 de noviembre del 2002
Comparto la opinión de Gisela Cohen
quien hizo un comentario escrito sobre la presencia numerosa de
colombianos en Panamá. Ella no miente. Al igual que ella,
deseo dejar claro que no soy xenofóbico ni tengo nada personal
contra nuestros hermanos colombianos; sin embargo, los veo en todos
lados. Podemos observarlos en las calles vendiendo donas, libros
y realizando hasta actividades circenses. ¿Esto es legal?
Esto es en le caso de los informales.
Los emplanillados los encuentra en almacenes,
discotecas, publicitarias, empresas de mercadeo, domésticas,
etc. Pienso que si no están cumpliendo con las leyes de migración
no deben realizar trabajos que otros panameños pueden hacer.
Culpables son los dueños de las empresas que los contratan
si saben muy bien que no pueden laborar en el país, si no
tiene los permisos correspondientes.
La directora de Migración manifestó
que iba a tomar cartas en el asunto. Proceda de inmediato porque
un día de esto al despertar no sabré si estoy en Tolima,
Medellín o Cartagena.
Severino Mejía
El derecho a disentir en entredicho
21 de noviembre del 2002
Daniel Pichel ha salido en defensa de su colega
Xavier Sáez-Llorens, quien ciertamente no necesita que lo
defiendan. Sin embargo, como hace alusión a dos o tres frases
mías, me veo en la necesidad de hacerle unas breves observaciones.
Es penoso que se considere una ofensa a la inteligencia que
raya en lo ofensivo el no compartir ideas afines. Pienso que
en un debate se trata justamente de eso, cada quién expone
sus ideas y rebate las ideas del contrario; eso no quiere decir
que medien ofensas.
El que siempre se ha sentido aludido y contesta
lanzando improperios es justamente Sáez-Llorens. Reitero,
aunque no sea agradable, en este medio periodístico a Sáez-Llorens
se le conoce por sus particulares opiniones en relación al
aborto, la homosexualidad, la eutanasia y el control natal, complementado
por sus virulentos ataques a la Iglesia católica y a quienes
no compartimos sus ideas, cosa que parece que Pitchel también
comparte.
Los grandes logros de Sáez-Llorens en
el campo de la medicina, desconocidos para los que no pertenecen
al ámbito médico, no son los temas de debate en este
medio de opinión.
Si bien, Sáez-Llorens ha recibido duras
críticas por sus posturas, como sucede en cualquier debate,
por parte de quienes no comparten sus ideas, todas ellas, acertadas
o no, han sido respetuosas. A pesar de que esa no ha sido la moneda
de cambio en los escritos de Sáez-Llorens. Invito tan solo
a repasar el artículo Los perros ladran, señal
de que cabalgamos, en él hay frases en las que califica
a quien no opina como él de sicario del bolígrafo,
asesino periodístico a sueldo, a parte de calificativos
como: sesgados, extremistas e intolerantes.
¿Le resulta ofensivo que
se diga la verdad? Que el condón falla en un 25% de los casos
en la prevención del sida, cuando hace unos días escuché
a Sáez-Llorens, en una conferencia, aseverar que el condón
falla en la prevención de embarazos en un 13%. El ginecólogo
Pichel sabe perfectamente que si en los embarazos el éxito
del condón tiene esas estadísticas, en el contagio
del sida es extremadamente mayor. ¿Está bien invitar
a los jóvenes a la práctica de la ruleta rusa? No
le recomendaríamos a nuestros hijos que se protejan de un
embarazo indeseado o del virus del sida con tan deficiente artilugio.
¿Con qué moral se le recomienda a los hijos ajenos?
Como decía Descartes: Hay que atenerse a la evidencia
y no a la autoridad médica.
Finalmente, debatir los pecados pasados y presentes
de la Iglesia católica, de los cuales ha pedido público
perdón el Papa, resulta una discusión estéril.
Lamento que usted haya invertido en ello unas 562 palabras de su
escrito.
Gloria Grifo de Rodríguez
Señor Blas:
No hay apoyo económico para el fortalecimiento
de los deportes en general y el ciclismo, en particular, es campeón
de este abandono. La Vuelta a Chiriquí ni siquiera
recibe, este año, lo que en otros encuentros del pasado otorgaba
el gobierno para bien de los deportistas y de los fanáticos.
Señora Chang:
Su breve planteamiento deja sentada una sana
preocupación. Las cédulas anuladas deben ser perforadas,
como sugiere usted y como se hace, por ejemplo, con los pasaportes.
Estos documentos de identificación personal deben ser celosamente
cuidados, porque el valor mayor de la cédula es que es el
certificado de ciudadanía.
Señora León:
El caso que usted relata es preocupante: que
los bomberos no acudan a un llamado de urgencia es violatorio de
las normas y principios que atañen a esta actividad: salvar
vidas y bienes. Los bomberos deben acudir a todo llamado, después
de lo cual podrán evaluar la dimensión del mal y enfrentarlo.
Si no lo hacen, como sucedió en Santiago, se corren muchos
de los riesgos que los bomberos están llamados a minimizar.
|