Panamá, 18 de octubre de 2002
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Cartas y Comentarios

Herasto Reyes
hreyes@prensa.com

Más argumentaciones de Eustacio Fábrega
12 de octubre del 2002

Arriba, facsímil parcial del informe remitido por el subdirector de finanzas, Miguel A. Pastor B. dirigido al director general, Jaime Fábrega, el 19 de junio del 2000. Abajo, facsímil del talonario del cheque recibido por Eustacio Fábrega.
Pulse aquí para apreciar la imagen

Nos dirigimos a ustedes motivados por la publicación en la edición del jueves 10 de octubre en el diario La Prensa, página 11A, en la cual se incluye una nota remitida por el suscrito la cual fue titulada “Versión de Eustacio Fábrega sobre un pago en Aeronáutica Civil” y una errónea y equivocada aclaración, bajo la firma responsable del defensor del lector, en la cual se expresa que “lo dicho en el reportaje citado se ajusta estrictamente a la verdad documental”.

Nos permitimos por este medio expresarle que lamentablemente además de demostrar un total desconocimiento del tema (lo cual en cierta forma puede ser razonable pues no todos los periodistas deben tener conocimiento sobre temas aeronáuticos), queda en evidencia la falta de rigor profesional en lo que respecta a informar veraz, adecuada y fehacientemente a la comunidad sobre los temas que ocupan su tiempo, además de una evidente falta de iniciativa en lo que atañe a la responsabilidad correspondiente a una investigación rigurosa y profunda.

A efectos meramente ilustrativos, le ilustro que en el registro de aeronaves de la Dirección de Aeronáutica Civil, la sigla A (Alpha) está reservada para aeronaves utilizadas por jefes de Estado. Al momento de la expedición del cheque que está siendo objeto de su interés, dos matrículas se habían expedido con la sigla A correspondientes a dos aeronaves distintas, una de ellas la HP-1A que distingue al avión Gulfstream y la otra un helicóptero Sikorsky S-76 con matrícula HP-A1A.

Es evidente que usted informa a su público lector en base a información no documentada y no verificada, pues de haberse tomado el trabajo de investigación que temas tan delicados requieren, se habría percatado de que usted está siendo mal inducido, habida cuenta que tal como consta en copia del talonario del cheque No.72177 al cual usted hace referencia y del cual le adjunto copia, figura muy claramente que tal erogación corresponde al pago para la inspección de mantenimiento del HP-1A, identificación esta que aunque se parece es algo distinto y diferente al HP-A1A. Esta distinción es lo que he tratado de explicar en párrafos anteriores, pero que de no poder entenderla usted, el suscrito podría ser más amplio en la sustentación y más primitivo y didáctico en la explicación, a efectos que usted pueda entenderla de manera fehaciente.

El viaje realizado a Savannah, del 10 al 12 de marzo de 1999, fue el que generó la erogación por la suma de mil 50 balboas a efecto de inspeccionar la aeronave HP-1A que es un avión de ala fija y no un helicóptero (recuerde usted que estoy tratando de hacerle entender la existencia de dos matrículas que se parecen, pero que son distintas).

Explayándonos en el tema y como quiera que usted al igual que el resto de la sociedad panameña tiene derecho a saber y a conocer cómo es el manejo de determinadas actuaciones de funcionarios públicos, le informamos que en marzo de 1999 el avión presidencial HP-1A se encontraba en el taller de mantenimiento de la Gulfstream, fabricante de la aeronave mencionada, para una inspección mayor, la cual recomienda el fabricante al operador. Nuestra visita a ese taller fue con el objeto de determinar los costos de los trabajos a realizar en problemas detectados en dicha inspección. Las prioridades y necesidades de efectuar ese viaje fueron adoptadas de manera responsable por personal idóneo y con conocimiento en la materia, sin embargo no nos sentimos igualmente calificados como para juzgar la idoneidad, honorabilidad, responsabilidad, la buena fe, la actitud profesional de periodistas del medio y mucho menos el espíritu de investigación que pueden llegar a distinguirlo, y la capacidad para reconocer públicamente la responsabilidad en una información falsa o en el mejor de los casos equivocada.

Adicionalmente y para ampliar sus conocimientos sobre la materia, habida cuenta que estimo que una buena y veraz información es un activo que el pueblo panameño merece, le informo que la República de Panamá jamás ha utilizado un “taller de la oficina federal de Administración de Aviación” como dice usted en sus notas, y el motivo que nunca se ha utilizado tal taller es por la sencilla razón de que la administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA) no cuenta con talleres de mantenimiento para aeronaves que no sean de su propiedad.

Eustacio Fábrega


Sicarios en Panamá, al estilo de Medellín
11 de octubre del 2002

Recientemente leí el artículo acerca de si Panamá se podría convertir en lo que hoy es Medellín, una ciudad llena de sicarios y de gente que no respeta la vida de las personas y en la cual se celebra con bombos y platillos cuando un cargamento de drogas cruza la frontera con Estados Unidos.

Como panameños deberíamos unirnos todos, para evitar que el estilo de los colombianos invada nuestro cálido país. Deberíamos insistir en que nuestro gobierno establezca la visa a los colombianos y así evitar actos como el asesinato de una persona a plena luz del día, en una calle muy concurrida, al típico y único estilo de los sicarios de Medellín.

En la película “La virgen de los sicarios”, esta realidad se muestra tan cruda como es.

Jackeline Moreno (Ingeniera)


Exceso de velocidad en la Calzada de Amador
7 de octubre del 2002

Les escribo para compartir con ustedes una inquietud muy válida, en relación al exceso de velocidad en la Calzada de Amador, de lo cual creo que ustedes han informado.

Soy deportista y como muchos otros prefiero ir a entrenar al Causeway muy temprano en la mañana, aproximadamente a las 5:30 a.m.

Aunque la calzada es segura en otros aspectos, no lo es en cuanto al control de la velocidad de los automóviles, para quienes usamos la carretera y/o la acera: corredores, ciclistas, patinadores, caminadores; que somos varios a esa hora y aun antes.

Es sorprendente que aunque existe un letrero de velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, la mayoría de los automovilistas la exceden largamente hasta 80 kilómetros por hora, si no es más, con lo cual ponen en peligro su vida misma, la de los peatones que van por la vereda y por supuesto la de los que usamos la carretera. Algunos de estos automovilistas irresponsables trabajan en el área, pues los he visto reiterar muchas veces su falta de sensatez.

A esas horas solamente están los guardias de seguridad de a pie y no hay ningún radiopatrulla. Y creo que esto no es solamente en la madrugada, sino a cualquier hora del día. Pues la foto que publicaron hace algunos meses fue tomada al mediodía o temprano en la tarde, durante un fin de semana que es cuando más público hay.

Se ha hecho mucho en este lugar en cuanto a renovación, remodelación y seguridad para promoverlo como sitio turístico y familiar, pero el exceso de velocidad, ¿cuándo y quién lo controla?

Actualmente la mayoría de los usuarios somos panameños, pero nadie parece ocuparse de nuestra seguridad vial o es que piensan hacerlo para cuando lleguen los turistas extranjeros?, ¿cuáles son las instituciones responsables de esta área?, ¿la ARI o la Dirección de Tránsito o la alcaldía de Panamá?

Amalia Herrera Cubilla


Buseros de La Chorrera prestan mal servicio
9 de octubre del 2002

Los usuarios de los buses expresos de lujo de B/.1.00, de La Chorrera estamos cansados del mal servicio que nos brindan, todos los días nos hacen formar largas filas bajo el sol y la lluvia, esperando a que lleguen los buses. Cada vez que hay un tranquecito quedamos sin buses. Es increíble que según ellos tienen los buses disponibles para brindar el servicio, pero la realidad es otra. El miércoles 9 de octubre nos hicieron esperar porque tenían los buses dañados. Entonces ¿cuántos buses tienen? Estamos pagando un balboa.

Almary Michelle


Precisiones sobre reportaje del colegio Carmen Conte L.
10 de octubre del 2002

Con relación al reportaje sobre el colegio Carmen Conte Lombardo creo que es justo hacer la siguiente observación.

En la época en que las edificaciones fueron construidas y el colegio establecido, eran diputados de la provincia de Coclé Jorge Isaac Conte, Edgardo Carles, Carlos Young Adames y Carlos A. Arias. Los diputados mencionados promovieron programas de obras públicas como los mataderos de Aguadulce y Penonomé, la escuela Federico Zúñiga, el Palacio Municipal, la ampliación del mercado público de Penonomé y la ampliación del ministerio de Agricultura. Es justo destacar que la creación del instituto Carmen Conte Lombardo se debió, principalmente, al esfuerzo del diputado Jorge I. Conte.

Esther Osorio



En torno al artículo ¿Quién pidió que sacaran a los gringos?
12 de octubre del 2002

Leyendo al comerciante que escribiera bajo el título “¿Quién pidió que sacaran a los gringos?” dudando del espíritu de independencia y de la capacidad de los panameños por autodeterminarnos, recordé la puntería del general Torrijos, cuando señalaba que algunos panameños pensaban con la máquina registradora.

Leyendo a este comerciante, se comprueba que aquí en Panamá sí hay libertad de expresión; porque en otra nación, con verdadero sentimiento de nación, lo mínimo que se podría esperar ante este hecho sería un juicio sumario, muy sumario, del que tendría que darse como sentencia la revocatoria de la nacionalidad y el ostracismo inmediato. Y para facilitarle sus fantasías, se le expulsaría al país de los hombres de sus sueños.

Leyendo a este comerciante, le diría que quienes iniciaron la construcción del Canal, por el año 1880 fueron los franceses, llórelos también, señor comerciante.

Francisco J. Castañeda S. (Periodista).


Notas

Señor Fábrega:

Usted recibió en marzo de 1999 el cheque 72177 por “Insp. Mantenimiento HP A1A” por mil 50 balboas, (otras tres personas: Sabino González [mil 500 balboas], Luis Franceshi [89 balboas] y Carlos Caicedo [89 balboas] también recibieron pagos por la misma tarea en el mismo mes), según consta en un registro contable de Aeronáutica Civil.

Sin embargo, en el talonario 72177 se detalla un “pago para la inspección de mantenimiento del HP-1A Savannah del 10 al 12 de marzo de 1999. Viático #15471 son: mil cincuenta balboas con 00/100”.

Debe notarse que en un documento oficial se habla de la nave HP-A1A y en el otro se habla del HP-1A para referirse, aparentemente, al mismo pago. Usted mismo aclara que la matrícula HP-1A “aunque se parece es algo distinto y diferente al HP-A1A”. La confusión, que usted atribuye a los periodistas, la tienen los funcionarios de Aeronáutica Civil que tramitan estas gestiones.

Según fuentes enteradas de estos menesteres, usted debió recibir en Panamá un informe del taller de la Gulfstream sobre las discrepancias encontradas en la aeronave, las correcciones inmediatas y sus costos.




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