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Cartas y Comentarios
Herasto Reyes
hreyes@prensa.com
Más argumentaciones de Eustacio Fábrega
12 de octubre del 2002
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| Arriba, facsímil parcial del
informe remitido por el subdirector de finanzas, Miguel A. Pastor
B. dirigido al director general, Jaime Fábrega, el 19
de junio del 2000. Abajo, facsímil del talonario del
cheque recibido por Eustacio Fábrega. |
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aquí para apreciar la imagen |
Nos dirigimos a ustedes motivados por la publicación
en la edición del jueves 10 de octubre en el diario La Prensa,
página 11A, en la cual se incluye una nota remitida por el
suscrito la cual fue titulada Versión de Eustacio Fábrega
sobre un pago en Aeronáutica Civil y una errónea
y equivocada aclaración, bajo la firma responsable del defensor
del lector, en la cual se expresa que lo dicho en el reportaje
citado se ajusta estrictamente a la verdad documental.
Nos permitimos por este medio expresarle que
lamentablemente además de demostrar un total desconocimiento
del tema (lo cual en cierta forma puede ser razonable pues no todos
los periodistas deben tener conocimiento sobre temas aeronáuticos),
queda en evidencia la falta de rigor profesional en lo que respecta
a informar veraz, adecuada y fehacientemente a la comunidad sobre
los temas que ocupan su tiempo, además de una evidente falta
de iniciativa en lo que atañe a la responsabilidad correspondiente
a una investigación rigurosa y profunda.
A efectos meramente ilustrativos, le ilustro
que en el registro de aeronaves de la Dirección de Aeronáutica
Civil, la sigla A (Alpha) está reservada para aeronaves utilizadas
por jefes de Estado. Al momento de la expedición del cheque
que está siendo objeto de su interés, dos matrículas
se habían expedido con la sigla A correspondientes a dos
aeronaves distintas, una de ellas la HP-1A que distingue al avión
Gulfstream y la otra un helicóptero Sikorsky S-76 con matrícula
HP-A1A.
Es evidente que usted informa a su público
lector en base a información no documentada y no verificada,
pues de haberse tomado el trabajo de investigación que temas
tan delicados requieren, se habría percatado de que usted
está siendo mal inducido, habida cuenta que tal como consta
en copia del talonario del cheque No.72177 al cual usted hace referencia
y del cual le adjunto copia, figura muy claramente que tal erogación
corresponde al pago para la inspección de mantenimiento del
HP-1A, identificación esta que aunque se parece es algo distinto
y diferente al HP-A1A. Esta distinción es lo que he tratado
de explicar en párrafos anteriores, pero que de no poder
entenderla usted, el suscrito podría ser más amplio
en la sustentación y más primitivo y didáctico
en la explicación, a efectos que usted pueda entenderla de
manera fehaciente.
El viaje realizado a Savannah, del 10 al 12
de marzo de 1999, fue el que generó la erogación por
la suma de mil 50 balboas a efecto de inspeccionar la aeronave HP-1A
que es un avión de ala fija y no un helicóptero (recuerde
usted que estoy tratando de hacerle entender la existencia de dos
matrículas que se parecen, pero que son distintas).
Explayándonos en el tema y como quiera
que usted al igual que el resto de la sociedad panameña tiene
derecho a saber y a conocer cómo es el manejo de determinadas
actuaciones de funcionarios públicos, le informamos que en
marzo de 1999 el avión presidencial HP-1A se encontraba en
el taller de mantenimiento de la Gulfstream, fabricante de la aeronave
mencionada, para una inspección mayor, la cual recomienda
el fabricante al operador. Nuestra visita a ese taller fue con el
objeto de determinar los costos de los trabajos a realizar en problemas
detectados en dicha inspección. Las prioridades y necesidades
de efectuar ese viaje fueron adoptadas de manera responsable por
personal idóneo y con conocimiento en la materia, sin embargo
no nos sentimos igualmente calificados como para juzgar la idoneidad,
honorabilidad, responsabilidad, la buena fe, la actitud profesional
de periodistas del medio y mucho menos el espíritu de investigación
que pueden llegar a distinguirlo, y la capacidad para reconocer
públicamente la responsabilidad en una información
falsa o en el mejor de los casos equivocada.
Adicionalmente y para ampliar sus conocimientos
sobre la materia, habida cuenta que estimo que una buena y veraz
información es un activo que el pueblo panameño merece,
le informo que la República de Panamá jamás
ha utilizado un taller de la oficina federal de Administración
de Aviación como dice usted en sus notas, y el motivo
que nunca se ha utilizado tal taller es por la sencilla razón
de que la administración Federal de Aviación de los
Estados Unidos (FAA) no cuenta con talleres de mantenimiento para
aeronaves que no sean de su propiedad.
Eustacio Fábrega
Sicarios en Panamá, al estilo de
Medellín
11 de octubre del 2002
Recientemente leí el artículo
acerca de si Panamá se podría convertir en lo que
hoy es Medellín, una ciudad llena de sicarios y de gente
que no respeta la vida de las personas y en la cual se celebra con
bombos y platillos cuando un cargamento de drogas cruza la frontera
con Estados Unidos.
Como panameños deberíamos unirnos
todos, para evitar que el estilo de los colombianos invada nuestro
cálido país. Deberíamos insistir en que nuestro
gobierno establezca la visa a los colombianos y así evitar
actos como el asesinato de una persona a plena luz del día,
en una calle muy concurrida, al típico y único estilo
de los sicarios de Medellín.
En la película La virgen de los
sicarios, esta realidad se muestra tan cruda como es.
Jackeline Moreno (Ingeniera)
Exceso de velocidad en la Calzada de Amador
7 de octubre del 2002
Les escribo para compartir con ustedes una
inquietud muy válida, en relación al exceso de velocidad
en la Calzada de Amador, de lo cual creo que ustedes han informado.
Soy deportista y como muchos otros prefiero
ir a entrenar al Causeway muy temprano en la mañana, aproximadamente
a las 5:30 a.m.
Aunque la calzada es segura en otros aspectos,
no lo es en cuanto al control de la velocidad de los automóviles,
para quienes usamos la carretera y/o la acera: corredores, ciclistas,
patinadores, caminadores; que somos varios a esa hora y aun antes.
Es sorprendente que aunque existe un letrero
de velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, la
mayoría de los automovilistas la exceden largamente hasta
80 kilómetros por hora, si no es más, con lo cual
ponen en peligro su vida misma, la de los peatones que van por la
vereda y por supuesto la de los que usamos la carretera. Algunos
de estos automovilistas irresponsables trabajan en el área,
pues los he visto reiterar muchas veces su falta de sensatez.
A esas horas solamente están los guardias
de seguridad de a pie y no hay ningún radiopatrulla. Y creo
que esto no es solamente en la madrugada, sino a cualquier hora
del día. Pues la foto que publicaron hace algunos meses fue
tomada al mediodía o temprano en la tarde, durante un fin
de semana que es cuando más público hay.
Se ha hecho mucho en este lugar en cuanto a
renovación, remodelación y seguridad para promoverlo
como sitio turístico y familiar, pero el exceso de velocidad,
¿cuándo y quién lo controla?
Actualmente la mayoría de los usuarios
somos panameños, pero nadie parece ocuparse de nuestra seguridad
vial o es que piensan hacerlo para cuando lleguen los turistas extranjeros?,
¿cuáles son las instituciones responsables de esta
área?, ¿la ARI o la Dirección de Tránsito
o la alcaldía de Panamá?
Amalia Herrera Cubilla
Buseros de La Chorrera prestan mal servicio
9 de octubre del 2002
Los usuarios de los buses expresos de lujo
de B/.1.00, de La Chorrera estamos cansados del mal servicio que
nos brindan, todos los días nos hacen formar largas filas
bajo el sol y la lluvia, esperando a que lleguen los buses. Cada
vez que hay un tranquecito quedamos sin buses. Es increíble
que según ellos tienen los buses disponibles para brindar
el servicio, pero la realidad es otra. El miércoles 9 de
octubre nos hicieron esperar porque tenían los buses dañados.
Entonces ¿cuántos buses tienen? Estamos pagando un
balboa.
Almary Michelle
Precisiones sobre reportaje del colegio
Carmen Conte L.
10 de octubre del 2002
Con relación al reportaje sobre el colegio
Carmen Conte Lombardo creo que es justo hacer la siguiente observación.
En la época en que las edificaciones
fueron construidas y el colegio establecido, eran diputados de la
provincia de Coclé Jorge Isaac Conte, Edgardo Carles, Carlos
Young Adames y Carlos A. Arias. Los diputados mencionados promovieron
programas de obras públicas como los mataderos de Aguadulce
y Penonomé, la escuela Federico Zúñiga, el
Palacio Municipal, la ampliación del mercado público
de Penonomé y la ampliación del ministerio de Agricultura.
Es justo destacar que la creación del instituto Carmen Conte
Lombardo se debió, principalmente, al esfuerzo del diputado
Jorge I. Conte.
Esther Osorio
En torno al artículo ¿Quién pidió que
sacaran a los gringos?
12 de octubre del 2002
Leyendo al comerciante que escribiera bajo
el título ¿Quién pidió que sacaran
a los gringos? dudando del espíritu de independencia
y de la capacidad de los panameños por autodeterminarnos,
recordé la puntería del general Torrijos, cuando señalaba
que algunos panameños pensaban con la máquina registradora.
Leyendo a este comerciante, se comprueba que
aquí en Panamá sí hay libertad de expresión;
porque en otra nación, con verdadero sentimiento de nación,
lo mínimo que se podría esperar ante este hecho sería
un juicio sumario, muy sumario, del que tendría que darse
como sentencia la revocatoria de la nacionalidad y el ostracismo
inmediato. Y para facilitarle sus fantasías, se le expulsaría
al país de los hombres de sus sueños.
Leyendo a este comerciante, le diría
que quienes iniciaron la construcción del Canal, por el año
1880 fueron los franceses, llórelos también, señor
comerciante.
Francisco J. Castañeda
S. (Periodista).
Señor Fábrega:
Usted recibió en marzo de 1999 el cheque
72177 por Insp. Mantenimiento HP A1A por mil 50 balboas,
(otras tres personas: Sabino González [mil 500 balboas],
Luis Franceshi [89 balboas] y Carlos Caicedo [89 balboas] también
recibieron pagos por la misma tarea en el mismo mes), según
consta en un registro contable de Aeronáutica Civil.
Sin embargo, en el talonario 72177 se detalla
un pago para la inspección de mantenimiento del HP-1A
Savannah del 10 al 12 de marzo de 1999. Viático #15471 son:
mil cincuenta balboas con 00/100.
Debe notarse que en un documento oficial se
habla de la nave HP-A1A y en el otro se habla del HP-1A para referirse,
aparentemente, al mismo pago. Usted mismo aclara que la matrícula
HP-1A aunque se parece es algo distinto y diferente al HP-A1A.
La confusión, que usted atribuye a los periodistas, la tienen
los funcionarios de Aeronáutica Civil que tramitan estas
gestiones.
Según fuentes enteradas de estos menesteres,
usted debió recibir en Panamá un informe del taller
de la Gulfstream sobre las discrepancias encontradas en la aeronave,
las correcciones inmediatas y sus costos.
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