Panamá, 11 de octubre de 2002
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
La Ciudad
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Defensor del lector
Revista
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

.Para opiniones y comentarios haga clic aquí.


La Copa Intercontinental

HARMODIO ARROCHA JR.
harrocha@prensa.com

Terminó la Serie de las Américas, en la que imperó un soberano desorden, y es el momento de evaluar. Es hora de revisar el funcionamiento que tuvo el equipo y pensar en el paso inmediato, que es la Copa Intercontinental, un evento que va a tener, a no dudarlo, un nivel mucho más fuerte que el que hubo en México.

La necesidad de reforzar la selección con otros peloteros de más cartel que los que hay y están disponibles, se traduce en una realidad a la que no hay que poner reparo para llegar a la Habana, Cuba, con el mejor equipo posible, pues allá vamos a tener que fajarnos duro para no hacer el ridículo y demostrar que lo que hicimos en el Mundial de China, Taipei, no fue una casualidad.

Con un equipo disminuido en su potencial, ocupamos un cuarto lugar, pero creo que se pudo hacer algo más y no bajar la guardia en el último trayecto, donde el rendimiento fue de más a menos.

Al margen del buen trabajo que desempeñó el “pitcheo”, se observaron algunas fallas que hay que en el campo, especialmente en el bateo y en ciertas áreas que necesitan ser reforzadas para llevar a Cuba una selección de alto nivel.

El equipo tuvo un bajón en las postrimerías producto de la falta de un fogueo verdadero que le permitiera calibrarse.

No debemos descuidarnos en la continuación sistemática de los entrenamientos, que deben llevarnos a un mejor rendimiento en la isla caribeña.
La presencia de bates de peso como los de Audes De León y Joel Vega no bastó para que la selección infundiera respeto por su poder, por lo que bien pudiera considerarse la posibilidad de llamar al valioso pelotero Roberto Kelly.

Hay que pensar en un receptor que pueda llenar el hueco dejado por el máscara profesional Julio Mosquera –quien no podrá hacer el viaje a Cuba– y un campo corto que aporte en la defensa y con su bate.

Deago, Cortez, Hernández y Vigri Vega demostraron solvencia en la lomita, pero no perdamos de vista que vamos para una competencia que bien puede compararse con un mundial.

En esa línea hay brazos experimentados que serían una buena inyección para el equipo. Ese es el caso de Lenín Picota, Miguel Gómez, Bienvenido Cedeño y Manuel Barrios.

El tiempo es oro y no hay que perderlo, lo mismo que las condiciones.




¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ La Ciudad¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios¦ UH Deportes¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá