Y entonces... eran dos
Lenny Robinson y Marshall Keys se presentarán esta noche en el teatro Anita Villalaz
Marta Ferrer
mferrer@prensa.com
Lenny Robinson y Marshall Keys son embajadores, pero su trabajo no es ser diplomáticos, sino hacer música. Robinson y Keys llegaron el lunes a Panamá y esta noche se presentarán en el Teatro Anita Villalaz como parte del programa Jazz Ambassadors de la Embajada de Estados Unidos.
La labor de representar el jazz estadounidense —particularmente el blues— siempre será un reto para ellos, dice Robinson. Pero ahora más que nunca. Cuando iniciaron la gira, Robinson y Keys, junto con el organista Harry Appelman, formaban un trío. Ahora, forzosamente, se han convertido en un dúo. Resulta ser que Appelman sufrió un accidente mientras tocaban en Pucón, Chile, el miércoles pasado. “Prefiero no entrar en detalles sobre el accidente”, dice Robinson. “La cosa es que esa noche teníamos programado un concierto, y como Pucón es un pueblo tan pequeño, no había músicos que pudieran remplazar a Harry. Tuvimos que tocar los dos solos... Cambiar nuestro método. Pero, por suerte, salió todo perfecto”.
Ayer por la mañana, en el lobby del Hotel Marriot, Robinson y Keys se acababan de enterar que el bajista panameño Eusebio Dinza tocaría con ellos durante sus presentaciones en Panamá. Ambos estaban sorprendidos, pero muy dispuestos.
Entonces, ¿cómo será el concierto de esta noche?
“Bueno, si estuviéramos los tres de siempre tampoco sabríamos como sería el concierto”, dice Keys sonriente. “Aunque sí seguimos ciertos parámetros, pero como dependemos tanto de la improvisación, nunca sabemos realmente lo que va a pasar”.
El repertorio podría incluir temas de grandes compositores como Duke Ellington, John Coltrane, Charlie Parker y Miles Davis.
Según Teresa Mans, asistente de información de la embajada, esperan que el evento —que es gratis— se llene por completo, ya que ese ha sido el caso en años anteriores.
Tocar en Panamá, tocar en Europa y tocar en Estados Unidos es, en el fondo, la misma experiencia para ellos, según Robinson.
“En el caso de Panamá, es verdad que no hablamos español, pero la música es un lenguaje universal. Si estamos haciendo bien nuestro trabajo, el público debe disfrutar de lo que está escuchando y sentirse parte de nuestra música”, agrega.
Robinson, Keys y Appelman se encontraron por medio del Kennedy Center for the Performing Arts en Washington D.C. El Kennedy Center organiza el programa de Embajadores del Jazz junto con las diferentes embajadas estadounidenses.
“Me pidieron que formara un grupo y me pareció que musicalmente y personalmente, nosotros tres hacíamos mucho sentido juntos”, dice Robinson.
“Cuando estás tocando jazz, la música puede llevarte en cualquier dirección, y no puedes dejarte limitar por nadie”, explica el baterista.
Como músicos, los tres han tenido experiencias similares, explica Robinson. Y comparten la misma mentalidad abierta en cuanto a la experimentación y la improvisación.
“Cuando estás en medio de un solo y cuando no estás en un solo, la experiencia de tocar debe ser igual de interesante. Y así es con Lenny y con Harry. Es divertido para mí escucharlos”, agrega Keys.
Lástima que aquí no estarán los tres.
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