Pensando
en voz baja
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
El lunes, junto a dos
colegas, le hice una entrevista al director general del INDE,
Roberto Arango, en su despacho, minutos después de que
este recibiera la visita del vicepresidente de la CONCACAF Rafael
Salguero. El tema era relacionado sobre los famosos estatutos
que había aprobado la Comisión Normalizadora.
Noté un tanto intranquilo al jefe de la institución
rectora del deporte después de la entrevista. Nos repitió
detrás de micrófonos que nadie lo iba a presionar
ni mucho menos a apresurar en la toma de decisiones, porque
no quería improvisar. Me dio la impresión como
si el director del INDE estuviera a la defensiva. Es más,
dijo de un modo tajante después de consultar con su asesor
de turno, ante una pregunta del colega Claudio Pino, de La Estrella
de Panamá, que si hasta el mes de diciembre, fecha tope
para las elecciones de federaciones, no se había terminado
de consultar los estatutos, entonces los comicios del fútbol
se harían con los estatutos vigentes.
Lo primero que se me viene a la cabeza
después de haber hablado con el señor Arango,
es que el INDE no va a terminar de dar su veredicto hasta después
del mes de diciembre. Tal vez lo dé el próximo
año, pero esa es la corazonada que tengo, aunque Ariel
Alvarado quiera sentirse más optimista.
Al director del INDE le tocó la
papa caliente del fútbol y pienso, por lo
que noté en su semblante, que a lo mejor esto se va para
el próximo año, porque Roberto Arango no tiene
un tiempo límite para el juicio final.
O para ser más optimista, como dice
Ariel Alvarado, si se da el veredicto antes del mes de diciembre,
no sería a favor de la Comisión Normalizadora,
por lo que para las elecciones de federación se tendría
que volver a depender de los provinciales.
Así es como percibo el panorama
inmediato con respecto a los estatutos: viendo a un director
del INDE lavándose las manos como Poncio Pilatos, porque
pienso que no querrá quedar en la historia como un alcahuete,
según un gran sector que se opone a la modificación
de los estatutos.
La presión que tendrá de
aquí en adelante Roberto Arango va a ser grande, pese
a que haya dicho que está lejos de sentirse presionado
por algún sector del gobierno, de la Comisión
Normalizadora o de la FIFA. Esto va más allá.
No pensemos que Roberto Arango tiene el
futuro del fútbol en las manos, en lo absoluto, él
sólo es una persona transitoria, un gran conocedor de
la hípica que proviene de una familia con estirpe política,
que va a estar por un tiempo corto en la dirección del
INDE, pero que lamentablemente para el fútbol, va a tener
un papel determinante en lo que se decida al final.
Me gustaría, en todo caso, aunque
se diga que está al margen de la ley, que se considerara
el caso de la ANAPROF a la hora en que se aproxima un proceso
electoral. Aquí todos hemos pregonado hasta la saciedad
que no es posible que unos cuantos provinciales, que por lo
regular siempre aparecen en cada proceso electoral, decidan
en la toma de decisiones finales. En ese sentido, estoy de acuerdo
en que a los clubes o equipos de la ANAPROF se les haya tomado
en cuenta con los votos. Ya era hora.
Pienso que tiene que haber una forma de
ajustar estos cambios de estatutos en la resolución que
rige el deporte porque el fútbol tiene una filosofía
totalmente opuesta a ella, que se quedó corta con el
desarrollo del deporte de las masas.
Como hombre de fútbol, lo que menos
quiero es que se vuelva al pasado, es verdad que en este espacio
algunas veces hemos sido críticos con la ANAPROF como
organización, pero al César lo que es del César.
Está claro que todo esto no va a
cambiar nuestra realidad del fútbol, pero es un hecho
que como en cualquier rama de la vida, todos los países
tienen que ir cónsonos con los avances que se da en el
mundo en todo tipo de aspectos y el fútbol no puede quedarse
rezagado en la parte legal.
Roberto Arango tiene la última palabra,
ya sea para bien o para mal.