Panamá, 1 de octubre de 2002
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
La Ciudad
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
Defensor del lector
Revista
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Mundial 2002
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Terapia estrogénica

Las terapias estrogénicas de reemplazo para aliviar los síntomas de la menopausia se han utilizado durante cinco décadas

Karla Jiménez Comrie
kjimenez@prensa.com

Según estadísticas internacionales, cada año unas 25 millones de mujeres sacan ventaja de los tratamientos de sustitución hormonal.

Los síntomas menopáusicos son tan recios que representan todo un cambio de vida para la mujer madura. Para contrarrestar los síntomas y padecimientos que acompañan la menopausia, han surgido técnicas, como la sustitución hormonal, que hasta el momento ha trabajado de forma eficaz en el organismo.

La reducción de los calores intensos y la mejoría de la calidad del sueño son algunos de los beneficios que reportan mujeres que se han sometido a terapias estrogénicas y de sustitución hormonal.

Las terapias de sustitución o reemplazo hormonal entraron en la vida de la mujer hace ya muchos años, con el fin de restaurar la presencia del estrógeno (hormona natural que controla el período menstrual en la mujer) en el organismo. Al hacerlo, se pueden aliviar síntomas incómodos como sudoraciones nocturnas, problemas urinarios, atrofia vaginal, ansiedad o cambios constantes en el estado de ánimo que comúnmente se encuentran asociados con la menopausia.

En esta etapa, los ovarios, que son los encargados de producir estrógeno y progesterona, dejan de producir estas hormonas causando así los síntomas arriba descritos.

“De allí nacen las terapias de reemplazo destinadas a evitar todos los cambios involutivos que se llevarán en el cuerpo de la mujer”, explicó el doctor gineco-obstetra Eduardo Motta.

En términos generales, los estrógenos tienen funciones importantes a nivel orgánico. Según señaló el médico mexicano —fundador de la Clínica de Climaterio del Hospital General de México— una de ellas es que actúa como agente protector contra la osteoporosis, entre otros beneficios, como el mejoramiento de los niveles de colesterol HDL (conocido popularmente como colesterol bueno), que protege el organismo contra la arteriosclerosis, accidentes vasculares cerebrales y enfermedades cardíacas.

Implicaciones

Los cambios físicos que sufre la mujer durante la menopausia son relevantes. No solo implican ciertas incomodidades durante las relaciones sexuales porque se produce resequedad vaginal (que también puede venir acompañada de ardor, comezón, flujo y sangrado vaginal), sino que se pueden dar otros padecimientos como incontinencia urinaria debido a la pérdida de la sensibilidad en la vejiga. “Un alto porcentaje de mujeres que entran a los quirófanos por incontinencia urinaria, podrían mejorar si se someten a terapias estrogénicas de reemplazo sin necesidad de la intervención quirúrgica”, añadió Motta.

Ciertamente es muy variable la edad recomendada para iniciarse con este tipo de tratamiento. Por ello, se puede tomar como etapa inicial aquella en la que empiezan a manifestarse alteraciones menstruales seguidas de trastornos emocionales como irritabilidad, episodios de llanto o cansancio como una buen momento para iniciarse en la terapia.

“Es variable la edad porque hay mujeres que presentan estos síntomas entre los 38 y los 40 años, mientras que otras lo hacen entre los 45 y 47 años”, dijo Motta. “Es necesario individualizar el tratamiento de modo que vaya de acuerdo con las manifestaciones propias del organismo durante el climaterio”, agregó.

Un ejemplo es el caso de María, quien luego de pasar por una histerectomía en el año de 1996 tuvo que someterse al tratamiento estrogénico. “Desde entonces y por cada seis semanas debo inyectarme la fórmula, hasta el momento por tiempo indefinido”, dijo.

“La verdad es que a mí me va bien, pero por supuesto tomo las precauciones de revisarme periódicamente con el ginecólogo”, comentó. María, quien siempre se mantiene instruida en estos procesos, afirmó que con este tratamiento ha llevado una vida muy activa.

“De pasarme uno o dos días en ponerme la inyección, comienzo a sentir ciertos síntomas como cansancio o las calores típicas de la menopausia”, añadió.

“La idea es llevar una calidad de vida buena”, dijo. “Como llevo un tren de vida bastante activo, la terapia estrogénica de reemplazo me ha ayudado a mantenerme perfectamente”.

¿Cómo funciona?

“Si analizáramos los beneficios que brinda la terapia de reemplazo hormonal, se podría recomendar su ingestión para toda la vida”, comentó Motta, quien también es miembro de la International Menopause Society.

Pese a los diversos estudios que se han realizado y que asocian los métodos de sustitución estrogénica con posibles riesgos de padecer cáncer de mama y ataques cardíacos, Motta mantiene su fidelidad al tratamiento de reemplazo hormonal

Para efectuar el tratamiento, ya sea por vía oral, que es la más conocida, o por parches transdérmicos, cremas y geles tópicos, inyecciones, dispositivos vaginales y próximamente por vía nasal, se evalúa cuáles son los aspectos que desea mejorar la paciente. “Si solamente se trata de aliviar los síntomas comunes de corto plazo, por lo general se administra una terapia de cinco años”, comentó.

Para tratar la osteoporosis el tratamiento se incrementa a diez años. “Y si lo que se intenta es mejorar el aspecto cardiovascular como, por ejemplo, disminuir el factor de riesgo con respecto al colesterol, entonces prácticamente se toma de por vida”, añadió Motta.

Paralelamente, explicó el médico, los estrógenos también tienen una acción a nivel cerebral que favorece la interconexión con las neuronas, ayudando así a retrasar la pérdida de la memoria, muy común en los ancianos.

“Es importante sopesar los beneficios que ofrece este tipo de método con los supuestos riesgos que tanto se le adjudican”, aclaró. Aunque para el médico mexicano los beneficios de esta terapia superan los riesgos —de los que se han hecho eco los medios de comunicación internacionales a partir de los estudios dirigidos por los institutos nacionales de salud de Estados Unidos y cuyos resultados se difundieron en julio-, reconoce que existe una posibilidad muy mínima que bien podría influir.

“Hay que tomar en cuenta que el cáncer es multifactorial y que no solo depende de una disposición”, dijo. “Algunos estudios demuestran que tiene más riesgo de tener cáncer mamario una mujer que tiene su primer hijo después de los 30 años, que una que se someta a terapia de reemplazo hormonal”, añadió.

Como ocurre con todo medicamento, las terapias estrogénicas tienen contraindicaciones si se sufre de hemorragias anormales. En términos generales, toda tumoración que se pueda encontrar en el organismo también es una razón para no administrar la terapia en las pacientes. Motta añadió que a aquellas mujeres que hayan sido víctimas de problemas vasculares, como lo puede ser una tromboflebitis (inflamación de una vena y formación de un coágulo de sangre dentro de ella) o embolias pulmonares en menos de cinco años, también las descarta como candidatas al tratamiento.

¿Con o sin riesgos?

Está comprobado que la deficiencia de estrógeno en las mujeres menopáusicas podría ser causa de padecimientos como osteoporosis y enfermedades cardiovasculares.

Ciertamente, la mayoría de las mujeres creemos que la menopausia y el climaterio solo están relacionados con síntomas comunes como el sofoco, la sudoración o la resequedad vaginal. No obstante, algunas estadísticas revelan que hay una gran posibilidad de que el 50% de las mujeres desarrollemos algún tipo de osteoporosis a los 80 años de edad, y ni hablar de las enfermedades cardiovasculares que hasta el momento son consideradas como la causa más común de muerte en las mujeres mayores de 50 de años.

Ante tal desventaja, los tratamientos de sustitución hormonal entraron al mercado como un método para el alivio y la prevención de estas manifestaciones.

Hasta el momento, a esta terapia se le había considerado como “la mejor manera para paliar todos los síntomas asociados con la deficiencia de estrógenos a corto plazo, además de reducir los riesgos de salud a largo plazo”, según informes de la Campaña de Información sobre la Deficiencia de Estrógenos (CIDE) que se lleva a cabo en países centroamericanos. Pese a esta ventaja, también han surgido argumentos que de alguna forma relacionan esta metodología con el riesgo de sufrir cáncer de mama y ataques cardíacos.

¿Qué sucede?

Después de décadas de haber animado a mujeres a someterse a la terapia de reemplazo hormonal, los medios de comunicación divulgaron una noticia que cayó como una bomba en la comunidad médica y que puso a temblar a las mujeres que llevan algunos años bajo tratamiento.

La información, que fue difundida por el gremio estadounidense Women's Health Iniciative (WHI) en el mes de julio, está basada en un estudio realizado durante 15 años por esta entidad, y que consistió en medir los efectos de los estrógenos y la progestina —elementos activos en los métodos de sustitución hormonal— en la mujer.

Según detalles publicados en su sitio en internet (www.nhlbi.nih.gov/whi/index.html) la WHI señala que los tratamientos de sustitución hormonal, antes bendecidos por su virtud de prevenir enfermedades cardiovasculares, en realidad aumentan los riesgos de ataques, infartos y coágulos sanguíneos.

En ese contexto, la entidad aclara que aquellas mujeres que están bajo terapia de reemplazo hormonal no deberían alarmarse puesto que las cifras hasta ahora publicadas representan estadísticas demográficas. El riesgo individual para cada paciente sería de aproximadamente menos del 1% por cada año al que se haya sometido a tratamientos de estrógeno con progestina.

Ante tal caso, algunas compañías farmaceúticas líderes en productos para la salud femenina, aseguran que la decisión de administrar cualquier medicamento debe tomarse considerando si sus beneficios son superiores a sus posibilidades de causar efectos negativos sobre la salud. Esto coincide de alguna manera con recomendaciones proporcionadas por WHI, que afirman que la mejor forma para seguir tratando con este método es consultar cuáles serían los riesgos individuales que cada mujer podría desarrollar.

Además en revista

Terapia estrogénica
Los anarquistas del amor
La modelo Kate Moss tuvo una niña
Shakira y Enrique Iglesias son candidatos en los MTV Europa
Reeve pide investigar sobre células madre
Ocho películas optan al ”Sol de Oro” de Biarritz
Reconstruyen el rostro de Tutankamón
Exito para ‘Sweet Home Alabama’
El Flatiron Building cumple 100 años
Condenan a novio de Paulina Rubio
Un día como hoy
Concierto contra la guerra
Chili Peppers fue un éxito en México
Nirvana estrena tema
Roban pinturas de Peter Paul Rubens
Mejorarán la seguridad para artistas

 






¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ La Ciudad¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios ¦ UH Deportes ¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦
Derechos reservados, Corporación La Prensa.internet@prensa.com

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá