Pisando
talones
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
El despunte del Plaza Amador en la última
parte del torneo clausura Bell South le ha dado una tónica
especial a los tramos finales de la ronda regular. Los placinos
le pisan los talones al Tauro y ahora habrá que esperar
si mantienen la cuerda para los dos últimos partidos
que restan del calendario.
Hasta hace cuatro jornadas, Tauro mantenía
una ventaja considerable de nueve puntos sobre el Plaza y ahora
apenas lo separan dos. De allí que la expectativa sea
grande por ver si los placinos consiguen darle caza a los de
Pedregal, teniendo en cuenta que a los dos le quedan un partido
con el colero Veragüense y otro con el Sporting Coclé
(Tauro) y San Francisco (Plaza).
Me llama la atención ese despunte
del Plaza. Solo hizo irse el técnico uruguayo Américo
Bravo, que lo dejó en una cuarta posición y haber
llegado el argentino Sergio Giovagnolli, para que el equipo
se soltara.
Me decía el profesor Carlos Ovando
un corrector de nuestro medio y simpatizante del Plaza
que el técnico argentino entró con mucha suerte
al equipo placino, prácticamente ni los entrenó
en el primer partido y le ganó categóricamente
a El Chorrillo. Después vino la paliza que le dieron
al Tauro y su última victoria frente al Sporting Coclé.
Tres victorias con la misma gente, sin
jugadores del otro mundo. Digo, no se le puede negar los méritos
a Giovagnolli, pero tampoco se puede dejar por un lado lo que
hicieron los jugadores.
Fijémonos, que sin contar con el
plantel de estrellas que tiene el Tauro, este Plaza
los supera en garra, que fue lo que le faltó al equipo
en los últimos torneos, hoy día, pese tener varios
argentinos en su nómina, nadie se siente figura. Así
lo percibo.
Todo lo contrario de lo que pasa en el
Tauro. Dos días después de la goleada que le propinó
el Plaza al Tauro, un jugador de jerarquía del equipo
pedregaleño me lo comentó: lo que pasa es
que hay varios jugadores en el equipo que se sienten estrellas,
y de paso reconoció que la derrota era buena para que
los jugadores escarmienten.
Las estrellas tienen que brillar con luz
propia en la cancha, sobre todo cuando lideran con gran ventaja
un torneo. Y más tratándose de un equipo como
el Tauro. Plaza Amador, en ese sentido, ha dado una lección,
incluyendo los jugadores argentinos que forman parte del plantel.
No solo el nombre juega.
El caso del placino Alejandro Dawson es
una muestra. Ha sido lo mejor del torneo en sus últimas
jornadas: sus cinco goles en los tres partidos, contando los
tres que le marcó al Tauro, dicen mucho de este delantero
panameño que ha marcado la diferencia en el equipo de
Giovagnolli. Un par de sus goles fueron de antología,
sobre todo uno que le marcó a El Chorrillo y otro al
Tauro.
Con sus pro y sus contras, el hecho de
que Tauro y Plaza lideren el torneo le hace honor al calificativo
de colosos como se les conoce en el fútbol
panameño, pero que en los últimos años
vienen siendo superados por el Arabe Unido de Colón.
Veremos cómo termina la película.