Una noche de éxtasis daña el cerebro
WASHINGTON (DPA y archivo La Prensa)— Quien toma tres o más dosis de la droga de diseño “éxtasis”, cosa usual en una noche de discoteca, sufrirá como adulto joven o algunos años más tarde de parkinsonismo, síntoma temprano del mal de Parkinson, adviertieron ayer científicos estadounidenses.
Esto implica temblores musculares y limitación en la expresión facial, dice un informe publicado por la revista especializada norteamericana Science en su edición fechada el viernes.
Estudios anteriores habían ya indicado que el “éxtasis” puede atacar y dañar permanentemente los centros cerebrales responsables del control emocional y la capacidad de percepción, controlados por la hormona serotonina.
Ahora, en experimentos con animales, el equipo dirigido por George Ricaurte, de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore (Maryland), examinó los efectos del Extasis en las neuronas controladas por la hormona dopamina.
Los investigadores administraron a dos especies de monos una dosis de la droga correspondiente a su peso corporal, tal como en las noches de discoteca, en dos o tres tomas con tres horas de diferencia. Al final, examinaron una región cerebral llamada Striatum, en la cual terminan muchas de las células controladas por la dopamina, y hallaron que entre el 60% y el 80% de las neuronas habían sido destruidas.
Es un hecho ya conocido que la pérdida del control del movimiento y otros síntomas del parkinsonismo comienzan en entre el 80% y 90% de las neuronas dependientes de la dopamina, señala el informe.
Puesto que la producción de dopamina decrece en el transcurso de la vida, la pérdida de esas células en sólo una noche de “éxtasis” puede ser suficiente como para ocasionar más tarde síntomas del mal de Parkinson, dicen en Science los científicos.
“Hasta ahora, el ‘éxtasis’ ha sido considerado entre los jóvenes como una droga ‘segura’, puesto que no provoca daños visibles inmediatos”, se lamenta Ricaurte.
“Sin embargo, quien ingiere ‘éxtasis’ o MDMA, debe ser consciente de que la droga puede destruir células cerebrales y que el efecto destructor de neuronas puede ser desatado con una dosis considerada ‘normal’ en una noche de fiesta”, advierte.
Si bien los experimentos con monos no son prueba concluyente de que la droga puede provocar los mismos daños cerebrales graves en gente joven, son no obstante causa de “grave inquietud”, señala el estudio.
Dicen que no hace daño...
En Panamá, el “éxtasis” se vende como una droga que no hace daño. Además, se mercadea bien, porque la misma pastilla es atractiva al consumidor. En algunos casos son de distintos colores; en otros, vienen impresas con llamativos dibujos, como son el signo de dinero, una paloma, logos de distintas marcas comerciales, los Picapiedras y hasta el simpático Pato Donald.
El peligro con el “éxtasis” es que su síntesis es fácil y económica, ya que puede fabricarse clandestinamente. Además, su tráfico y transporte no es oneroso, resultando en una mayor diseminación.
En Panamá, en el año 2000 se dieron varios casos de tráfico de esta droga. En uno se vinculó a tres personas con introducir al país 25 mil pastillas de esta droga. Al momento de la captura, al panameño le encontraron mil 144 pastillas “éxtasis” dentro de su vehículo. En otro caso, donde había siete personas involucradas, se decomisaron 17 mil pastillas de éxtasis.
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