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Notas
Herasto Reyes
hreyes@prensa.com
Las citas de la noticia contenidas en
la réplica del abogado Guillermo Cochez fueron investigadas
y se verificó que las mismas fueron tomadas de expedientes
del caso. Esto comprueba que la nota publicada el 11 de septiembre
del 2002 se ajusta a las fuentes documentales del caso.
La preocupación de los asegurados por lo que haga o
no haga la Caja de Seguro Social es justa. El suministro de medicamentos
no debe afectar los derechos de quienes pagan su seguro.
Las anécdotas del canciller José Miguel Alemán
en Nueva York, contadas en un programa radial, tras su regreso,
son justamente reconocidas en la carta de Valeria Newman.
Sobre el asesinato de gatos en la vía Brasil ¿qué
hay que decir? El hecho debe ser examinado por la Sociedad Protectora
de Animales. No hay razón alguna para justificar estos hechos
y estas actitudes, tal como lo manifiestan Lee y Rodríguez.
El tratamiento policial del asunto de una fiesta en Altos
del Hipódromo, una barriada de San Pedro, fue exagerado por
parte de la Policía. Ciertamente se instaló una tolda
frente a un pequeño comercio y no se guardaron las disposiciones
sobre ruido y sobre el consumo de licor en la vía pública.
El lector hace su crítica a la forma represiva de actuar
de la Policía, en base a lo difundido por la televisión.
Cochez replica
11 de septiembre del 2002
En el día de hoy, nuevamente y lleno
de aseveraciones falsas, el periodista Rolando Rodríguez
vuelve a referirse a mi persona, con la cual ya son cinco las ocasiones
en que me menciona en asuntos alejados de la verdad, como en esta
ocasión, al afirmar que, refiriéndose a mí
y mi socio Víctor Martínez, sufrimos el embargo
parcial de nuestras cuentas bancarias, tras ser depositados 100
mil dólares de fondos de la Fundación Democrática
Palma Real. El periodista de marras sabe perfectamente
que nunca tuve ninguna relación con tal fundación.
Señala también que instruí al Banco Continental
para que el dinero de la fundación fuera transferido
a una cuenta de la sociedad de mi propiedad. Hechos, como el anterior,
totalmente falso, ya que los abogados que atendieron a la mencionada
fundación no guardan ninguna relación conmigo, y eso
lo sabe perfectamente el señor Rodríguez.
En la investigación que se ha hecho
sobre la investigación solicitada por Nicaragua, la cual
ha contado con toda mi cooperación, los fondos están
en el banco porque simplemente los devolví, aunque hubiera
podido cambiarlos en cualquier banco, y ahora sería el Banco
Continental, quien por la negligencia e irresponsabilidad con que
actuó en este caso, sería el responsable de los mismos
frente a la Fiscalía de Drogas. Recordemos el adagio de que
aquel que paga mal, paga dos veces.
No es necesario recordarles a ustedes que precisamente
el lunes 9 de septiembre pasado, el Juzgado Décimo del Circuito
Penal pospuso nuevamente la audiencia en el caso que se le sigue
a Rodríguez y a otros por los delitos de calumnia e injuria
en contra de José Antonio Sossa. Sería interesante,
si tanto deseo tiene Rodríguez de publicar cosas en contra
de mi persona, que finalmente se atreva a decir quién le
entregó el cheque falsificado en donde se acusaba al procurador
Sossa de haber recibido una contribución política
de un narcotraficante y que La Prensa publicó en su primera
página del 7 de julio de 1996, hecho que se comprobó
como totalmente falso.
Debido a la insistencia con que el diario La
Prensa se refiere a mi persona en este caso, debo estimar que la
dirección del mismo comparte la campaña de descrédito
que el mencionado periodista adelanta contra mi persona
y mi integridad y reputación profesional. Esperamos que como
medida que sirva para mitigar en parte el daño que se me
continúa haciendo, procedan a aclarar esta noticia y a publicar,
con el derecho a réplica que me asiste, el contenido de la
presente carta.
Guillermo A. Cochez
Un show policial desagradable
15 de septiembre del 2002
El día sábado 14 de septiembre
del año en curso, a través de un noticiero de televisión,
se pudo apreciar un espectáculo desagradable de la policía,
cuando allanaba una casa en Altos del Hipódromo. en ella
se celebraba una fiesta, que, aparentemente, no contaba con el permiso
municipal para su realización y se bebía licor en
las aceras, algo que no se puede apoyar; sin embargo, tampoco se
puede aplaudir el papel que jugó la policía de llevarse
a los fiesteros (moradores) como si fueran animales
y no respetó los derechos de estas personas a quienes no
conocemos.
Es cierto, se deben cumplir las leyes y acuerdos,
pero tampoco es justo que la Policía, con tanto aumento de
la delincuencia, debido a la falta de empleos y que se debe combatir,
no haga estos tipos de operativos en las llamadas zonas rojas
que también realizan sus fiestas, tomando licor sin permiso.
Es conocido por la ciudadanía que en muchas de estas zonas
no solo se consume licor pero no se observa la presencia de la Policía
por esas áreas, tratando de llevarse a quienes interrumpen
las aceras.
Nos parece más recomendable que hagan
el llamado de atención a quienes violen estas reglas y los
envíen a sus casas. Los policías deben ser más
preventivos que represivos, ya que dejan una imagen desagradable
dentro de la comunidad al convertir su actuación en un espectáculo
como el que se vio en ese noticiero.
Nos pareció injusta la forma cómo
se llevaron a esas personas, como si hubieran delinquido, como si
hubieran cometido el peor delito, porque el no haber pagado un permiso
municipal no justifica tal acción. Estas medidas no se observan
en áreas que se consideran de gran peligro.
La Policía Nacional es una institución
que merece el respeto de todos los ciudadanos, pero no deben prestarse
para hacer un show de esta clase. Sean más correctivos
que represivos.
Alvaro Lasso Lokee
Manejo informativo de la compra de medicamentos
10 de septiembre del 2002
Ante la gran inquietud que ha dejado en el
ambiente el resultado de la reciente investigación realizada
por Transparencia Internacional (TI), capítulo de Panamá,
respecto a las compras directas de medicamentos por las Policlínicas
de la Caja de Seguro Social (CSS), por un lado, y por el otro, las
acusaciones realizadas por el actual director de la Caja, Juan Jované,
respecto a una campaña del diario La Prensa en respaldo a
una eventual privatización de dicha institución de
salud, y en contra de su gestión al frente de la misma, nos
parece que han quedado cosas por aclarar de parte y parte.
En primer lugar, un poco exagerada la posición
de Jované, respecto a la línea editorial de La Prensa,
que cumple con llevar a luz pública los resultados de sus
indagaciones periodísticas. Sin embargo, corresponde a dicho
diario, a través de sus investigaciones, completar la información
referente al tema de la compra de medicamentos, con datos y cifras
actualizadas, de manera que se pueda comprobar por la ciudadanía
si en efecto se han hecho los correctivos necesarios en esta administración,
tal como señala su director.
Lo anterior aclararía las dudas que
subsisten en la ciudadanía y reforzaría la imagen
de seriedad y objetividad del diario.
En segundo lugar, si la información
recopilada y analizada por TI y publicada por La Prensa es errónea
o desactualizada, como ha sido señalado, bien cabría
una aclaración por parte de dicho organismo, toda vez que
ha causado gran malestar entre la gran masa de asegurados que vemos
con suma preocupación el presente y futuro de la seguridad
social en este país.
Carlos Stanziola
El cristal del canciller
13 de septiembre del 2002
El canciller de la República, José
Miguel Alemán, aparentemente, quedó muy contento de
su visita a Nueva York para asistir a la Asamblea General de las
Naciones Unidas. En un muy escuchado programa matutino de radio
lo manifestó abiertamente y dio detalles de anécdotas
relacionadas con la atención especial de que fue objeto la
misión panameña. Anécdotas que, en otro contexto,
tal vez, podrían haber regocijado a más de alguno.
El jefe del servicio exterior panameño
contó, en su muy sonriente estilo, que en una recepción
a la que asistió la presidenta de la República, Mireya
Moscoso, esta se encontraba conversando con otra mandataria cuando
llegó el presidente de EEUU, George W. Bush, quien fue directamente
a saludar a Mireya Moscoso y le dijo, en español: Mireya
Moscoso, presidenta de Panamá. Luego, en inglés,
agregó: la estuve mirando mientras pronunciaba mi discurso.
A lo que la presidenta Moscoso respondió (según el
canciller): gran discurso, señor presidente.
Continuando Bush: pero estoy decepcionado. ¿Por
qué, señor presidente?, preguntó la presidenta
de Panamá y el presidente de Estados Unidos respondió:
Porque no me guiñó un ojo.
Para algunos, como el canciller Alemán,
es algo así como un honor este suceso; para otros,
el presidente Bush cometió una imperdonable e incalificable
falta de respeto a la república de Panamá en la persona
de su presidenta, Mireya Moscoso. Y, lo peor de todo, es que lo
festejen regocijados.
En fin, parece que no todos miramos a través
de los mismos cristales y no todos tenemos la misma idea sobre lo
que significa representar a un país y hacerlo respetar.
Valeria Neumann G.
Asesinato de gatos
2 de septiembre del 2002
Hace
varios meses en Vía Brasil, edificio No. 42 una mañana
apareció una gatita siamesa con sus dos crías, las
cuales nos partieron el alma y lo único que podíamos
hacer era alimentarlos para ayudarlos. Esto se hizo algo cotidiano.
El día 2 de septiembre nos percatamos
de que los gatos comenzaron a ser masacrados por desalmados ricos
a quienes solo les importa hacer dinero a costa de los panameños
y sin pensar una solución razonable porque ellos parecen
ser los animales. Tomaron la decisión de cazarlos y matarlos
uno a uno y, para rematar, los amontonan en una cajeta dejando que
los animalito se pudran. No sé a ciencia cierta quién
fue el responsable de esta masacre; lo que sí sé es
que en los estacionamientos de la empresa Ricardo Pérez (vía
Brasil) es donde se están realizando estos hechos.
Solicito, como exempleado de este diario que
se publique esta denuncia para que las autoridades y la comunidad
sepan que estos actos desalmados no deben realizarse jamás
Alberto Lee y Yehudi Rodríguez
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