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De la tinaja al congelador
Encontrar un responsable, a no ser
que sea un confeso, es casi imposible, aunque todo mundo sepa y
sospeche.
HERASTO REYES
hreyes@prensa.com
El
abuelo, por allá por los años 50, solía guardar
sus realitos envueltos en un pañuelo que cargaba en el bolsillo
del pantalón. No era mucha plata, más bien era lo
necesario para comprar alguna ropa, sal... Era el fruto de algún
puerco que vendió o de algunos ñames que cosechó.
Un día vendió dos novillos y
fue entonces cuando viajó hasta el pueblo y depositó
ese dinero en un banco.
A él nunca se le hubiera ocurrido guardar
ese dinero en la tinaja. Pensaba que en el banco estaba más
seguro.
Era la sociedad de la honestidad, no había
robos ni violencia, solo alguna que otra peleíta en un baile
por la gracia de alguna muchacha.
Los tiempos han cambiado, ahora se guarda el
dinero en refrigeradoras y congeladores; y no en pequeñas
cantidades, sino por decenas de miles de dólares.
Se abre un proceso de investigación
que, a paso de tortuga, busca encontrar la verdad que todos quieren
tapar. Entre abogados, fiscales y testigos se arman
expedientes que unos dictan y los otros refutan.
A las finales, el borrador del tiempo va quitando
huellas y si alguien paga los platos rotos será el barrendero.
Los demás, los que no han podido explicar por qué
en estos tiempos guardan el dinero en la refrigeradora, salen exentos
de toda culpa. Esa es la justicia en Panamá. Ojalá
volvieran los tiempos del abuelo.
Cartas y comentarios
Mariela Sagel corrige noticia publicada
21 de agosto del 2002
En la nota que sale hoy, 21 de agosto, en la edición de
La Prensa sobre la audiencia que se celebró ayer en el 2º.
Juzgado Penal, me permito aclararle que la denuncia interpuesta
en mi contra por la Lic. Cristina Torres fue en 1999, a raíz
de que se le destituyó por haber firmado el permiso de trabajo
del condenado por el asesinato de Hugo Spadafora. En 1996, fecha
que cita usted dato de cuando ocurrieron los hechos, yo no estaba
en el Ministerio de Gobierno y Justicia como ministra, y la señora
Torres tampoco había sido acusada de ingresar en forma violenta
a la casa de su cuñado, Gilberto González, tal como
lo atestiguó ayer durante la audiencia el mismo señor
González, uno de mis testigos. Ese hecho se efectuó
en 1998, y la vista fiscal fue remitida a mi despacho a mediados
de 1999.
Mariela Sagel
¿Y por qué las pago yo?
26 de agosto del 2002
Desde hace varios días, la empresa Cable
& Wireless está presentando un anuncio televisivo donde
indica que se están haciendo llamadas internacionales de
manera fraudulenta, es decir, violando el sistema de esa empresa.
Terminan el anuncio diciendo que la ciudadanía en general
tendrá que pagar esas llamadas, tarde o temprano.
Mi pregunta es la siguiente: ¿Por qué
tengo yo que pagar parte de esas llamadas que no hice? Aquí
estamos hablando de un sistema que maneja una empresa. Si ese sistema
es violado y utilizado para hacer llamadas internacionales particulares,
entonces es responsabilidad de la empresa crear mecanismos de seguridad
contra esos casos. Es responsabilidad de la empresa investigar a
quién están llamando, desde dónde y cómo
lo hacen. El caso es similar a la seguridad de un banco.
Lo que más me molesta es el descaro
con que esta empresa nos dice públicamente que nos aplicará
la ley del idiota, sin molestarse siquiera en resolver
su problema de seguridad. Con estas declaraciones, podemos entender
entonces el por qué a muchas personas le aparecen llamadas
internacionales en sus cuentas y que nunca hicieron.
Las declaraciones de Cable & Wireless son
una copia de las que hiciera una de las empresas de servicio de
electricidad en Panamá. Esa empresa nos decía en un
anuncio televisivo que la electricidad que robaban otros, la tendríamos
que pagar todos. ¿Cuál es la posición del Ente
Regulador al respecto?
Karl Schmitt
Sobre penas a menores
27 de agosto del 2002
Deseo dejar constancia de mi completo acuerdo
con el contenido del artículo de opinión ¿Aumento
de penas a menores? que suscribe la abogada Magaly Janeth
Castillo y que fue publicado el día de ayer 26 de agosto
de 2002.
Es lamentable que muchos miembros de nuestra
poco justa sociedad estén apelando no a nuestra conciencia
ni al pensamiento claro sino a lo más primitivo de los sentimientos
al reclamar sanciones más duras para quienes no han tenido
ninguna oportunidad.
Es por tener la oportunidad de leer artículos
como el de Castillo que vale la pena dedicar tiempo a la lectura
de su diario.
Claudia Candanedo
El municipio quita
indebidamente una valla
24 de agosto del 2002
En horas de la tarde del pasado jueves 22 del
presente, funcionarios del Municipio o de la Alcaldía de
Panamá -no me supieron especificar-, estuvieron realizando
la labor de retirar algunas vallas publicitarias en el sector de
la 24 de Diciembre, corregimiento de Tocumen, específicamente
frente al centro comercial La Doña, donde poseo un negocio
dedicado al servicio de internet y afines.
Para mi sorpresa, al irme del lugar hacia mi
hogar, alrededor de las 9:00 p.m., me percaté de que mi letrero
había sido removido de su ubicación, dentro del terreno
y límites del centro comercial, sin mediar algún tipo
de advertencia, aviso o comunicación verbal o escrita (orden)
por parte de los funcionarios o jefe responsable de la operación
antes de proceder a realizar lo que hicieron (muy grave); a la vez,
lamentablemente, nadie de la seguridad del centro me avisó
de lo que sucedía y más bien han manifestado excusas
increíbles e incoherentes, pero esto es anecdótico
y no viene al caso.
Al día siguiente, estuve haciendo averiguaciones
y entiendo que la entidad alcaldicia está realizando un operativo
que tiene como finalidad poner orden y regular la colocación
de vallas publicitarias en todos los sectores de la ciudad capital.
Me parece una medida correcta y justa en favor de
todos los que cumplimos con nuestros compromisos
alcaldicios e impuestos que la ley exige; lo que no me parece, es
la manera irracional, inconsulta y hasta delictiva en que proceden
los subordinados. Ellos manifestarán que cumplían
órdenes y no les cabe en la cabeza pensar, por ignorancia
o simple inconsciencia y/o estupidez, de que deben haber (si los
hay) procedimientos y actitudes lógicas y responsables de
quienes tienen la obligación de impartir autoridad y en este
caso, ha habido una grave falta de comunicación y atropello
contra la propiedad ajena, de un patrimonio de nuestra empresa que
nos ha costado dinero y por lo cual nos sentimos sumamente afectados
por los daños y perjuicios que nos ha ocasionado esta acción.
También entiendo de que las vallas en
orden, deben poseer un sello o calcomanía que emite el Municipio,
lo cual indica que la misma está a paz y
salvo con la institución y no
tiene por qué verse afectada; asimismo, a manera de sugerencia,
deberían entregar una de tipo provisional para aquellas que
están en trámite de la resolución respectiva
que las autoriza a estar donde están, legalmente, y ese es
el caso nuestro, pues nuestra valla no tenía mucho tiempo
de estar colocada y estamos, precisamente, bajo el cumplimiento
de las disposiciones legales, de obtener nuestro permiso de un momento
a otro.
Ningún funcionario se apersonó
a conversar con nosotros a averiguar en qué estatus de legalidad
se encontraba nuestro anuncio, lo cual pudieron hacer pues nos encontrábamos
en el local al momento del hecho (2:00 p.m., según me confirmaron)
y allí se pudo evitar este hecho tan desagradable y criminal
que opaca lamentablemente la labor, gestión e imagen de la
institución alcaldicia. He podido hacer un recorrido por
el área y he visto innumerables vallas sin el famoso sello
(más del 90%), algunas de ellas en pésimo estado y
antiestéticas, otras de comercios grandes, etc. y da la impresión
de que la nuestra fue la única afectada y esto me causa aún
más indignación.
Espero que se comprenda nuestra situación y posición
al respecto y se hagan los correctivos correspondientes, pues antes
de querer poner orden en la ciudad y a los contribuyentes, se debe
empezar por ponerle orden a la propia Alcaldía y /o Municipio
de Panamá.
Luis Javier Quintero Huth
(Diseñador gráfico)
Demandan proyecto
que afecta la zonificación
14 de agosto del 2002
Soy vecino inmediato del proyecto Vista Park
y al igual que los demás vecinos que se mencionan en el artículo
del día 13 de agosto estoy involucrado en la demanda contra
este proyecto.
La decisión de la Corte Suprema sobre
los cambios de zonificación otorgados a favor de los residentes
deja un sabor de logro un tanto agridulce en nuestros labios. Dulce
porque a pesar del pesimismo de muchos vecinos que preferían
dejar que las cosas tomaran su curso natural y gracias
a otros, más comprometidos, que nos brindaron su firme apoyo,
se logró algo que parecía imposible en estos momentos,
hacer valer los principios y la justicia social de la comunidad
por encima de los intereses monetarios de unos pocos.
Agrio, pues muchos males se han dado desde
el inicio de esta faena, algunos aún pendientes de corregir
y otros que ya no se pueden corregir o por lo menos no a corto plazo.
¿Cuáles no se pueden corregir
a corto plazo? La eliminación de todos los árboles
del terreno, entre ellos un enorme corotú centenario, que
cedió con la anuencia de la Autoridad Nacional del Ambiente
(ANAM) a pesar de que el trámite del cambio de zona mostraba
irregularidades. Esto demuestra que cada entidad de gobierno relacionada
a estos proyectos solo se preocupa de su pedacito de terreno y no
les interesa si los demás han hecho correctamente su trabajo.
Esto también demuestra que no hay auditorías para
control de calidad en estos trámites. Si el primer permiso
de un proyecto como este es mal dado, como lo fue en este caso,
los demás pasos seguirán a continuación sin
freno alguno creando una reacción en cadena de consecuencias
nefastas para la comunidad.
Agrio porque la decisión otorgada a
favor de la comunidad solo corrige el segundo cambio de zonificacion
de los lotes en cuestión ya que anterior a este hubo un cambio
de zonificación: elevó los mismos de su nivel original
RM1 a RM2. Esto significa que, aún con la decisión
de la Corte Suprema, los terrenos del proyecto Vista Park tienen
aún una zonificación incorrecta con respecto a su
estado original y al plan que existía del área hasta
hace pocos años. Esta zonificación fue obtenida durante
el primer intento que hicieron los gestores del proyecto cuando
solicitaron cambio de densidad de RM1 a RM3 y aunque les fue negado
este cambio pues no se veía factible se les dio a cambio
una RM2 en su lugar.
¿Por qué se otorgó un
cambio de zonificación a nivel de lotes en primer lugar?
Esta es una pregunta que queda para el Ministerio de la Vivienda
(MIVI) ya que estas prácticas, no obedecen a ningún
plan, excepto al de los intereses de los constructores de crear
proyectos millonarios, sin considerar los efectos negativos a la
comunidad inmediata.
Agrio porque el lote destinado al proyecto
tiene años de estar siendo utilizado como parque industrial
de materiales de construcción en un área que es 100%
residencial, sin que el municipio haya dicho o hecho algo para llamar
la atención o multar a sus propietarios y detener esta práctica.
Agrio porque el corregir esta situación
ha costado varios miles de dólares y dado el fallo correspondería
al gobierno o al dueño del proyecto cubrir los costos del
proceso legal.
Como parte de la comunidad que solicita justicia
completa hago eco de mis otros vecinos y amigos para solicitar que
la densidad del terreno sea retornada a su valor original o sea
RM1, que los terrenos dejen de ser usados como patio industrial
y que se replante en el parque una cantidad similar de árboles
a los que fueron derribados por este proyecto que fue incorrectamente
gestionado ante el MIVI y que por último que el responsable
final de este error, el gobierno, reembolse a la comunidad los costos
acarreados por este proceso.
Octavio García Lavergne
Vecino de El Cangrejo
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