Décadas de belleza
La evolución del certamen
ha representado para la industria televisiva local una gran escuela
Manuel Vega Loo
mvega@prensa.com
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Catya Vargas, actual directora
corporativa de Pantalla MEDCOM y productora ejecutiva de Señorita
Panamá.
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Cuando se analizan las dos décadas de Señorita
Panamá se comprende que su aporte no solamente ha estado en el ramo
de la estética femenina, ya que la producción de un evento de ese
tipo ha creado una “escuela” entre los encargados de luces, cámaras,
escenografía, coreógrafos, diseñadores, locutores, productores, artistas
nacionales e internacionales, entre otros profesionales.
La evolución del certamen ha representado
para la industria televisiva local un gran laboratorio, donde se
experimentó con transmisiones ante público numeroso, emisiones en
directo, combinación de cámaras, novedosos juegos de luces, las
innovaciones en el aspecto sonoro y musical y en las áreas de preproducción
y postproducción.
Señorita Panamá nació con cuatro cámaras
y un discreto escenario. Ahora pueden contar con más de una docena
de cámaras y los elaborados escenarios del “maestro” Emilio Torres,
uno de los incondicionales del evento, que nació en 1982 gracias
a la inventiva de Catya Vargas, actual directora corporativa de
Pantalla MEDCOM y productora ejecutiva del concurso.
El camino
Vargas, una fiel creyente de la innovación
y que se preocupa siempre porque sus canales estén a la vanguardia,
recordó que esa producción ha sido una escuela, la cual ha evolucionado
desde el escenario que ve el público hasta la forma de captarlo.
“En
un inicio cuatro o cinco cámaras eran relativamente suficientes,
porque el mismo espectáculo era más simple, no teníamos una gran
apertura musical ni un enorme cuerpo de baile. Además se limitaba
a tres el desfile de las candidatas, quienes actuaban junto a dos
artistas invitados y los maestros de ceremonia, o sea las cosas
básicas”, agregó.
Con el paso del tiempo y al enriquecerse
tanto el espectáculo se hace hasta necesario montar el día anterior
las coreografías y los desfiles para grabar cada detalle y combinarlo
con las tomas que se logran el día de la final. “Al combinar todos
esos tiros de cámaras al final el director tiene hasta 24 ángulos
a su disposición”.
Vargas explicó que esta transformación ha
sido positiva para el televidente, ya que apreciará, gracias a la
postproducción, un programa de calidad. “Hemos tenido una escuela
de trabajo, que ha crecido desde adentro hacia su alrededor”.
El reto
La directora corporativa señaló que la “sede
de la belleza” nació cuando RPC Televisión Canal 4 adquirió la franquicia
para producir la versión panameña del Miss Mundo, que tenía el lema
“belleza con un propósito”.
Ese lema los cautivó e incentivó para trabajar
en un evento que mezclara la belleza de la mujer panameña con las
ganas de trabajar en favor de la niñez.
Luego del éxito de Miss Mundo, RPC Televisión
adquiere en 1990 la franquicia de Miss Universo. Con esto se consolida
lo que ellos llamaron ”tres coronas para tres reinas”.
La ganadora del 1990, Liz Michele De León,
representó a Panamá en Miss Universo, el segundo lugar, Madelaine
Leignadier, en Miss Mundo, y el tercer puesto, Ana Lucía Herrera
en Miss Hispanidad.
Vargas recalcó que su organización recibió
el apoyo del productor venezolano Joaquín Riviera, quien tiene la
experiencia de producir el Miss Venezuela, uno de los más importantes
certámenes de belleza del mundo.
A ese talento extranjero se unieron las empresarias
panameñas Nikki Ortega de Roy y Marie Claire Fontaine de Physical
Modelos, que se considera la cuna de las reinas de belleza nacional.
Por algo el suplemento “Ellas” del diario La Prensa nombró a Ortega
de Roy la “creadora de reinas”.
Los compañeros
Junto a Catya Vargas han estado en estas
dos décadas de “belleza integral” un sinnúmero de profesionales
panameños, como por ejemplo los diseñadores panameños Anabel Quintero,
Sara Bassan, Charles Brennan, Jaime Luna, Federicio Visuetti, Héléne
Breebaart, Moisés Santoya, Horacio Padro, Judie Attie, Gabriela
Valenzuela, Cristo Atanasiades, entre otros muchos más.
Anabel Quintero es la diseñadora que por
más tiempo ha cooperado con la organización del Señorita Panamá.
El artista panameño David Choy ha sido el
responsable de las aperturas musicales y los temas centrales del
evento.
Otros colaboradores vitales han sido César
De León y Karéen de Farias, quienes se han desempeñado como los
productores generales del Señorita Panamá.
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