Cosas de la política
Lina Vega Abad
lvega@prensa.com
Brenda
De Icaza, que llegó por votación popular a la Alcaldía de La
Chorrera como candidata independiente, ha resultado un “hueso duro
de roer”.
Juzgada por los magistrados del Tribunal
Electoral (TE) por destituir a un funcionario con fuero, fue primero
apartada de su cargo y ahora condenada a la inhabilitación para
el ejercicio público por dos años.
Durante el juicio, De Icaza alegó que no
sabía que el funcionario destituido –David Toppin– había sido candidato
a suplente de legislador en las pasadas elecciones y que gozaba
por ello de fuero electoral.
Sus juzgadores, por el contrario, dicen que
ella “debía saber”, aportando como prueba las listas de postulaciones
publicadas en el Boletín del TE, donde aparecía David Toppin.
De Icaza negó que hubiera persecución política
en la destitución de Toppin y alegó que la razón fue meramente laboral:
un sinnúmero de ausencias no justificadas en el expediente del ex
funcionario. Lo cierto es que en el recurso de reconsideración que
presentó Toppin ante la alcaldesa, nada se dice sobre el fuero electoral.
A pesar de que consideraba que la destitución
era justa, acató la decisión final del TE y reintegró al funcionario.
Esto en la práctica significó tan solo el pago de los salarios caídos
de Toppin, porque el fuero no duraba más que tres meses.
Con eso pensó que se cerraba el caso, pero
se equivocó. El expediente fue enviado a la Fiscalía Electoral,
lo que produjo un llamamiento a juicio que estuvo engavetado dos
años en el TE.
Su sucesora empieza ahora a borrar sus huellas.
La alcaldesa encargada ,Yolanda Villa de Arosemena, acaba de derogar
la llamada “ley zanahoria”, que limitaba el horario nocturno de
bares y cantinas, alegando que “afectaba la economía del distrito”.
De Icaza piensa que, tal vez, la génesis
de sus problemas está en los conflictos que tuvo con los representantes
de corregimiento por temas como los permisos para nuevos centros
de expendio de bebidas alcohólicas que ellas suspendió. Además hubo
roces por las partidas asignadas a las Juntas Comunales.
Las pugnas llegaron a ser tan graves, que
De Icaza fue citada en más de una ocasión a la Presidencia, donde
los asesores George Weeden y Alvaro Antadillas le “aconsejaban”
ser más conciliadora con los representantes.
Y es que bregar con la política criolla tiene
sus riesgos. Brenda De Icaza lo sabe, pero no se rinde.
Además en portada
• La industria va en
picada
• Cortizo exige anular
equiparación
• Una decisión
de miles de millones
• Seguro Educativo
ha sido mal administrado
• Cosas de la política
• El liderazgo no
se hereda: Vallarino
• Vicepresidentes
darán impulso al Plan Puebla
• Congelan cuentas
de Arnoldo Alemán
• Martín probará
su liderazgo
• Colombia rompe compromiso
aéreo
• Mujeres levantan
cierre
• Brunch dominical
• Un titán
de grúa
• Poco dura lo nuevo
• Violencia, tema
de Estado
• Delgado, y se hizo
la luz en la UP
• Entregan informe
de licitación del IDAAN
|