Otros habitantes
Garcinia mangostana: El Mangostín
Fauna y flora urbana
Por Jorge Ventocilla
Instituto Smithsonian
|
|
Si aún no ha probado el mangostín,
dese prisa, en septiembre ya no lo encontrará.
|
Entre julio y agosto los mangostines -o “mangostanes-
llegan a la ciudad capital. Los traen desde Chiriquí, que a la fecha
es la única provincia del país con plantaciones comerciales del árbol.
No se confunda con la “ciruela” o “mangotín” -sin la s-, que es pariente
del mango y del cual hablaremos en otro momento.
Mangostanier para los franceses, mangouste
o mangostier para los portugueses, manggis o manggistan en vietnamita.
No es fruta americana y su lugar exacto de origen es aún desconocido.
Se cree que proviene de las islas Sonda y Molucas, aunque hay también
árboles silvestres en la península Malaya. Algunos estudiosos del
mangostín (no crea, solo en internet hay innumerables referencias
acerca de él, ¿Y acaso no ha visto a Pedro el Escamoso organizando
el “Reinado del Mangostino”). Algunos estudiosos, decía, opinan
que fue domesticado en Tailandia o en Birmania. Donde más se cultiva
hoy en día es en el trópico asiático, en particular Tailandia, Vietnam
del Sur, Birmania, Malasia y Singapur. Fue llevado a Ceilán e India
a fines del siglo XIX: no es entonces originario de la India como
algunas personas creen.
Como sea y de donde sea, el mangostín destaca
por sí solo: tiene un sabor dulce y ácido tan excelente que allá
por 1920 el botánico W. Popenoe, en su Manual of Tropical and Subtropical
Fruits, se atrevió a decir que posiblemente era el fruto de sabor
más fino en el mundo entero. Si no conoce al mangostín, lo invito
a que lo pruebe, pero hágalo pronto porque será difícil conseguirlo
después de septiembre; se venden en el Mercado de Abastos a seis
por un balboa. Debo haber probado solo una ínfima porción de todas
las frutas del trópico, pero opino también que el mangostín, como
diría el viejo Withman (y no solo por su sabor sino también por
su forma y colorido), bien podría adornar los salones del cielo.
Se dice que llegó a América entre 1850 y
1860, a la isla de Trinidad y a través de semillas traídas por el
Jardín Botánico de Kew (Inglaterra). A nuestras costas arribó a
principios de 1900. Pero ya para 1939, 15 mil semillas de mangostín
fueron distribuidas desde aquí a países tropicales de todo el continente,
por el Canal Zone Experimental Gardens; en cristiano, nuestro Jardín
o Parque Summit. Si quiere conocer el árbol hay varios en el Summit;
y hay uno también, aislado y notorio, a la derecha del puente sobre
el Chagres, llegando a la comunidad de Gamboa. Si se anima siempre
a salir a buscar un mangostín (o mangostán), le doy un dato: Escoja
los que tienen más marquitas externas en la parte inferior (parecidas
a un trébol): su número corresponde exactamente a la cantidad de
gajos de pulpa comestible que tienen por dentro. Son muy pocos los
que tienen cuatro u ocho de estas marcas, y en Indonesia se considera
de buena suerte encontrar uno así, como para nosotros un trébol
de cuatro hojas.
El árbol es de lento crecimiento y prefiere
suelos fértiles y bien drenados. Tiene un tronco central grueso
con ramas bien espaciadas a los lados. Es recomendable para uso
urbano, pues su raíz es profunda, con pocas ramificaciones laterales
y la copa tiene forma de pirámide y hojas permanentes. La primera
producción de frutas - que en Panamá se reporta que sucede a los
seis años -, rinde entre 200 a 300 mangostines. Un árbol maduro
rinde unas 500 frutas, pero uno de 30 años o más hasta mil a dos
mil. Y se sabe de árboles centenarios que siguen dando frutas.
Además en kaleidoskopio
• Al ritmo de lo clásico
• Dedos ágiles
•
Comentario dominical: La palanca del mal
• Perfil literario:
Howard Phillips Lovecraft
•
Caja de letras: Sicosis
• Un día como
hoy
• Ciencia y Salud:
Adiós a la restenosis
• Arte: Arte por San
Felipe
•
Moda: Las manos tienen la palabra
• Otros habitantes:
Garcinia mangostana: El Mangostín
• Ambiente: No por
grande, feroz
• Ambiente: Para cuidarte
mejor...
•
Motor: Repuestos baratos para un auto de lujo
• Tecnología: El correo
basura: tan molesto como un resfrío
• Vitrina informática:
En un mundo conectado
•
Raíces: Nuevamente Taboga
• Televisión: Anna
Nicole Smith hace su polémico debut en televisión
• Consultas al médico: ¿Es
la lactancia materna una causa de ictericia ?
• Ciencia y Salud Telaraña
a la vista
|