La implementación del cambio educativo:
un imperativo social
La sociedad panameña
tiene ante sí una extraordinaria oportunidad de transformar su sistema
educativo
Nivia Rossana Castrellón
La reciente conclusión del Diálogo por la
Transformación de la Educación ha constituido un hito en la compleja
realidad educativa panameña. Representantes de todos los sectores
tuvieron a bien contribuir a una iniciativa cuya finalidad es lograr
un compromiso de un país en un aspecto de crucial importancia como
la educación. De ello debe surgir la implementación de una política
de Estado en educación, que trascienda gobiernos y que haga realidad
hacer de la educación esa herramienta de transformación social que
requiere Panamá, país que enfrenta desafíos de gran envergadura,
los cuales ponen a prueba la voluntad de los actores que participaron
en este diálogo de pasar de los consensos aparentes y hacer honor
a lo acordado, a través de compromisos que se legitiman con acciones
consecuentes con los mismos.
Como consecuencia de ello, en el presente
existe el gran reto de trascender el consenso formal y materializar
el consenso real a través de la cristalización de los compromisos
asumidos por parte de los actores políticos y sociales, impacto
que debe reflejarse en el aula del salón de clases y, en especial,
en la transformación del panameño y de la panameña a través de la
educación.
La sociedad panameña tiene ante sí una extraordinaria
oportunidad de transformar su sistema educativo, de honrar el contrato
social tácito que ha asumido como consecuencia de los resultados
del diálogo social en educación. Lo anteriormente indicado nos hace
reflexionar sobre la capacidad de la sociedad panameña para hacer
realidad un sueño compartido, como lo es el resultado del diálogo
sobre la educación. Consideramos que se trata de un pacto integral
a ser implementado de la manera más formal, con la participación
activa, comprometida e institucionalizada de al menos los actores
que se comprometieron a través del mecanismo del diálogo a lograr
dicho objetivo. Por ello opinamos que es pertinente que con el mayor
sentido patriótico se evalúen los compromisos asumidos, se establezca
un cronograma de ejecución de acciones y un mecanismo de medición
de resultados que en la práctica instituya una fórmula científica
y sistémica de evaluar y dar seguimiento a los avances en la ejecución
de los compromisos. Debemos aclarar, sin embargo, que no será a
través de leyes que se transforme la educación; por el contrario,
el compromiso vivo plasmado en acciones consistentes y continuas
enfocadas a lograr los objetivos del cambio educativo, a nivel de
los niños y jóvenes del país, serán los indicadores del éxito de
este esfuerzo social.
El grado de confianza que se ha construido
después de años de recelo y discrepancias entre los diferentes actores
sociales y políticos, hace imprescindible que se valore el esfuerzo
realizado y se cumpla escrupulosamente lo acordado, honrando el
compromiso adquirido. Los motivos anteriormente enunciados hacen
oportuno reiterar que los compromisos a ser ejecutados, a través
de la creación de normativas, deben guardar fiel cercanía a los
acuerdos resultado del ejercicio de diálogo social en educación
recién concluido. Por ello, consideramos que los términos de referencia
de la ejecución de los compromisos antes indicados deben incluir:
Seguimiento por parte de los actores que
participaron en el diálogo por la transformación de la educación.
Establecimiento de indicadores que midan
el grado de progreso en la implementación de los acuerdos.
Acuerdo sobre los textos de los proyectos
de leyes a ser considerados por la Asamblea Legislativa, previo
a su efectiva presentación ante este hemiciclo.
Transparencia y acceso a información que
permita el seguimiento a lo acordado y dé confianza a los actores
que participaron en el diálogo y a la sociedad en general.
Para ello, la ciudadanía en general debe
privilegiar el tema de la educación, dedicando tiempo, esfuerzo
y decidido compromiso a dar seguimiento a lo acordado y a lo eventualmente
implementado, dando de sí en aras de transformar la realidad educativa
a nivel del aula de clases. Así coadyuvará a hacer realidad el sueño
que ha sido plasmado en los resultados del Diálogo por la Transformación
de la Educación convocado por la señora presidenta y facilitado
por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
La autora es empresaria y abogada
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