Creatividad
La creatividad implica pasión y, además, autoestima. Romper moldes, someterse a la crítica, y continuar equivocándose y aprendiendo hasta lograr el propósito
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Los ciudadanos tenemos la obligación de liberar
al país del manto de pesimismo que nos arropa debido a la deprimente
actuación de los políticos, y a la justicia respecto al cáncer de
la corrupción y la impunidad.
El país tiene dificultades económicas, sin
duda, pero el pesimismo reinante es geométricamente mayor que la
difícil realidad económica. El símbolo reciente más impresionante
de este hecho, es que los panameños expresamos una calificación
sobre nuestro propio país mucho, pero mucho peor, que la que nos
asigna el Fondo Monetario Internacional (esa IFI terrible y normalmente
amenazadora).
Si seguimos por el camino de la lloradera
pesimista, podemos estar seguros de que se harán realidad nuestros
negros pronósticos, debido a que la economía en gran medida responde
a factores psicológicos.
Inicié diciendo que resolver este problema
es una obligación de los ciudadanos. Sin embargo, la obligación
es aún mayor para aquellos ciudadanos que nos consideramos creativos.
Aquellos que luchamos contra la corrupción y la impunidad, pero
que a la vez reconocemos las maravillas de esta tierra nuestra...los
que promovemos una visión colectiva del país que queremos para el
año 2020...los que estamos constantemente bregando para crear nuevas
formas de diálogo y cohesión social apropiadas para la época creativa
que nos ha tocado vivir...los que vemos con claridad las ventajas
competitivas de nuestra nación –que nació globalizada– y que tiene
un desarrollado sistema financiero, jurídico y comercial totalmente
globalizado...los que sentimos como obligación crear y crecer, que
vemos la creatividad como multidimensional producto de nuestra mucha
gente talentosa.
La creatividad implica pasión y, además,
autoestima. Romper moldes, someterse a la crítica, y continuar equivocándose
y aprendiendo hasta lograr el propósito; eso es de gente creativa.
La creatividad se enriquece con las experiencias y perspectivas
diversas; por eso es importante viajar con la mente abierta, con
enfoque educativo.
Hay variadas formas de creatividad: la tecnológica
(de invenciones), la económica (empresarial) y la artística y cultural,
y todas –según Richard Florida– están interrelacionadas y se refuerzan
unas con las otras.
La gente creativa tiende a congregarse en
centros creativos, y en Panamá hemos creado la Ciudad del Saber
que es, precisamente, un lugar de congregación de gente creativa.
Ahora bien, también hay que recordar que
la creatividad es en esencia trabajo. George Bernard Shaw (un creativo
cultural) decía que la creación es 10% inspiración y 90% sudor.
Para ser creativo hay que convertirse en prolífico organizador y
trabajador.
A mí la creatividad me la inculcó mi padre,
simplemente por la vida del ejemplo.
Nunca repitió una idea ya iniciada por otro,
por mejor negocio que resultara. “Nuestra obligación –decía– es
abrir trochas nuevas en forma creativa para darle a nuestro país
lo que más necesita...y no hay tiempo social para hacer una cosa
a la vez. Hay que hacer muchas cosas a la vez y formar equipo con
gente más inteligente que uno mismo”. He tratado de seguir sus pasos,
nunca con la motivación del dinero si no de crear instituciones
sostenibles para accionar en áreas que el país necesitaba...ayudar
a construir nación.
No hay país en el mundo que tenga la posibilidad
que tiene nuestro Panamá.
Ciudadanos creativos: siempre con vigor y
optimismo...¡manos a la obra!
El autor es presidente de la Fundación
para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
Además en opinión
• Creatividad: I. Roberto
Eisenmann, Jr.
• La fina visión
de María Pantalones: Jaime A. Porcell Alemán
• Tres Patines en
puertos: Rafael Spalding
• Los panameños
solo clamamos justicia: Paulino Romero
|