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Las palabras no se gastan
El lenguaje de las palabras es tan
común que las reflexiones sobre su existencia no alcanzan
las preocupaciones del hablante común
HERASTO REYES
hreyes@prensa.com
Bien
sea oralmente o por escrito, los hombres han establecido, con las
palabras, códigos que permiten a unos y otros entenderse
y desarrollar así la inteligencia.Ahí están,
todos los días, en las planas de los periódicos, en
los programas de radio y televisión, en el trabajo y en los
coloquios íntimos del hogar. Se usan y en vez de gastarse,
se agrandan; reafirman su significado y amplían su alcance.
Ciertamente que hay actividades humanas que
emplean un lenguaje distinto al oficial y con el correr del tiempo
alcanzan el registro requerido.
El ejemplo más evidente es el del deporte.
Por ejemplo palabras (originalmente en inglés) como base-ball
o foot-ball han sido aceptadas por la Academia Española de
la Lengua. La presión del uso popular de estos términos
impuso su españolización y ahora se dice
béisbol y fútbol.
Las palabras, pues, obedecen al uso popular;
ese es el que les da sustento y les da vida. Lo nuevo en ellas,
si algo nuevo hay, es el ordenamiento que cada quien le dé
a sus frases para transmitir su pensamiento y los conceptos que
le preocupan.
Vivir en silencio no es lo más indicado,
tampoco imponer la palabra propia sobre la ajena. En todo caso conviene
usar el poder de la palabra para convencer, para llegar a un entendimiento
y de esta manera las palabras cumplen con su infinita e inagotable
función en el mundo humano.
Estacionamientos y corrupción
27 de julio de 2002
Soy un convencido de que en la medida que nadie
se queje, los corruptos seguirán pensando que sus actuaciones
son correctas y lo que es peor, condonadas por el resto de la sociedad.
Esta mañana llegaba a las oficinas de
la aerolínea Avianca en el área bancaria, cuando un
guardia de seguridad de una agencia privada, ubicado en el edificio
contiguo (antiguo Banco Leumi) salió a mi paso para señalar
autoritariamente que no me podía estacionar frente a su
edificio, lo cual no era mi intención, sino en su lugar
pretendía estacionarme frente a las oficinas de la mencionada
aerolínea.
Cuando descendí de mi vehículo
le pregunté qué era lo que me quería decir
a lo que nuevamente con un tono de dueño de edificio
me decía que no me podía estacionar allí (cosa
que no es cierto pues tengo entendido que un decreto alcaldicio
prohíbe los estacionamientos privados cuando den hacia la
calle). Al parecer no le gustó cuando le dije que triste
era sufrir del complejo de Starsky & Hutch o de Bareta,
pues cual fue mi sorpresa que al salir de las oficinas de Avianca,
lo vi que hablaba con un oficial del tránsito que había
llamado para que me fabricara una multa.
Dicho oficial, el agente 22178, Francisco González,
me solicitó mi licencia de conducir (no en la mejor forma
posible, debo agregar), me indicó que me volviera a estacionar
y me dijo que me multaría por estar estacionado en área
prohibida. Al cuestionarlo al respecto, pues obviamente era una
represalia por haberme burlado de su amigo, me contestó
que el no tenía que darme ninguna explicación.
Ni siquiera sirvió que yo le advirtiera
que iba a ser denunciado ante sus superiores respectivos, cosa que
me fue solicitada personalmente por el director de la Policía,
Carlos Barés, pues era tal su arrogancia que me imagino que
pretendía que yo le aceptara el qué vamos a
hacer que me comentó. Le indiqué que se había
equivocado de persona, pues mal podría hacer yo que soy uno
de aquellos que estamos luchando para erradicar la corrupción
de nuestra sociedad, en aceptar una evidente sugerencia de soborno.
Ojalá y esta queja sea leída
por las autoridades correspondientes, de manera que el referido
agente 22178 entienda que la época en que se abusaba del
ciudadano común pasó de moda y que no es aceptado
por la gran mayoría. Es triste que hayamos tenido que llegar
a estos niveles, para que se defiendan nuestros derechos.
Juan B. McKay A. (Periodista y empresario).
Frustrado por lo que pasa
19 de julio del 2002
Hace un par de meses que deseaba tener esta
oportunidad de sentarme y escribirle algunas líneas para
dejar así sentada mi frustración como panameño
de lo que veo y presiento, de lo que ocurre y ocurrirá en
los años venideros.
No sé quién nos está gobernando.
Esto parece un cuento de los que leí cuando niño.
Los chicos malos contra los chicos buenos. Nada más para
darle un sondeo el poco respeto y consideración a nuestra
inteligencia.
Aquí en este país el robar, vociferar,
ser demagogo y demás es algo que se toma muy a la ligera.
Es más, como algo normal. Aquí nos incomodamos cuando
alguien hace algo bueno y no lo contrario.
En mis años de vida y los que he vivido
en este país no ha habido gobierno que en verdad se interese
por el pueblo. Y si lo ha habido han hecho tan poco que han pasado
muy tristemente al anonimato. Ni siquiera considero a nuestros próceres
con dimensiones de estadistas. Todo se ha hecho en base a cuánto
puedo beneficiarme monetariamente. Triste realidad para un país
tan chico como Panamá. Inclusive se ha tornado como patrón
en todas las capas sociales del país. ¡Da mucho temor!
Nuestros legisladores con aspecto muy criollo
y con salidas que denotan su poca cultura se jactan de su condición
de inmunes para hacer sus fechorías, inclusive algunos de
ellos se dan el lujo de imprimir en los medios de comunicación
su poca cultura política, demagogia, argumentando sus acciones
con un verbo impresionante.
Dios nos ilumine y más a la presidenta
porque lo que percibo es una guerra sin cuartel entre pobres y ricos.
Nada más veamos y apreciemos lo que está ocurriendo
en Colombia y Argentina.
Rolando Mojica
Aclara a afectados por construcción de corredor
26 de julio del 2002
Con relación a la publicación
aparecida el pasado 24 de julio en el diario La Prensa, plana 4,
bajo el título Progreso sin alma, referente a
una familia en Cerro Batea (San Miguelito) cuya vivienda fue derribada
debido a que se encontraba localizada en el área donde actualmente
se construye el Corredor Norte, deseo informarle que todas las familias
que se vieron afectadas total o parcialmente con la construcción
de esta autopista, están siendo debidamente indemnizadas
o reubicadas.
El Ministerio de Vivienda realizó un
censo en el lugar, a fin de determinar quiénes vivían
en calidad de invasores y quienes poseían títulos
de propiedad, es así como se crea la barriada el Progreso
Nº 1 y Nº 2, como una mejor alternativa de vivienda en
donde se les ofrece condiciones de vida superiores a las existentes.
Estas viviendas de concreto, cuentan con luz y agua potable. Adicionalmente,
los afectados son ahora propietarios de su vivienda, que incluye
un lote de terreno de 400 metros cuadrados.
La construcción también afecta
un número de viviendas cuyos propietarios están legítimamente
registrados, y en estos casos también se están tomando
las medidas pertinentes, de manera tal que ninguna persona será
desprovista de una vivienda digna.
En muchos de los casos, los moradores
en su anterior vivienda no contaban con los servicios básicos,
ya que vivían en casas construidas en forma improvisada e
insalubres, por lo que las autoridades decidieron construir estas
barriadas y proveerle de las condiciones apropiadas, a fin de mejorar
la calidad de vida de la población de San Miguelito, que
será beneficiada con esta obra, al igual que el resto de
los panameños, que utilizarán el Corredor Norte como
forma rápida para trasladarse a sus hogares o a sus labores
cotidianas.
René Hernández González
(Asesor ejecutivo del MOP).
Preocupación por hipódromo
en Amador
25 de julio del 2002
Soy panameña, estudio ingeniería
civil en la Universidad Federal de Santa Catarina, estado de Santa
Catarina, Brasil; tengo 22 años.
Siempre leo La Prensa, vía internet
para informarme de las cosas que pasan en Panamá, y hoy 25
de julio, me he llenado mucho de tristeza con una carta enviada
por el arquitecto Rodrigo Mejía-Andrión, en la sección
de opinión, sobre la Calzada de Amador y la construcción
de un hipódromo.
Por favor señores, ¿dónde
tienen ustedes la cabeza? Yo, aquí en Santa Catarina, vivo
en Florianopolis, la capital del estado, y una ciudad que menciona
el arquitecto en su carta, es maravillosa está ciudad, tiene
una calzada para las bicicletas y otra para caminar desde el inicio
de la Beira mar (puente) hasta la Universidad Federal, con una vista
al mar, linda, y es muy valorada, fuera del ruido de los carros,
lo principal es la paz que te transmite el mar, olvidas todo ese
olor, del calor, los gritos.
Ahora en Panamá pretenden hacer un hipódromo,
¿por qué no hacen un parque? para los niños,
para caminar, más calzadas, no destruyan lo que tenemos.
Ahora, si están pensando cómo debieran hacerlo, qué
valor va a tener dentro de unos años, un área llena
de caballos, con ruido, con malos olores, ni los panameños
ni mucho menos los turistas van a querer pasar cerca.
Aquí en Florianopolis, en la Beira mar
tampoco hay un sistema, para disponer de las aguas malas, pero el
valor que se tiene solo de la vista es lo importante.
En verdad no sé qué piensan esos
políticos en Panamá; para ellos lo más importante
es que se haga el concurso de Miss Universo en Panamá, que
preservar lo que realmente es importante para la sociedad, para
los niños, para nuestra vida y felicidad, de aquí
a unos años no vamos a tener nada, todo lo acabaremos, por
nuestra avaricia de querer las cosas que los otros tienen sin importar
las consecuencias; siempre andamos diciendo que Costa Rica tiene
más turismo que nosotros pero claro ellos trabajan para eso.
Los dueños no son grandes empresarios, son los mismos pobladores
de la región, por qué no hacer eso en Panamá;
pero no, piensan solo en quitar y hacer sin pensar y en llenarse
los bolsillos.
Ojalá que se piense y reformule la idea
de hacer un hipódromo, y se abran nuevas oportunidades para
los panameños.
Karina del Carmen Pérez Hidalgo
(Estudiante, Florianopolis, Brasil).
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