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Sobre las cartas
Para publicar las cartas que llegan
al defensor del lector se requiere que las mismas sean claras, breves
y respetuosas.
HERASTO REYES
hreyes@prensa.com
A
veces se requiere recordar cuáles son las normas para el
manejo de las cartas que llegan a La Prensa y que se publican en
la página del defensor del lector.
1- Se atenderán y publicarán
todas las cartas recibidas, excepto aquellas que contengan calumnia
o injuria y aquellas cuyo contenido sea de halagos y felicitaciones.
2- Las cartas deben someterse a las normas
de la gramática española. Ser claras y sencillas,
de fácil comprensión.
3- No conviene que sean extensas. Deben contener
un aproximado máximo de 400 palabras (40 líneas).
4- Las cartas deben estar debidamente firmadas.
5- Para facilitar la plena identificación
es necesario que el remitente ponga su número de cédula,
y alguna forma de localizarlo (teléfono, por ejemplo, que
no se publicará).
6- De requerirse, las cartas serán editadas
sin alterar lo esencial de su contenido.
En resumen, el procedimiento regular es como
sigue: una vez que llega la carta se verifica su autenticidad (por
medio del correo electrónico, con llamadas telefónicas,
con la corroboración de la firma y del número de cédula
o, en última instancia, con referencias personales). Realizada
esta comprobación la carta se incluye para su publicación.
Si una carta o una nota no se ajusta a los
requerimientos antes señalados y por ello se decide no publicarla,
se tratará de informar al remitente con los señalamientos
que llevaron a esa decisión.
Todo lector tiene el derecho de remitir a La
Prensa sus quejas, sugerencias, reclamos o réplicas y es
responsabilidad del periódico atenderlo.
Panameño desilusionado
8 de julio del 2002
En los últimos dos años he permanecido
fuera del país, pero me mantengo al día de la actualidad
en Panamá a través de La Prensa.
Hoy [8 de julio] leo un titular referente a
la entrega de tierras a la compañía PYCSA, administradora
del Corredor Norte, a cambio de continuar con la construcción
de la autopista Panamá-Colón. Coterráneos,
les puedo decir que esto sí es la tapa del coco. Ahora todo
el que tenga alguna disconformidad con las concesiones del Estado
que presente su querella, para que sea modificado su contrato. Es
lo mismo que ha ocurrido con los puertos. Se adjudica un contrato
con unos términos, luego si el concesionario se siente que
no está sacando suficientes ventajas presenta su queja y
le solucionan el problema.
Los funcionarios públicos de nuestro
país, los que están en el poder y los de la oposición,
adolecen a todas luces del principal propósito por el cual
están en esos puestos, defender los intereses del Estado.
Todos, con rarísimas excepciones, piensan que administran
un bien al cual hay que exprimirlo en beneficio personal o de terceros,
pero en ningún caso en el mejor uso colectivo.
Yo hago una pregunta, ¿por qué
mejor no revisamos el ventajoso contrato que tiene ICA con la concesión
del Corredor Sur, o las jugosas utilidades de Cable and Wireless,
o el monopolio de la Refinería Panamá?
Así no se puede avanzar, nuestro país
está irremediablemente condenado a mantener a los niños
en los semáforos, una gran cantidad de alcohólicos,
los piedreros populando por las calles, indígenas sin educación
y sin salud, podredumbre y mendicidad por doquier.
Nelson Vásquez
Gorgojos
26 de junio del 2002
El artículo de Jorge Ventocilla sobre
los gorgojos, aparecido en una columna de la sección ambiente
del diario La Prensa del domingo 23 de junio del 2002, nos da una
explicación algo somera sobre como este molestoso y común
animalito (escarabajo), cuando te dispones a cocinar
pastas o alguna de nuestras comunes leguminosas, hace su aparición
flotando muy orondo en la superficie, lo cual a nuestra vista resulta
nada agradable. Ventocilla da dos explicaciones sobre cómo
este escarabajo logra infectar a las gramíneas: arroz, maíz,
trigo y las leguminosas, porotos y lentejas y seguro que muchas
otras... Una penetrando las bolsas o empaques y otra colocando los
huevos antes de la cosecha.
Como estas especies existen en Panamá,
¿quiere decir que su invasión y crecimiento son inevitables?,
¿no hay manera de erradicarlas? De una cosa estoy segura,
no solamente están en nuestras despensas, también
se encuentran en los anaqueles de los supermercados.
Hace unos años, un amigo de ascendencia
china me dio un consejo sobre si quería evitar a estos animalitos
en mis pastas y frijoles. Me dijo que colocara todo lo que fuera
arroz, pastas, frijoles de cualquier tipo, harina de pan, en el
congelador de la refrigeradora u otro tipo de congelador. Así
lo hice y santo remedio; nunca más han aparecido gorgojos
en mis alimentos. Pienso que tal vez las bajas temperaturas puedan
inhibir su nada agradable crecimiento.
Brenda I.Cuevas C.
Campañas contra el maltrato a animales
8 de julio del 2002
La cobertura dada al problema del maltrato
de los animales en San Miguelito en La Prensa en sus artículos
del 18 de mayo y el 17 de junio del 2002, fue oportuna.
Las campañas desarrolladas en el populoso
distrito son solo una pequeña parte de lo requerido para
el bienestar de los animales que redundan en beneficio de la salud
de todos los habitantes.
Humanitas es una agrupación que, entre
otras cosas, busca la protección de los animales, desarrolla
sus actividades en gran parte gracias a la labor de voluntarios,
miembros y amigos que no reciben remuneración alguna por
el tiempo que dedican a dichas actividades; cuenta además
con el patrocinio de empresas privadas comprometidas con la comunidad.
La falta de educación sobre el tratamiento
humanitario a los perros, gatos y demás mascotas contribuye
a que muchas sean abandonadas por sus dueños. En casos extremos,
el maltrato a las mascotas es el síntoma de conductas que
posteriormente degeneran en acciones criminales de lesiones a los
propios humanos. Al ser abandonadas las mascotas a la intemperie
se convierten en vectores de enfermedades, que pueden ser transmitidas
a la población en general. Los esfuerzos de organizaciones
como la nuestra, así como de autoridades visionarias de salud,
buscan prevenir estas situaciones.
En todo caso, se requiere el apoyo de la comunidad
en general y demás organizaciones no-gubernamentales para
estas labores. Citando al Mahatma Ghandi, la grandeza de una
nación y su progreso moral pueden juzgarse por la forma como
se tratan a sus animales.
Alvaro Aguilar (Secretario de la Fundación
Humanitas).
Sobre Piratas del ciberespacio
11 de julio del 2002
En la página 2 de La Prensa del día
jueves 11 de julio del 2002, con respecto a los Piratas del
Ciberespacio, los ejecutivos de Cable & Wireless afirman:
Desconocemos el objetivo que persiguen esos criminales de
la información, y siguen otras importantes declaraciones
de los mismos.
Nadie puede estar a favor, de acuerdo, aplaudir
o sentir simpatía por los criminales de la información
como graciosamente les llama Cable & Wireless.
Estos individuos causan grandes pérdidas
a nivel mundial en todos los niveles, pues afectan tanto a los usuarios
como a los proveedores del servicio. Pero hay muchas clases de criminales
de la información, y en esta categoría debe
estar incluido todo el que de alguna forma u otra atente contra
el derecho a estar informado, la libre difusión del Internet
y coarte, limite, impida o restrinja el derecho de los ciudadanos
a acceder a los diferentes medios de información. Y en ese
contexto, la misma empresa Cable & Wireless debería ser
catalogada con esos términos, al menos por los usuarios de
Almirante, Guabito, Chiriquí Grande y otros muchos puntos
de la geografía nacional adonde el Internet en efecto ha
sido limitado y restringido con tarifas diferentes a la del resto
del país con el beneplácito y anuencia de los señores
del Ente Regulador de los Servicios Públicos.
Después de varios años de pagar
puntualmente por el servicio de Internet, a la única empresa
que lo brinda por estos parajes, de pronto nos cambian las reglas
del juego con el pretexto de que el nuevo nodo no llega a
estas áreas. ¿Cómo hacían antes
para que sí llegara? ¿Por qué no se les obliga
a seguir prestando el importante servicio? ¿Por qué
se les permite afirmar en sus falsas propagandas que hay un nuevo
número para todo el país, sin explicar
que existen diferentes tarifas? ¿Acaso cobrarnos seis centavos
por minuto de acceso no constituye una discriminación? Ni
siquiera se tiene en cuanta que estamos hablando de áreas
muy pobres, adonde sin embargo también
existen colegios y escuelas y adonde, sin ninguna
duda, también hay ciudadanos con los mismos derechos que
en el resto del país.
Luis
Rubén Paz Mollah (Comerciante) Almirante, Bocas del
Toro.
Estadísticas y pedofilia
9 de julio de 2002.
En La Prensa fue publicado un pequeño
artículo del arquitecto Alvaro González Clare, titulado
Sobre el uso de estadísticas, fechado 19 de junio
del 2002. González Clare manifiesta que la agencia EFE ha
aprovechado con gran éxito la estrategia numérica
de las estadísticas para incidir negativamente en la opinión
pública mundial sobre los casos de abusos sexuales
por parte de sacerdotes de la iglesia Católica.
Agrega el arquitecto que desde 1960 se han
reportado mil 500 casos de abusos de sacerdotes en Estados Unidos,
lo que quiere decir que 24 sacerdotes fueron acusados de pedofilia
por año. Prosigue que si en Estados Unidos son
140 mil (sacerdotes), por simple regla de tres, el 0.017% de los
sacerdotes fue el que agredió sexualmente a menores por año.
El autor termina con la pregunta de que si
hay sobre la tierra una organización humana que tenga un
menor índice de error y llama a la población para
que no se deje invadir de estos mensajes distorsionados de la prensa
extranjera.
Quiero indicar lo siguiente: González
Clare, a quien no conozco, podrá diseñar edificaciones,
pero con los números anda fatal. En primer lugar, de 1960
al 2002 (que no ha terminado aún), hay 42 años. Si
desde 1960 se presentaron mil 500 casos de abuso sexual por sacerdotes
en Estados Unidos, quiere decir que el resultado es 35.7 acusaciones
por año como promedio y no 24, como indica el arquitecto.
Segundo, González Clare está
utilizando el mismo método que pretende atacar. Busca los
números más insignificantes para ocultar algo abominable,
como en las defensas de los criminales. ¿Por qué no
dice mejor que de los 140 mil sacerdotes que hay en los Estados
Unidos, el 1.07% (mil 500 sacerdotes) ha agredido sexualmente, y
no el 0.017%?
En otras palabras, de cada 100 sacerdotes en
Estados Unidos, uno ha sido acusado por abusos sexuales a menores
de edad desde 1960, tomando en consideración que en ese país
existe una población de sacerdotes de 140 mil. ¿Se
ve diferente ahora?
Por último, el arquitecto confunde la
iglesia Católica con una empresa o cualquier otra organización
humana. Señor, la iglesia Católica se jacta de que
es la establecida por Jesucristo, que es la iglesia que Dios reconoce
como única. Entonces, ¿cómo podemos permitir
que un solo sacerdote haga estos actos tan bochornosos, que no solamente
van en contra de los lineamientos de la propia Iglesia católica,
sino contra la misma humanidad, contra el orden natural y contra
la dignidad de la víctima?
Karl Schmitt
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