Panamá, 7 de julio de 2002
SECCIONES
Portada
Hoy por hoy
Nacionales
Deportes
Opinión
Mundo
Negocios
kaleidoskopio
Reseña
Tecnología
SERVICIOS
Titulares por email
Directorio de email
Reportajes
Columnistas
Notas importantes
El tiempo
TIEMPO LIBRE
Turismo
De interés
Agenda
Cine
De noche
Restaurantes
Recetas
SUPLEMENTOS
Mundial 2002
Ellas Virtual
Martes Financiero
Aprendo Web
R. Empresarial
SEPARATAS
Pulso de la Nación
AYUDA
Guía del sitio
Tarifas
¿Quienes somos?
Contáctenos
Vea nuestros clasificadosHaga esta su página de inicio

Casas condenadas, anfitrionas de los pobres

En Colón hay un déficit habitacional superior a las18 mil viviendas

Diómedes Sánchez
Especial para La Prensa
nacionales@prensa.com

Casas condenadas en la Avenida Amador Guerrero y Bolívar, en la ciudad de Colón

Teresa Martínez, de 63 años de edad, se levanta muy temprano a cocinar los pixvaes que vende a los estudiantes, a fin de obtener algún ingreso para solventar los gastos en su hogar. Además se dedica a la venta de “bolis” (refresco) y de billetes de la lotería.

Ella es una de las tantas personas que, al no contar con suficientes ingresos económicos para comprar una vivienda, se ven en la obligación de permanecer en una casa condenada.

Teresa reside en un viejo caserón de la calle 10, Avenida Domingo Díaz, con una hija y dos nietos. “Tengo la esperanza de encontrar un mejor lugar para que mis nietos puedan estar con más comodidad”. Sostuvo “abue”, como se la conoce.

Afirma que vivir en una casa condenada es una experiencia desalentadora. “Hay que acostumbrarse a las aguas fecales que pasan frente a la puerta de la casa, a los baños comunales y al deterioro generalizado”.

Esa es la situación que afrontan las 16 familias que sobreviven en ese viejo inmueble.

Cuando “abue” inicia sus labores al despuntar el día, también lo hace Arsenio Mejía Salazar, de 59 años de edad, quien tiene un puesto de buhonerías en la calle 9, Avenida Bolívar.

Arsenio es padre de cuatro niños y reside en otro viejo caserón de la calle 8, Avenida Meléndez y Central, en la ciudad de Colón. No obstante, confía en que en un futuro próximo se mudará a las afueras de Colón.

Aclaró que las personas que como él viven en estos lugares, lo hacen porque sencillamente no cuentan con recursos para alquilar un cuarto y menos para comprar una vivienda.

El problema allí no se circunscribe únicamente al peligro físico que representan las estructuras de los inmuebles para sus moradores, sino que además los lugares son foco de promiscuidad, delincuencia, indigencia y drogadicción.

Si bien es cierto que muchos de estos inmuebles tienen dueños, estos no los atienden porque argumentan que los inquilinos no pagan la renta.

Por su parte, los residentes señalan que no pagan porque cuando cumplían con sus mensualidades, los dueños no reparaban las casas.

En toda la provincia de Colón existe un déficit habitacional superior a las 18 mil unidades de vivienda, pero la realidad es que el Ministerio de Vivienda (MIVI) no cuenta con un presupuesto que le permita resolver el problema.

En zonas como La Playita, ubicada entre las calles 6 y 9 de Avenida Balboa y El Vaticano, que comprende la calle 8, entre la Avenida Central y Meléndez, aún permanecen muchas de estas viejas estructuras, que desde hace varias décadas dejaron de cumplir su cometido: ser habitables.

Raquel Welch, presidenta de la Junta Comunal de La Playita, afirma que al lugar han ido trabajadores sociales del MIVI para hacer estudios socioeconómicos encaminados a dotar de viviendas a las familias más necesitadas, sin embargo, no se concretiza nada.

Las invasiones

En las afueras de la ciudad atlántica, la falta de viviendas se hace notable cuando se registran las conocidas invasiones de terrenos.

Comunidades como La Resurrección, La Verbena, Villa Luzmila y Río Alejandro son un ejemplo de ello, porque surgieron al calor de las invasiones.

Para atenuar esta práctica, el gerente general del Banco Hipotecario Nacional (BHN), Ernesto Fernández, inició un programa masivo de lotificación en toda la comunidad de Puerto Escondido, corregimiento de Cristóbal.

Kid Griffit, dirigente comunitario, manifestó que la acción del BHN surgió luego de una larga lucha de esas familias por obtener sus lotes.

Según Griffit, muchas de esas familias pagan cuotas al BHN, pero desconocen cuánto adeudan a la entidad pública en concepto de vivienda y terreno.

En Puerto Escondido residen 40 mil familias.

Posición del MIVI

Julio Luque Garay, coordinador de la dirección regional del Ministerio de Vivienda en Colón, asegura que el ministerio mantiene una política de acercamiento con miras a solucionar este problema social.

Según explica el funcionario, se han creado comités dentro de las casas abandonadas por sus dueños, donde el ministerio y los inquilinos buscan fondos económicos, materiales de construcción y mano de obra para mejorar las insfraestructuras.

“Con este tipo de acción, se ha creado una nueva mentalidad entre los moradores, que antes solo veían deteriorarse sus apartamentos, sin poder hacer nada para repararlos”, afirma.

Hoy el resultado es casas más habitables, las cuales los propios habitantes se hacen cargo de mantenerlas en buenas condiciones físicas para su propio beneficio.


Además en nacionales

Casas condenadas, anfitrionas de los pobres
Desalojos, otro problema de Colón
La interiorana
Alcalde de Arraiján ordena arresto de abogado
Inventario del potencial turístico de Coiba
Anuncian proyectos de desarrollo
Nota aclaratoria
Incumplen pago de cuotas laborales a indígenas
Piden incrementar número de unidades policiales en Soná
Celebran el Día Internacional del Cooperativismo
Niegan dolo en manejo de contrato de basura en Barú






¦
Portada¦ Hoy por hoy¦ Trasfondo¦ Nacionales¦ Deportes¦ Opinión¦
¦
Mundo¦ Negocios¦ Revista¦ Reseña¦ Última hora ¦ UH Mundo¦
¦
UH Negocios ¦ UH Deportes ¦ UH Farandula ¦ UH Ciencia y Salud¦ UH Tecnología ¦ UH Cultura ¦ UH Curiosidades ¦
Derechos reservados, Corporación La Prensa.internet@prensa.com

Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá