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El agua no llega aún al huerto
La burocracia ha retrasado
el inicio de los estudios de factibilidad para los proyectos de
riego
Juan Luis Batista
jlbatista@prensa.com
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De la eficacia de los sistemas
de riego depende el crecimiento y desarrollo de los cultivos
agrícolas.
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Nadie duda de que el agua es el principal dolor
de cabeza del Canal de Panamá. De ahí los millonarios proyectos para
los embalses en el sector oeste. Pero si para el paso de barcos el
agua es fundamental, para las hortalizas y los granos que se producen
en Chiriquí, Los Santos, Coclé y Veraguas, este recurso es de vida
o muerte.
Estas regiones tienen vocación agrícola,
pero sufren graves problemas de abastecimiento de agua, especialmente
en la impredecible estación seca, lo que trae pobreza y éxodo de
la mano de obra hacia los centros urbanos.
Por ello hubo consenso en la Asamblea Legislativa
cuando el Gobierno propuso destinar 40 millones de dólares del Fondo
Fiduciario para el Desarrollo (FFD) para proyectos de riego en el
Río Santa María, el valle de Tonosí, Barú y Remigio Rojas.
En estas áreas los ingenieros especialistas
en riego del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) han identificado
potencial para el cultivo de arroz, hortalizas, cucurbitáceas, raíces
y tubérculos para el mercado nacional e internacional. Sin embargo,
la definición final de zonas de cultivos depende de los estudios
de factibilidad.
Se atrasan los estudios
La ley que permitió el uso del FFD creó muchas
expectativas, sobre todo en el sector agropecuario, pero muy pronto
se cumplirán dos meses de su aprobación —el pasado 2 de mayo— y
no hay visos de que el agua pueda llegar al huerto para el próximo
verano.
El inicio de los estudios de factibilidad
—que tienen una duración de entre seis y 9 meses— para la realización
de cuatro millonarios proyectos de riego en distintas partes del
interior del país se ha retrasado por lo menos unos tres meses debido
a los trámites que conllevan los procesos de licitación.
Estos estudios, que originalmente debían
comenzar en el mes de julio, tienen un costo de 10 millones de dólares,
y los mismos serán financiados por el Fondo de Preinversión del
Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Estos estudios de factibilidad
deben determinar, entre otras cosas, qué tipo de productos se pueden
explotar.
Por el momento, cerca de 50 empresas han
comprado los pliegos para participar en la licitación pública de
los estudios de factibilidad de los proyectos.
El costo total de estos proyectos, según
el jefe de Riego del MIDA, Jorge Duque, sobrepasa los 100 millones
de dólares. Según Duque, los 40 millones de dólares del FFD constituyen
parte de los fondos, que servirán como aval para conseguir más recursos
que completen el financiamiento.
¿Por qué hacer nuevos estudios?
La idea de apoyar a los productores de estas
áreas del país mediante sistemas de riego no es nueva. Ya en las
décadas de 1960 y 1970 se hicieron estudios en casi todas estas
regiones. ¿Por qué gastar más dinero en nuevos estudios si la topografía
es la misma?
Héctor Pérez, ingeniero en Riego con 22 años
de laborar en el MIDA, señala que hoy todo es diferente. En primer
lugar, existen los estudios de impacto ambiental que antes no se
hacían; en segundo lugar el tipo de tecnología en lo que a riego
se refiere ha cambiado; y en tercer lugar, el mercado demanda otro
tipo de productos. Para sustentar este punto, Jorge Duque señala
que "no es lo mismo regar banano que regar hortalizas". Ello, dice,
implica tecnología diferente.
Los cuatro proyectos
Riego del Río Santa María:
Está ubicado en los distritos de Santa María
y Parita, en la provincia de Herrera y parte de Veraguas y Coclé.
Las comunidades que se beneficiarían son:
Santa María, Potuga, El Rincón, Cabuya, París, Portobelillo, Sesteadero,
El Roble, Jaguito, La Loma, Salitrosa, Llano Sánchez y Cañazas,
entre otras.
El agua para el riego será captada del río
Santa María, desde donde se conducirá y distribuirá a las diversas
áreas mediante canales o sistemas de tuberías, según se determine
en la fase de estudios y diseños.
Riego del Valle de Tonosí:
Ubicado en el distrito de Tonosí, provincia
de Los Santos, en la cuenca baja de los ríos Tonosí, Guánico, Flores
y Cañas. Beneficiaría a las comunidades de Tonosí, Cañas, Cacao,
Flores, Guánico, La Tronosa y El Cortezo.
Se aprovecharán las aguas superficiales y
subterráneas que determinen los estudios. Además, debido a las condiciones
fisiográficas, hidrográficas y topográficas de esta zona, que la
hacen susceptible a inundaciones recurrentes, el proyecto contempla
la evaluación y diseños de obras especiales de drenaje y protección
contra inundaciones.
Riego de Barú:
Estará ubicado entre el río Palo Blanco,
el río Chiriquí Viejo y la frontera con Costa Rica. Las poblaciones
beneficiadas son: Progreso, Los Olivos, La Esperanza, Colorado,
Chiriquí Viejo, Berbá, Baco y Corotú, entre otras.
Se aprovecharían las agua del río Chiriquí
Viejo a través de la captación por gravedad y la conducción por
tuberías hasta las zonas regables.
Rehabilitación del sistema de riego Remigio
Rojas:Ribera oeste del río Chico. Se beneficiarían comunidades como
Guarumal, Llano Grande, La Pita, Guásimo, La Martina, Mostranco,
Piedra Incada y Los Pocitos.
Se intenta modernizar la infraestructura
de riego existente y desarrollar obras de captación, conducción,
distribución y riego parcelarios (ver gráfica).
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