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Gallego, como siempre
Luego de 31 años de su
desaparición, aún muchos se preguntan dónde está el padre Gallego
Manuel Domínguez
mdominguez@prensa.com
El pasado viernes, mientras pegaban en las
paredes de Santiago de Veraguas carteles en los cuales se preguntaba
“¿Dónde está el padre Gallego?” fueron detenidos Erasmo Méndez Díaz
-hijo del candidato a legislador Erasmo Méndez Mérida-, Arturo Varela,
Felipe Steco, Luis Carlos Casas, Alexis Ruiz, Roberto Mendoza y
Eric Rodríguez, todos miembros del Partido Demócrata Cristiano.
La detención fue hecha por un miembro del G-2 de la Guardia Nacional...
De esta noticia, publicada en La Prensa en octubre de 1980, poco
queda.
El G-2 y sus detenciones arbitrarias han
desaparecido. Desapareció también el temor a exigir la verdad sobre
la suerte del padre Héctor Gallegos. Pero luego de 32 años de su
desaparición, continúa sin respuesta la interrogante que por tanto
tiempo se han hecho muchos panameños: ¿Dónde está el padre Gallego?
En vista de la intensa -y hasta ahora desconocida-
actividad de inteligencia emprendida por la Agencia Central de Inteligencia
(CIA) poco días después del secuestro de Gallego, perpetrado en
Santa Fe de Veraguas el 9 de junio de 1971, se puede concluir que
no solo los panameños se han planteado aquella pregunta.
Numerosos documentos de la CIA, desclasificados
hace poco, revelan nuevas hipótesis, proporcionan pistas adicionales
y no menos confusión sobre lo que hasta el momento ha permanecido
como un misterio por más de tres décadas.
Los informes
El 21 de junio de 1971, en un reporte de
información, la CIA recibió datos acerca de que el sacerdote Gallego
había sido fatalmente lastimado en la parte posterior de la cabeza.
Como implicados en esa muerte la agencia norteamericana señala al
subteniente Eugenio Magallón y …Agrazal, quienes tenían en sus manos
a Gallego cuando murió.
Magallón fue condenado en ausencia a 15 años
de prisión por la desaparición y muerte del sacerdote. El militar
permanece prófugo de la justicia.
El 22 de junio del mismo año, la CIA comenzó
a recibir información respecto al paradero de Gallego. Fue así como
en otro reporte fechado ese día se indicaba de que Manuel Ruglianchi,
hombre de confianza del entonces general Omar Torrijos quien había
ejercido como cónsul de Panamá en El Salvador, confió al sacerdote
Martín Legarra que Héctor Gallego había sido secuestrado por personal
de la Guardia Nacional y del Departamento Nacional de Investigaciones
(DENI).
Según este testimonio, Gallego había sido
llevado a la ciudad de Panamá, donde fue confinado en solitario.
Veinticuatro horas después de la redacción
de ese reporte, los informantes de la CIA, entre los que se encontraban
comerciantes, clérigos, activistas políticos y dirigentes comunales,
confiaron que Gallego había sido enterrado en Santiago, más concretamente
en el patio de la casa de un abogado.
El entonces monseñor Marcos McGrath, según
la CIA, manejaba esa información.
Los informes de la CIA reflejan también una
intensa actividad entre los representantes de la iglesia católica
con el fin de conocer el paradero de Gallego.
De hecho, fue precisamente una reunión entre
el padre José Luis Andrade y Lorenzo Romagoza Durán, colaborador
de McGrath y entonces vinculado a la Universidad Santa María La
Antigua (USMA), lo que originó la elaboración del informe 366032
con fecha del 25 de junio de 1971.
En ese documento se plantea que Andrade y
Romagoza “discutieron el secuestro de Gallego. Romagoza y Andrade
establecieron que la iglesia había culminado su investigación sobre
el caso Gallego y que la iglesia sabía los nombres de cuatro agentes
de la Guardia Nacional que habían secuestrado al padre Gallego”.
De acuerdo con el informante de la CIA, descrito
como un periodista cuyos reportes eran confiables, Romagoza y Andrade
“agregaron que la iglesia también sabía el nombre del coronel de
la Guardia Nacional que dio la orden de arrestar y golpear a Gallego”.
Preguntados sobre si al hablar de un coronel
se referían al entonces teniente coronel Manuel Antonio Noriega,
“Romagoza y Andrade sonrieron y rechazaron responder”, se indica
en el reporte.
Según esta versión de la CIA, Romagoza y
Andrade indicaron que igualmente la iglesia sabía cuál de sus captores
había golpeado a Gallego y que tres de ellos permanecían escondidos
en la ciudad de Panamá, mientras que el cuarto había abandonado
el país.
Gallego, plantea el informe, había sido enterrado
en la finca de una persona envuelta en su secuestro, por lo que
la iglesia adelantaba una búsqueda con el fin de recuperar el cuerpo.
Toda esta información había sido recabada,
mas no confirmada por la CIA. Treinta y un años después, el misterio
continúa. Como siempre, hoy, 9 de junio, miles de panameños recuerdan
la desaparición del sacerdote Héctor Gallego. Como siempre, muchos
se preguntarán ¿dónde está el padre Gallego? Como siempre.
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